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Watch that man

Una de las cosas más bonitas de la ficción es que hay un mundo que continúa creándose después de que la obra llega a su fin. La canción termina, la historia se acaba, pero el mundo construido en ellas sigue en expansión (aquí hay un estudio guapo al respecto, fanfiction as imaginary play).

Sé que mucha gente no es partidaria de conocer interpretaciones de una obra que no sean la propia, o, peor, de conocer La Interpretación pretendida por quien creó la obra. Me pasa lo contrario, sobre todo con canciones de artistas que termino absorbiendo. Quiero saber qué es lo que no estoy viendo en una escena o cuál es el aparatoso conflicto que se esconde en un estribillo.

Esta es una de mis canciones favoritas:

Mi yo futuro tendrá otra historia que contar sobre ella, pero a lo que vengo ahora es a dejar el recuento de lo que pasa en la canción. Esto no invalida mis propias elaboraciones mentales ni las de nadie (otra cosa bonita de la ficción), y de hecho en algunos puntos no hay dónde perderse en lo que está pasando…pero podría pasar el día en textos como el de abajo. Jamás se me ocurrió que habría una televisión en la habitación.

Es una canción de rock & roll típica de una fiesta, pues la música suena alto, las botellas de champaña y los espejos para cocaína están en la mesa, y una manada de ebrios están pasando el rato en una esquina de la habitación, robándole miradas al arrogante cantante apoltronado en el sofá (Bowie parece estar viendo televisión la mayor parte del tiempo). Con Bowie, sin embargo, usualmente todo se reduce a quién tiene el mejor ángulo, y para el coro de la canción te das cuenta de que hay alguien más hip que él en la habitación. Ya sea el anfitrión de la fiesta, Shakey, o un dealer, o un ejecutivo de disquera (tal vez es todo lo anterior), el “Hombre” del título perturba a Bowie, lo descoloca. Finalmente, él huye de la fiesta y se dirige a la calle. Con todo el pavoneo que “Watch That Man” tiene, termina con Bowie humillado.

El movimiento progresivo de la canción —los versos se mueven de A a F#m, mientras que el coro comienza con una bofetada, tres pasos hacia arriba (“Watch! That! Man!”, over A/D/G). Ronson usa ambos amplificadores para dominar la habitación, Woodmansey da uno de sus desempeños más sustanciosos, Bolder mantiene la corriente pantanosa en movimiento. Los recién llegados incluyen al pianista Mike Garson, quien irrumpe en el flujo de conversación de Ronson, y las coristas—Linda Lewis y Juanita “Honey” Franklin. Estas dos últimas huyen de la fiesta con Bowie, pero suenan tan fascinadas por su rival como él.

Watch that man

Watch that Marla
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Gen & sex, Personitas, Psicología

Recomendaciones de películas con temas LGBTI+

Hoy que es el Día Internacional del Orgullo LGBT+, y aprovechando que mi modus vivendi incluye examinar la representación LGBT+ en obras de ficción, tráigole algunas recomendaciones al respecto. Hace ratos quería hacerlo pero la entrada no pasaba de borrador.

Hoy que la revista Factum publicó una lista de 16 películas para celebrar las siglas LGBT+ (algunas que me quedan de tarea y otras que yo dejaría fuera de una lista de esta naturaleza), pienso que ya debería sacar la mía, aunque me dé rasquín lo poco exhaustiva que es. Aparte que no tiene nada que represente el signo más que sigue a la T. Voy a tomar prestada la idea de esa lista, ir letra por letra, para ordenar las recomendaciones. Las sinopsis vienen del sitio IMDB porque de verdad tengo otras cosas que hacer.

Mire, por mi ubicación actual, casi todo está en inglés y sin subtítulos. Va’pasar a disculpar pero, francamente, con este post ya le hice buena parte del trabajo. Le toca a usted hacer el resto, que es buscar y ver estas películas, y revisar sus actitudes hacia las personas como las que se retratan en ellas.

Lesbian

Blue is the warmest color
Imdb: La vida de Adèle’s cambia cuando conoce a Emma, una joven mujer de cabello azul que le permitirá descubrir el deseo y reafirmarse a sí misma como mujer y como adulta.

Carol
Imdb: Una aspirante a fotógrafa establece una relación íntima con una mujer mayor en New York en los 1950s. 

Gay (de esta categoría hay películas hasta para regalar)

Handsome devil
ImdbNed y Conor son forzados a compartir dormitorio en su internado. El estudiante solitario y el atleta estrella en esta escuela loca por el rugby forman una amistad inverosímil que será puesta a prueba por las autoridades.

