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Archivo de la categoría: Violencia

Un enemigo en común.

La hipótesis del contacto* postula una serie de condiciones necesarias para que dos grupos rivales trasciendan tal rivalidad. Para que sean amiguitos, digamos, o para que al menos dejen de matarse unos a otros. Ojalá sea lo primero, pero con este crujir de dientes que es el Homo sapiens, lo segundo muchas veces ya es ganancia.

Una de estas condiciones, y que proviene de los estudios de categorización social, es la necesidad de cooperar para alcanzar una meta en común. En ese momento, el “ellos” y el “nosotros” se hacen un solo “nosotros” para lograr un objetivo que les beneficia a ambos. O para enfrentar un enemigo en común. Esto lo puede ver, por ejemplo, en los experimentos de Gordon Allport que originaron la hipótesis, en los intentos por sosegar las relaciones entre israelíes y palestinos, o en Watchmen.

También puede verlo en el encuentro entre el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump (hashtag solo fichitas). Vaya y lea a LaVirjinia:

El encuentro entre Enrique Peña Nieto y Donald Trump tuvo poco que ver con México, con los mexicanos y con el “respeto” que el presidente pueda exigir para sus compatriotas. Nada tiene que ver, al final, con la promesa de la continuidad entre las relaciones de ambos estados tras el hipotético triunfo de Trump. El verdadero tema de la conferencia conjunta fue Centroamérica.

Para Centroamérica es la guerra

*Ya es teoría, felizmente, pero pongámonos retro.

 

La “hiena” de Malawi.

Aniva is la “hiena” preeminente de esta villa. Es un título tradicional que se le da a un hombre contratado por comunidades en partes remotas del sur de Malawi para proveer lo que se llama “limpieza sexual”. Si un hombre muere, por ejemplo, su esposa es obligada por la tradición a dormir con Aniva antes de poder enterrar a su esposo. Si una mujer tiene un aborto, de nuevo la limpieza sexual es requerida.

Y, lo más sorprendente, aquí en Nsanje, niñas y adolescentes, después de su primera menstruación, son obligadas a tener sexo por un periodo de tres días, para marcar su paso de la niñez a la adultez. Si las niñas se rehusan, se cree, alguna enfermedad o desgracia podría caer sobre sus familias o sobre toda la villa.

“La mayoría con la que me he acostado son niñas, niñas que van a la escuela”, me dice Aniva.

“Algunas tienen solo 12 o 13 años, pero yo las prefiero mayores. Todas estas niñas están complacidas de tenerme como su hiena. En realidad están orgullosas y les dicen a otras personas que este hombre es un hombre de verdad, que sabe cómo complacer a una mujer”.

A pesar de sus alardeos, varias niñas que conozco en una villa cercana expresan su aversión al sufrimiento que han debido pasar.

“No había nada más que pude haber hecho. Tuve que hacerlo por mis padres”, una niña, María, me dice. “Si me hubiera negado, los miembros de mi familia pudieran haber sufrido enfermedades, incluso muerte, entonces tenía miedo”.

….

[Su esposa dice] “Quiero que esta tradición termine. Nos obligan a dormir con las hienas. No es nuestra decisión y creo que eso es muy triste para las mujeres.”

“¿Lo odiaste cuando te ocurrió?”, pregunto.

“Lo odio todavía.”

Cuando le pregunto también a Aniva si quiere que su hija [de dos años] pase por la limpieza sexual, me sorprende de nuevo.

“No mi hija. No puedo permitirlo. Ahora estoy luchando por el final de esta práctica.”

“Así que, estás luchando contra ella, ¿pero todavía la estás llevando a cabo?”, pregunto.

“No, como dije, voy a dejarlo de hacerlo”.

“¿De verdad?”

“Seguro. De verdad, estoy dejándolo”.

El hombre contratado para tener sexo con niñas (traducción mía).

