(…) Es necesario rescatar los señalamientos que hace esta película [Ça commence aujourd’hui] (…) Las condiciones no son muy diferentes a las que sufre gran parte de la población infantil en El Salvador. (…) No es sólo que los profesores sean descuidados en el proceso de aprendizaje, y abusivos en los procesos de corrección. Es también que los niños y niñas provienen de familias con muchas carencias de toda naturaleza. El estrés familiar, el subempleo y desempleo, la migración, la inseguridad, la violencia social, las creencias tradicionales sobre la niñez (son objetos; son “moldeables”, si es necesario, a través de la violencia; no entienden nada), el pobre sistema de salud, la indiferencia por parte de los sectores políticos y profesionales hacia determinados fenómenos sociales…estas y otras problemáticas no son ajenas a los procesos educativos formales e informales y, por tanto, al desarrollo de los niños y niñas, como individuos y miembros de la sociedad.
En este contexto, no es sorprendente que surjan las pandillas; éstas no son un grupo aparte, generado espontáneamente; más allá de su evolución (desde sus inicios hasta el actual involucramiento con el narcotráfico y otros delitos mayores), las pandillas juveniles son el producto de una sociedad que históricamente se ha desligado de toda responsabilidad e interés en construir bases sólidas para la educación y formación de sus niños y niñas.
(Considerando la situación en las esferas a las que pertenezco, apenas posteo los intereses coyunturales que me plagan; podría elaborar más hipótesis, teniendo en cuenta la complejidad de este asunto, pero por el momento, estos párrafos no constituyen más que una mínima tangente en un ensayo de tres páginas).
«No es sólo que los profesores sean descuidados en el proceso de aprendizaje, y abusivos en los procesos de corrección.»
Claro que no. El hecho que en los países civilizados las clases comiencen entre 7 y 8 y no concluyan sino entre 3 y 5 debe también tener importancia.
Aquí, los chicos simplemente no pasan suficiente tiempo en el aula.
Te recomiendo que veás la película que menciono en este post, y que leás las investigaciones del IUDOP sobre las pandillas en Centroamérica. No es prejuicio, al contrario, es la búsqueda de una explicación a un fenómeno, lo que inevitablemente lleva a toparse con condiciones asociadas al mismo (de ahí lo de entrelazado). Los procesos sociales jamás se explican en términos causa-efecto.
Parece que has malinterpretado mi post con este planteamiento de Hinds, que la pobreza es causa de criminalidad (tampoco es al revés, como él dice). Pude haber hablado de malversación de fondos y lavado de dinero, pero escogí hablar de maras. Nunca se puede quedar bien con todos.