Moonlight
Imdb: Una crónica de la niñez, adolescencia y adultez de un joven gay afroamericano que crece en un hostil barrio de Miami.

Pride
ImdbActivistas gay del Reino Unido trabajan para ayudar a una comunidad minera durante la prolongada huelga del Sindicato Nacional de Mineros en el verano de 1984.

* A esta película le tengo mucho afecto porque además de ser hermosa, fue mi puerta de entrada al doctorado y a este país; mi primer estudio tuvo que ver con esta película. La película se toma sus licencias pero sí está basada en una historia real y Gay’s the word sigue en pie. Y algo bonito de la gente británica es su larga historia de solidaridad con diversas luchas sociales.

 

Bisexual
Esta es mi categoría favorita (*wink*) pero también es difícil de definir en ficción, a menos que se señale explícitamente que el personaje es bisexual. La bisexualidad suele ser mostrada como sinónimo de promiscuidad y desenfreno, o simplemente invisibilizada. Lo usual es que si un personaje tiene una pareja de otro género, y luego tiene una pareja de su mismo género, se dice que ese personaje “se volvió gay”. No haga eso.

Se lo pongo en muñequitos: Si el personaje tiene un interés genuino por personas de distinto género de su mismo género (aunque no ocurran simultáneamente), el personaje es bisexual. Y la persona en la vida real también, pues. Bajo este criterio, yo pondría a Brokeback Mountain y Call me by your name en la categoría bisexual, aun si quienes las crearon dijeron “es que de repente este socio se vuelve gay”. Ambas se piensan como películas que retratan a hombres gay, pero algunos de sus protagonistas también demuestran deseo y atracción por mujeres en términos genuinos y no porque sea “lo que deberían sentir”.

Appropriate behavior
Imdb: Shirin está luchando por ser la hija Persa, correctamente bisexual y joven habitante de Brooklyn ideal, pero falla miserablemente en su intento por ajustarse a todas sus identidades. Existir sin un cliché al cual aferrarse puede ser una experiencia solitaria.

The Happy Prince
Imdb: La historia no contada de los últimos días en los tiempos trágicos de Oscar Wilde, una persona que observa sus propios fallos con distancia irónica, y se refiere a las dificultades en su vida con desapego y humor.

* Casi pongo esta película en la categoría gay pero, hasta donde he visto, Oscar Wilde era bisexual. Voy a ver esta película la próxima semana *tira confetti*.

Transgénero

Dice CN Lester en Trans like me que las narrativas con personas trans terminan siendo una explotación del sufrimiento. En general, las historias con temáticas LGBT+ traen una tragedia asociada y se retratan con un morbo insufrible. CN Lester menciona como ejemplo en su libro la película The Danish Girl, que es poco fiel a la historia real que dice retratar con tal de llegar a la moraleja de siempre: “Lily paga el precio último por tratar de ir contra la naturaleza…¿Pero no fue valiente de su parte intentarlo?” (p. 142).

Mi consejo es que no use personajes trans interpretados por personas cis como punto de referencia sobre experiencias trans. Primero, actores cis haciendo de persona trans refuerzan la idea de que ser transgénero es algo artificial, un engaño, una actuación, especialmente cuando se habla de mujeres trans. Jen Richards, actriz, mujer trans y a quien menciono más abajo, audicionó para el papel de mujer trans en Anything. La rechazaron porque “no se veía lo suficientemente trans”. ¿Qué es, entonces, lo que buscaban los productores de esta película? Ahí le queda de tarea.

En la lista que enlazo al inicio de este post se menciona Tangerine y sí, véala. Por otro lado, una historia es una historia y usted puede ver lo que quiera, pero si su propósito es comprender mejor las diversas experiencias de personas trans (un propósito loable, le digo), aléjese de La piel que habito.

Breakfast on Pluto
Imdb:
En los 1970s, una joven mujer trans, Patrick “Kitten” Braden, crece al abandonar su pueblo irlandés para ir a Londres, en parte buscando a su madre y en parte porque su identidad de género es incomprensible para los habitantes de su pueblo.

* Bueno, a Kitten (Pussy, Patrick “Pussy” Braden en el libro homónimo, pero ya ve cómo es la mara) la interpreta un actor cis, pero por cómo se concibe el personaje, mi opinión experta es que la soca. El libro es bueno pero creo que la película relata mejor la historia.