Días después de que se publicara este artículo en el sitio de la BBC, Aniva fue arrestado y enfrenta cadena perpetua. Como confesó en la entrevista, tiene VIH y no usaba protección cuando tenía sexo con las niñas (no es que usar protección atenúe el abuso sexual, pero, pues, por eso lo arrestaron).

 

Párrafos futuros de la Historia.

Hace unas dos semanas, caminaba por la calle y escuché los gritos de dos hombres. Dos hombres, blancos y de mediana edad, aparecieron por la esquina, riéndose y volteando hacia atrás, sin dejar de caminar. Los pasé y yo misma giré la esquina, para encontrarme con una joven negra, que sostenía un cartel con ofertas de una pizzería. En ese momento los sonidos que escuché de los hombres tomaron la forma de palabras. En inglés le habían dicho a la joven: “¡Ese es todo el trabajo que vas a encontrar aquí de ahora en adelante!”.

Desde que ocurrió el Brexit se escucha más y más sobre ataques a inmigrantes. La xenofobia no es nueva pero ha ido en aumento. Con los resultados del referendum, y con algunos periódicos que le echan leña al fuego, mucha gente ha creído que sus prejuicios constituyen un juicio exacto del mundo y se ha dado permiso de actuar en función de ellos (me voy a ahorrar poner ejemplos, seguro podrá encontrar sin problemas). No es que todos los que votaron por salirse de la Unión Europea son xenófobos, tenían otra razones políticas o económicas, pero sí todos los que son xenófobos votaron por salirse. Una amiga de acá contaba algunos comentarios que profesionales de salud extranjeros han escuchado de sus propios pacientes, y cómo este fin de semana, en la ciudad que ella visitaba en el sur del país, habían quemado la casa de una familia polaca.

Yo llegué a un entorno seguro, que se enorgullece del aporte de sus estudiantes y profesionales extranjeros, y que hace lo posible por garantizarles seguridad en estos tiempos de incertidumbre para mucha gente. No deja de ser éste un entorno privilegiado, aunque no falte quien, por ejemplo, se queje de que los refugiados demanden que un país los reciba, porque es como si él demandara a un país X que le pague un viaje a Disneylandia, con qué derecho, eh…porque querer salvar tu vida es justamente como querer ir a Disneylandia. Amable recordatorio de que tener un alto grado académico no lo vuelve a uno más humano automáticamente. Pero, tal y como ocurre con los que hoy se dan permiso de airear sus prejuicios, quienes ya tenían apertura al mundo antes del referéndum ahora no hacen más que reafirmar esta posición. Mientras los hombres que mencioné arriba se alejaban, una señora que estaba cerca, blanca y de mediana edad como ellos, sacudía la cabeza y hacía un gesto que era una mezcla de reproche y vergüenza.

La Historia es una construcción humana, y seguro debe verse, se ve, muy distinta cuando se está en medio de esa construcción. Ni idea cuál será el producto final. En retrospectiva, dice la psicología social, es fácil preguntarse por qué dejaron que tal cosa ocurriera, por qué nadie hizo algo al respecto, por qué siguen pasando estas cosas después de tantas guerras y holocaustos. Es muy distinto cuando la historia todavía no es tal cosa, cuando es solo el presente. En el presente, afortunadamente, siempre cabe la posibilidad de que no estemos condenados.

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“Nuestro personal tiene derecho a un entorno laboral seguro, sin miedo, intimidación, o abuso físico o verbal. Nos reservamos el derecho de finalizar cualquier recorrido de taxi”. Un buen porcentaje de taxistas en esta ciudad son de países musulmanes. Vi un mensaje similar en un bus, además de un sticker en un poste por la U que decía “This is a non-fascist zone”.

 

Los finos hilos del prejuicio.

