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Archivo del Autor: Ligia

Lentes para observar al mundo.

Hay una línea de investigación bien guapa en psicología, que se centra en la naturaleza y los potenciales beneficios de contar historias y de las narrativas de ficción(*). Hoy nomás vengo a dejar dos citas que hallé recientemente sobre el tema, hechas por quienes cuentan historias.

De Words without borders (va’pasar a disculpar, esta cita no está en el sitio, venía en un boletín que WWB manda por correo electrónico, donde se anunciaba que habían ganado un premio *tira confetti*):

Iniciando apenas un año después de que el término “Eje del mal” entrara al léxico y definiera la política exterior de Estados Unidos, nuestros tres primeros números —textos de IránIrak, y Corea del Norte—demostraron tanto la riqueza de estas poco conocidas literaturas como el empobrecimiento que resulta de observar al resto del mundo a través de un estrecho prisma político.

De la escritora Jacinta Escudos, en su columna Contar la posguerra:

Aunque un escritor narre los hechos a través de tramas y personajes ficticios, la sociedad tendría una suerte de testimonio de primera mano de alguien que vivió en carne propia el período respectivo y que, por lo tanto, puede capturar l’esprit du temps, el espíritu del tiempo que le tocó en suerte vivir. Esa información cotidiana, ese factor humano es lo que jamás encontraremos en los libros de historia ni en los discursos de los políticos. Por eso amamos la literatura, porque nos trae noticias de nosotros mismos, desde todos los tiempos y lugares posibles.

(*) Allá en Psicoloquio puede leer algo al respecto: hallazgos de algunos estudios aquí, y una propuesta en el contexto salvadoreño aquí. Por cierto, el próximo lunes se publicará una entrada que le agradezco mucho a mi Yo pasado, quien se empeñó en escribirla hace ya un tiempo y la dejó programada para publicación.

 

Sueño profundo.

La sencilla experiencia de dormir bien -sin sobresaltos, en un lugar seguro- es incomparable, y es impagable. A lo mejor uno no piensa mucho en esto más allá de la experiencia personal o de gente que conocemos, pero aparte de ser una necesidad básica, puede que sea un lujo para millones de personas.

Hace muchos años pensé en esto, no en términos de personas, sino de animales (las personas también son animales pero en eso profundizaremos nunca). Lo noté algunas veces cuando me sorprendía a mí misma con un animal sin hogar entre mis manos, y supuse que el alivio del que habla la frase siguiente también viene para mucha gente, cuando por fin están a salvo, cuando han pasado semanas, meses, años, sufriendo, huyendo, lanzados al vasto mundo o confinados en un espacio cruel:

“Hay un sueño profundo que viene solo en la primera noche fuera del refugio. Mientras se pone cómodo, da un gran suspiro. Como si un gran peso se ha quitado de su espalda. Luego duerme más profundo de lo que nunca ha dormido. Sabe que está a salvo”.

(la frase se refiere a los refugios de animales, por las condiciones de muchos de éstos, que además tienen que matar regularmente mascotas abandonadas para lidiar con la sobrepoblación).

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Recordé todo esto cuando vi una foto de Joe, un chimpancé que pasó en aislamiento en una jaula por 17 años. La foto posiblemente no le dirá mucho, y, al contrario, le moverá a hacer preguntas para cuestionar lo que supuestamente ella retrata, si lo suyo no es ser entusiasta del comportamiento animal. No importa. Esta es su expresión mientras dormía camino a un santuario:

Que duerman bien, cherada (o no, asegún lo que tengan pendiente con ustedes mismos o con otras personas).

Relacionado:
La “arrogancia” de ignorar la necesidad de dormir.
Fotos de zoológicos
capturan la melancolía de animales enjaulados.
¿Los animales sienten dolor como nosotros?

 

Tenemos ochenta años, es todo lo que tenemos.

Esta semana, el ingenio azucarero La Magdalena fracasó un poquito y (solo) 9,000 galones de melaza fueron derramados en el río San Lorenzo. La condena por este desastre, por el momento, es pedir disculpas. Por el lado positivo, con ello contribuirán a sostener los periódicos en donde se publicarán las sentidas lamentaciones.

Miré qué ingenioso:

“¡Si no es tóxico para la gente, seguro no lo será para el río, su flora y fauna!”.

Si la Mano Duro Blandita funciona y se extermina la lacra y solo queda la ciudadanía honrada, podemos contar con que la gente que tanto contribuye al progreso de nuestro país será nuestra ruina. Hace poco advirtieron que la vida en El Salvador será inviable en 80 años por la crisis de agua. Por fin. Hasta mucho ha aguantado este mibellopaíjelsalvador.