Boy meets girl
Imdb: Boy Meets Girl es una comedia romántica divertida, tierna y sexo-positiva que explora lo que significa ser un hombre o una mujer real, y lo importante que es vivir una vida con valentía sin dejar que el miedo se interponga al perseguir tus sueños.

* La protagonista es una joven trans. En esta película no hay morbo, violencia extrema, ni martirio de la protagonista. Es una niña y está creciendo, con los problemas propios de adolescentes y con algunos agregados por ser trans, pero esencialmente la gente a su alrededor la quiere y la apoya. ¿Tan difícil es eso, men?

Una mujer fantástica
Imdb: Marina, una mujer transgénero que trabaja como mesera y es cantante en una club nocturno, se ve abrumada por la muerte de su novio, un hombre mayor.

*Daniela Vega es amor. Esta película, dentro del descorazonador drama que retrata, tampoco cae en el morbo. Viera cómo cambia la mirada hacia personas trans cuando se involucran personas trans en la elaboración de la historia. Esta película ganó para Chile el Óscar por Mejor Película Extranjera este año, y ni así le quieren dar a Daniela Vega un pasaporte con su nombre.

Hedwig and the angry inch.
Imdb: Una chica punk-rock transgénero de Berlín del Este está de gira por Estados Unidos mientras cuenta la historia de su vida y sigue a su ex amante/compañero de banda que robó sus canciones.

*En la lista de Factum mencionan The Rocky Horror Picture Show, que es maravillosa. Vaya a verla y gócela pero que no sea su fuente de referencia sobre temas trans (y bisexualidad), excepto si tiene que ver con ostentar tacones, medias y corsets, lo cual yo apoyo. Hay una versión reciente de Rocky Horror con Laverne Cox, la actriz trans de Orange is the new black y Doubt. Pero a lo que voy es que Hedwig es casi tan película de culto como Rocky Horror, también es un musical, y los personajes son también extravagantes pero más elaborados.

Bonus track:

Her Story.
No es una película, es una serie de ocho capítulos, de unos ocho minutos cada uno. Fue escrita y producida por mujeres queer. Es hermosa y aprenderá una o diez cosas sobre experiencias de personas trans y el resto de la comunidad LGBT+.

Hace un tiempo hubo una campaña para que Netflix u otros servicios de streaming se animaran a producirla y no creerá lo que pasó después: nadie le hizo caso, a pesar de estar nominada para un Emmy. Usé algunos de estos capítulos en mi investigación y fue interesante hablar con participantes, la mayoría personas de la tercera edad, después de que los veían.

Esta serie es protagonizada por Jen Richards (<3) y Angelica Ross, quien está trabajando actualmente en la fabulosa serie Pose, que también debería ver antes de binge-watchear RuPaul’s drag race.

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Canalla revoltoso

Hace unos meses tuve el impulso de argumentar larga y meticulosamente sobre una serie de temas que en ese tiempo ocupaban mi atención. Algunos de estos temas eran políticos, otros personales, y todos profundamente sandungueros (porque lo personal es político). Al final no escribí sobre ninguno porque para qué, mejor los enchuté todos en una caricatura de palitos.

*Nylon-man, el gobernador-empresario patriota (que no es de choto que cargue un saquito o si quiere llámese bolsa), llegó a nosotros por Víctor.

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Un estómago con algunos órganos accesorios

Uno de mis mayores intereses, en este punto de mi vida, es cómo un mismo fenómeno puede narrarse tanto a través de la investigación científica como de la ficción.

Meses atrás, por ejemplo, revisé algunas investigaciones sobre los efectos del status socioeconómico en la salud (y, jue, en la cara), y recientemente se publicó otro estudio en esa línea, acerca del impacto de pertenecer a cierta clase social. Por otro lado, poco después, leí las memorias/ficción autobiográfica(?) de George Orwell sobre el periodo en que vivió en la indigencia, en París y en Londres.

Los primeros dos enlaces arriba explican mecanismos, mientras que el libro relata experiencias. Para complementar lo primero, vengo a dejar un fragmento del libro de Orwell que me pareció sobrecogedor (la traducción y las negritas son mías, va’pasar a disculpar). Con una dosis de imaginación bien informada, historias como estas llegan a las mismas conclusiones que investigaciones al respecto, y ahorita no tengo nada terriblemente revelador que decir más allá de eso.