En un estudio que hice hace poco*, trabajé con datos provenientes de una muestra británica y de una salvadoreña. Algunos resultados de ese estudio señalaban que el prejuicio contra hombres gay y lesbianas de cada una de las muestras provenía de distintas fuentes. Es decir, dos maneras -similares pero no iguales- de pensar desembocaban en prejuicio; las personas del Reino Unido tendían a la Orientación de dominancia social, mientras que las personas de El Salvador tendían al Autoritarismo de derecha. Me reí mucho con eso. No porque sea ningún descubrimiento, al contrario; lea algunos de los argumentos del Reino Unido para salirse de la Unión Europea, o las reacciones de un salvadoreño promedio ante la violencia cometida contra “otros”, y con algo de entrenamiento, usted podría llegar a la misma conclusión.

Digo esto para dejar en claro que las actitudes de las personas requieren estudiarse con la fineza con que uno inspeccionaría una telaraña. La gente dirá “prejuicio es prejuicio”, pero no es así; fuentes distintas requieren intervenciones distintas. La gente dirá “condenamos la violencia venga de donde venga”, pero no tan rápido, decía Martín-Baró, porque no toda la violencia proviene de la  mismo posición. Las distinciones y los análisis de estos artefactos humanos, que nadie ve pero todos crean y experimentan, se hacen con cuidado, con respeto, con pinzas.

Recordaba esto de hilar fino hoy que vi las portadas de algunos periódicos británicos, donde achacaban el ataque a la discoteca LGBT** en Orlando a la ideología del Estado Islámico. ¿Fue por religión o por homofobia? Oiga, si alguien mata a gente LGBT por ser LGBT, no se haga bolas por gusto. Es homofobia, o, get with the times, cheradaprejuicio sexual (y sí, el prejuicio se asocia con asco). Después puede meterse a todas los rollos interseccionales que quiera, que la religión, que la dominancia social, que el autoritarismo…que la mayoría de víctimas eran de origen latino, etc. Hay una diferencia abismal entre considerar que esta masacre proviene de unos extremistas que viven al otro lado del mundo, o que proviene de la misma incomodidad que sentí cuando vi a dos lesbianas en el anuncio de Digicel.

Recordé esta fineza con la que se deben considerar estas temas cuando alguien tuiteó algo en las líneas de “ya no hagan énfasis en que las víctimas eran gays, eran personas”. NO. Yísuscraist. Primero, como si decir que las víctimas eran gays los hace menos personas. Segundo, no es casual que la masacre fuera en una discoteca LGBT, eso quedó claro. Ese afán de no querer ver género, orientación sexual, raza, “porque todos somos personas” es más intento de ocultar el prejuicio propio que una real ausencia de prejuicio. Llame a las cosas por su nombre. A veces las diferencias son un obstáculo, a veces son esenciales para ajustarnos adecuadamente a la realidad.

No reduzca este tema a un tema de “amor” ni a una necesidad de “tolerancia”. Este es el mes del orgullo LGBT y hay marchas por todo el mundo para celebrar y conmemorar. No es solo “amor”, es identidad, pertenencia, libertad, acceso a servicios, respeto, derechos civiles…un montón de cosas que la gente heterosexual no asocia a su orientación sexual, porque su orientación sexual nunca ha sido argumento para que se las arrebaten. La tolerancia puede llegar a ser simplemente una suspensión temporal del prejuicio, en la que “cualquier desviación sexual es silenciosamente soportada pero aun así resentida”. La tolerancia no es suficiente ante el prejuicio y la discriminación tan ubicua y tan micro, tan fina, tan enraizada en nuestra concepción de lo normal[2].