Relacionado:
Sobre el derrame de melaza de Ingenio La Magdalena.
Falso encanto (sobre la construcción de un campo de golf en La Libertad):

Cuando organizaciones ambientalistas protestan […] se les acusa de oponerse al progreso y se ensalza a los constructores y propietarios por contribuir al desarrollo del país (e. g.).

We’ve got five years, that’s all we’ve got:

 

Los 3 momentos más ¯_(ツ)_/¯ de la familia Poma

Los 3 momentos más ¯_(ツ)_/¯ de la familia Poma

Yísuscraist:

Ex360

1. La vez que construyeron un centro comercial junto a otros dos sobre el manto acuífero más importante de la zona metropolitana.

Multiplaza

2. La vez que se preocuparon más por tapar el logo de su centro comercial que por cuidar la escena de un crimen.

Metro http://www.elfaro.net/es/201603/fotos/18202/Servir-y-proteger-ante-todo-la-marca.htm

3. La vez que volvieron a destruir el medio ambiente. LOL.

Santa Ana

Seguiremos actualizando. Estoy seguro.

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Publicado por en mayo 9, 2016 en Sin categoría

 

“Las que callaron a los niños porque papá estaba escribiendo”.

“¿Quién le hacía la comida al escritor para que pudiese dedicarse solo a su labor intelectual? ¿Quién cuidaba de los niños y hacía la cena para los invitados? ¿El boom habría existido si las mujeres de estos novelistas no se hubiesen encargado de barrer, fregar, coser y planchar? ¿Cuánto tiempo podría haberle dedicado García Márquez a Cien años de soledad (1967) si hubiese tenido que recoger a los críos del colegio, poner la lavadora, tender la ropa y hacer la comida? ¿Habría ganado el Nobel de haber dedicado parte del día a las ‘trivialidades’ de una ama de casa?

La escritora Marcela Serrano ya contestó hace años en un programa de televisión: “Lo que una escritora necesita es lo que ellos han tenido: una esposa”. Y lo ha ratificado Álvaro Vargas Llosa, hijo de Mario y Patricia, en la carta que le dedica a su madre por su setenta cumpleaños: “Para ellas no hay biografías porque si las hubiese, las cosas serían al revés”. El aporte determinante de Patricia a la fama y al éxito del escritor peruano es indiscutible, pero como arguye el hijo de ambos: “Lo conocen los amigos o quienes ponen mucha atención a las vidas de los seres públicos que les interesan, pero no los que más cuentan: los lectores”.

Seguir leyendo: Las ‘chachas’ del boom latinoamericano

 

¡Tenga un abdomen plano*!

* O no necesariamente:

¿Esa pequeña protuberancia abdominal? Absolutamente son sólo órganos. A menos que usted tenga abdominales de diamante refinado, usted puede tener alrededor de dos por ciento de grasa corporal y todavía tener un poco de panza porque ahí es definitivamente donde pasan el tiempo sus intestinos, ocupando espacio en su cuerpo y todo eso.

La pelvis también tiende a estar inclinada de modo diferente para facilitar el parto, y puede crear una curva reflexiva en la espalda baja, que entonces empuja los órganos abdominales logrando el mismo efecto.

Fuente

Para relajarse con el cuerpo propio, y con el cuerpo de otras personas, oiga. Di con este dato inicialmente con la mención que era el útero el que causaba ese bulto (incluía una guapa referencia a la guía para dibujar a los personajes de Lilo y Stitch, y cómo esa protuberancia resultaba totalmente normal hasta en un personaje animado). Aunque no es ese el caso, vaya y lea sobre algunas que se saben, y muchas que no saben, del útero.

 

“Le di a elegir”.

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“Padres abandonan a sus hijos con zika”. Big Issue North, no. 1126, 4-10 abril 2016, pp. 6-7.

“Con el servicio de salud colapsado, la prohibición del aborto y el virus [Zika] golpeando a los pobres con más fuerza, un padre ausente es una carga más para las madres luchando por criar un hijo que jamás podrá hablar o caminar. 

Ianka Barbosa tenía siete meses de embarazo cuando se enteró de que su hija tenía microcefalia. Antes de que la bebé naciera, el padre se había ido […] ‘Creo que, para él, era mi culpa que la bebé tuviera microcefalia’. 

[…] Su ex-pareja, Thersio, dice que no ve a Sophia [su hija], pero evita discutir sobre la microcefalia y le echa la culpa a los padres de Barbosa por la ruptura. ‘Le di a elegir, eres la mujer de tus padres o la mía…y ella escogió sus padres’, dijo”. 

 

 
 
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