Es curioso, tu primer contacto con la pobreza. Has pensado mucho sobre la pobreza, es lo que has temido toda tu vida, lo que sabías que te pasaría tarde o temprano; y todo resulta total y prosaicamente diferente. Pensaste que sería simple; es extraordinariamente complicado. Pensaste que sería terrible; es meramente miserable y aburrido. Es la peculiar bajeza de la pobreza lo que descubrís primero; los cambios a los que te lanza, la mezquindad complicada, el rescatar las migajas.

Descubrís qué es tener hambre. Con pan y margarina en el estómago, salís y ves las vitrinas. Por todos lados hay comida insultándote a enormes y malgastados montones […] un lloriqueo de autocompasión te invade ante la visión de tanta comida. Planeás tomar una hogaza de pan y huir, tragándotela antes de que te atrapen; y te abstenés, por pura tristeza.

Descubrís el aburrimiento que es inseparable de la pobreza; las veces en que no tenés nada que hacer y, estando hambriento, nada te interesa. Por medio día a la vez, te acostás en tu cama, sintiéndote como el jeune squelette en el poema de Baudelaire. Solo la comida podría animarte. Descubrís que un hombre que ha pasado una semana a pan y margarina ya no es un hombre, solo un estómago con algunos órganos accesorios.

[…] cuando estás acercándote a la pobreza, hacés un descubrimiento que opaca a algunos otros. Descubrís el aburrimiento y las complicaciones mezquinas y los inicios del hambre, pero también descubrís el gran rasgo redentor de la pobreza: el hecho de que aniquila el futuro. Dentro de ciertos límites, es cierto que mientras menos dinero tenés, menos te preocupás […] Tres francos te alimentarán hasta mañana y no podés pensar más allá de eso. Estás aburrido pero no tenés miedo. Pensás vagamente, “voy a morir de hambre en un día o dos…qué sorpresa, ¿no?”, y luego la mente divaga hacia otros temas.

Down and out in Paris and London (Capítulo 3)

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Mostrame cómo se ve la valentía

Asombro. Esta palabra me aburre. Achaco mi desgano al libro ganador de un certamen, el cual leí porque quería saber qué se necesitaba para uno mismo lograr semejante aberración. La palabra aparecía una y otra vez como reacción a observar el cielo nocturno y a otras cosas que en los primeros capítulos del libro dejaron de importarme. A ver, sí: observar el cielo nocturno, en lo personal, me causa asombro. Pero qué superficial suena.

Soy incapaz de describir con justicia la inflamación existencial en el pecho cuando uno ve algo bonito, pero la palabra en cuestión, en sus formas sustantivas y adjetivales, me pareció un atajo que privaba de la vista panorámica. Esta aversión se mantiene en mi lista de palabras, expresiones y hábitos que me recomiendo evitar al escribir. La lista incluye “cómplice/complicidad”, que por estar escupiendo al cielo no logré evitar una vez, pero tengo una nota de mis guardianes legales para explicarlo; “la santa/regalada gana” y sus variaciones; y el uso de adjetivos que arrebaten de las manos el esfuerzo de imaginar lo que está pasando con el personaje.

Bajo este último criterio, uno de los primeros puestos en la lista lo ocupa la palabra “envalentonado”. Una vez la escribí, en medio de dos comas al igual que esta aclaración, y cuando leí la frase completa sobre un evento supuestamente emocionante, bostecé. Borré la palabra y opté por describir el comportamiento sin calificativos, tal vez porque soy conductista de corazón (aunque para conductistas ortodoxos esta oración es risible). Soy un fracaso pero defiendo mi rigurosidad.

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La interfaz cerebro-máquina y el empático salmón muerto

La página que enlacé en la entrada anterior, Neuralink and the brain’s magical future, es maravillosa. Es una explicación kilométrica (200 páginas de Word, según una estimación en los comentarios) sobre el funcionamiento del cerebro y los intentos por construir una interfaz cerebro-máquina. Todo eso explicado con dibujitos. Archívese bajo Cosas que se me ocurren pero que alguien más ya hizo y lo hizo mucho mejor de lo que yo podría. Tengo un libro entero que temo resulte ser la materialización de esta categoría.

Algo que no mencioné en la entrada anterior, porque estaba ocupada conmiserándome (y preocupada por el abismo que es mi país), es que me intriga esa clase de proyecciones, que podremos teclear directamente desde nuestro cerebro y todo eso, pero no creo que ocurra, al menos no tan pronto como dicen. Aun con los argumentos y los dibujitos de la entrada sobre Neuralink, y la competencia entre Neuralink y Facebook y Kernel por quién lo logra primero…meh.