Finalmente, o principalmente, vaya a leer a Virginia:

El Salvador es un país que ni siquiera trata de ocultar su capacidad de odiar. Odia al aficionado del Alianza, a quien vota por ARENA, al pandillero, a los días nublados, al cristiano evangélico (o al católico); a las nuevas Nucitas (saben a manteca) y al homosexual. Al culero, a la marimacha. El Salvador cree que tiene derecho a odiarnos, pero no sabe muy bien por qué. A veces trato de pensar que es un odio hipotético: quizá le repugne la idea del coito homosexual, pero no necesariamente Mario, el muchacho gay. Eso trato de pensar a veces; incluso agarro valor y persigo al homófobo del foro para que me explique en mi cara por qué piensa que yo no tengo derechos civiles. Luego veo el odio en sus ojos: un odio furibundo que lo consume a él, no a mí. Que le dispara la presión a él, no a mí, porque yo tengo el privilegio de saber que no tengo que aguantarlo. Que su odio es suyo y de su intolerancia, que no tiene nada que ver conmigo. Pero ese es un privilegio.

*****

* Mi primer estudio del doctorado, lolololololol. Estos resultados son más o menos tangenciales a lo que estaba investigando (beislain méshures, que le mientan), lastimosamente, así que no ahondé mucho más en el tema. Por cierto, Si usted fue una de las personas que respondió al cuestionario, muchas gracias. Me hubiera gustado poder hacer público este estudio pero (1) es parte de una investigación más amplia que está en proceso y que, pues, termina siendo propiedad de la universidad, y (2) fracasé. No encontré lo que esperaba encontrar y no es un estudio que “valga la pena” publicar, por un número de razones. Lastimosamente no se nos dieron las cosas en el engramillado pero seguiremos dando el todo por el todo, con la ayuda del profe y de la noble afición. More research is needed, que le mientan, y en esas estoy.

** He visto distintas versiones de este acrónimo, para este post me quedé con la más sencilla. Va’pasar a disculpar.

Relacionado: El orgullo y el asco.

 

Barbaries y He-man que a nadie le importa.

En el video, que se hizo viral en Internet este miércoles, la joven aparece desnuda, drogada y con marcas de violencia , junto con comentarios —muchos de ellos de tono machista— que relataban que había sido víctima de una violación en grupo. Un grupo de hombres la había violado en la Zona Oeste de Río de Janeiro y, después, algunos de ellos grabaron el crimen con sus teléfonos móviles para compartirlo en las redes sociales. Una de las imágenes compartidas muestra a un hombre con la lengua fuera delante del cuerpo ensangrentado de la chica.

Una nueva versión de la barbarie brasileña

“Ellos seguían, aunque yo gritaba y lloraba”.
Algunos iban armados.
Preguntada sobre qué sintió en ese momento, contestó. “Quería morir. Solo eso”.

“No me duele el útero y sí el alma”, dice víctima de brutal violación colectiva en Brasil

De acuerdo al reporte de la policía del condado de Lee, grabaciones de teléfono celular mostraron al menos dos docenas  — docenas — de estudiantes entrando a un baño para tener sexo con una joven durante horas de clase en la escuela secundaria South Fort Myers.

25 jugadores de fútbol tuvieron sexo con una adolescente en el baño de una escuela y lo filmaron

Posiblemente a estas alturas de esta entrada no querrá que le recuerde la crónica Yo violada. Pero ahí’stá.

Dejemos de lado a los 50+ violadores en estas dos noticias, con un símil: ¿sabe qué da más miedo de Donald Trump? Sí, es un hombre con una mentalidad impresionante, en el sentido más insalubre posible. Pero lo que da más miedo es que hay millones de personas que lo apoyan, millones de personas como él que no van de candidatos a la presidencia de una potencia mundial, que no tienen mucho dinero o poder, pero piensan como él y terminan alentando su existencia. Entonces, eso: esas violaciones no han ocurrido en una vacío, y han sido justificadas hasta el hartazgo por muchísimas personas. Esas personas tal vez (ojalá) nunca hayan forzado a alguien a tener sexo con ellas, tal vez nunca hayan tenido sexo con alguien inconsciente, pero sus justificaciones muestran que piensan igual que quienes sí lo han hecho. Eso es escalofriante, y así no hace falta preguntarse por qué esta clase de ataques siguen ocurriendo.