Pensé que solo era yo, siendo básica e ignorante del avance de las neurociencias y cayendo en infundado escepticismo cual integrante de la población general. Pero no soy solo yo:

[La directora del Building 8 de Facebook, Regina] Dugan dice que su equipo […] está explorando interfaces que podrían leer la actividad cerebral desde fuera del cráneo. Pero de acuerdo a [Miguel] Nicolelis y otros neurocientíficos, este tipo de tecnología que ella describe puede no ser posible en diez o incluso veinte años, si es que alguna vez lo es. Facebook espera usar sensores que leen actividad cerebral a través de tecnología de imágenes ópticas, pero hacer lecturas confiables desde esa distancia no es factible hoy, sin mencionar la dificultad extrema de interpretar esas señales. Hoy, los científicos comprenden muy poco sobre cómo el cerebro trabaja en realidad.

[…] “Todo esto es marketing,” dice Nicolelis, quien supervisó el trabajo académico de dos científicos que son parte del nuevo emprendimiento de Musk, incluyendo el CEO de Neuralink.

En la entrada con dibujitos se explica cómo es la tecnología actual para “leer” el cerebro. Mire, no es que no se sepa nada sobre cómo trabaja el cerebro. Se sabe un chingo. Lo que pasa es que cuando uno investiga, la respuesta de una pregunta se convierte en diez preguntas más. Aparte, lo que se puede “leer” del cerebro son outputs como impulsos eléctricos y flujos sanguíneos, todo bien mundano.

Una de las alegorías en la entrada de Neuralink es que si el cerebro es una estadio lleno de personas viendo un partido, la mejor tecnología a la fecha es un micrófono que instalamos fuera del estadio; escuchamos murmullos y podemos adivinar lo que está pasando, pero no mucho más. También está la tecnología, más invasiva, de meter algunos de estos micrófonos dentro del estadio, entre la gente. Aun así, escuchar un puñado de personas entre miles de espectadores en medio de un partido tampoco es el panorama completo. Ni hablar, como se menciona en el texto citado, sobre las cuestiones éticas de abrirle el cráneo a alguien para implantarle aparatitos que no siempre son realmente necesarios.

Una de las cosas que hago actualmente con mi vida es estudiar la toma de perspectiva cuando uno lee ficción. Hay estudios que enlazan los procesos psicológicos relativos a leer ficción con un funcionamiento cerebral específico…es mala práctica decir “hay estudios que” sin especificarlos, pero me da hueva ir a buscar la lista así que voy a dejar solo este, que es del que me acuerdo ahorita. Entonces, por ejemplo, gracias a la resonancia magnética funcional (fMRI) tenemos una idea de qué ocurre en el cerebro cuando éste responde a estímulos de naturaleza social. Aun si este cerebro es el de un salmón. Y el salmón está muerto.

No, en serio:

Correlatos neuronales de la toma de perspectiva interespecie en el salmón atlántico post-mortem: Un argumento a favor de la corrección de comparaciones múltiples. [en PDF]
 Al salmón muerto se le presentó una tarea de mentalización (interpretación los pensamientos y emociones de otros), con fotografías de seres humanos en situaciones sociales. Los resultados del fMRI frente a esta tarea mostraron que el salmón muerto fue capaz de adoptar la perspectiva de las personas en las fotografías. Aquí explican mejor este estudio, que ganó un IgNobel Prize, pero claramente no es que el salmón muerto tenga la capacidad cognitiva de comprender lo que piensa y sienta otra gente.

¿Entonces todos los estudios con fMRI están errados? No, mire, tampoco hay que ser. Ese estudio, en esencia, advierte sobre la necesidad de controlar por comparaciones múltiples, un tema en el que no me voy a detener porque todos lo estudiamos en octavo grado. Los actuales instrumentos de medición de activación cerebral, y los medios de interpretación de esas mediciones, tienden a ser eficientes y confiables pero tienen limitantes importantes.

Nomás acuérdese de esto cuando lea cierta clase de titulares en los medios que se refieren al cerebro. Pero no seré yo quien rompa la burbuja (mi doctorado es, a fin de cuentas, sobre la imaginación de otros) y, sí, hay gente a la que le pagan por imaginarse lo que todavía no existe y el mundo es mejor por ello. Tal vez cuando yo llegue a la adultez media ya pueda solo pensar en un post para este blog y transmitirlo a WordPress en segundos, y ojalá más pulido y menos cholero de cómo se me ocurre originalmente.