Mientras me encontraba con estas noticias, me encontraba también con las inevitables dosis diarias de memes, sobre todo aquellos que son intentos por socavar algo que no se entiende. Qué privilegio poder decorar el imaginario propio con la idea de que “las feministas se quejan” por una muñeca, cuando, al contrario, nadie se ha quejado por He-man(?).

Barbie He-man

Con esto queda constancia de por qué urgen las ciencias sociales y humanidades, más si uno quiere meterse al jolgorio de analizar las influencias socioculturales que tienen juguetes y caricaturas. Y no sé si lo dice con indignación o con orgullo, pero ciertamente a nadie le importa un carajo He-man. I’m a Gil-man y los majes del chile tierno kinda gal.

Prioridades de quien imagina las prioridades de “las feministas” (a ver, una persona feminista puede muy bien ocuparse tanto de los discursos de socialización tras las muñecas Barbie como de la cultura de la violación), para que cuando las vea en la vida real protestando contra la violencia sexual y desigualdades varias, las tilde de exageradas e histéricas. ¿Usted cree que estas descalificaciones no tienen nada que ver con las noticias de arriba? Ah, muy bien.

Pero para terminar con una nota medio alegrona: estas mujeres detuvieron una violación anoche (no anoche-anoche, así se titula la noticia).

 

“Le di a elegir”.

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“Padres abandonan a sus hijos con zika”. Big Issue North, no. 1126, 4-10 abril 2016, pp. 6-7.

“Con el servicio de salud colapsado, la prohibición del aborto y el virus [Zika] golpeando a los pobres con más fuerza, un padre ausente es una carga más para las madres luchando por criar un hijo que jamás podrá hablar o caminar. 

Ianka Barbosa tenía siete meses de embarazo cuando se enteró de que su hija tenía microcefalia. Antes de que la bebé naciera, el padre se había ido […] ‘Creo que, para él, era mi culpa que la bebé tuviera microcefalia’. 

[…] Su ex-pareja, Thersio, dice que no ve a Sophia [su hija], pero evita discutir sobre la microcefalia y le echa la culpa a los padres de Barbosa por la ruptura. ‘Le di a elegir, eres la mujer de tus padres o la mía…y ella escogió sus padres’, dijo”. 

 

 

El vicepresidente de un país manco.

Fuente: LaVirjinia

Dice Ortíz, quien tiene nexos con el narcotráfico:

Usted está bien malito de su sentido de realidad, don vice.

Y otra joya, porque hoy es miércoles al 2×1:

Salvador Samayoa: “Mano dura es la que hay ahora, no la de Paco Flores”.

No ha habido mano dura, nunca, jamás. Ustedes no han visto nada.

La apuesta del Gobierno tomó mayor vigor el 23 de julio de 2003, cuando el ex Presidente de la República, Francisco Flores, lanzó el plan “Mano Dura” en la colonia Dina, al sur de San Salvador, con la promesa de erradicar las pandillas que operaban en esa zona y en todo el país.

Aplicación de la ley Combate a las pandillas. Una mano dura y otra suave.

¿Entonces qué hizo Paco Flores?

Sesión y té mensual.

Yo nomás dígole que cuando a la gente de El Salvador le preguntan si quiere democracia dicen que sí (págs. 267-268, por ejemplo. De nada), pero sepa hacer las preguntas correctas como quien no quiere la cosa y el autoritarismo jalvadoreño se presentará frente a usted (pág. 134, todo el documento en realidad) con la gracia de un suave amanecer que rápidamente se convierte en un solón abrasador e infernal.

Solón abrasador e infernal. Ilustración de la psique salvadoreña en los libros de psicología social, capítulo sobre relaciones intergrupales y right-wing authoritarianism.

Relacionado:
Por qué la victimización y la inseguridad son una amenaza para la democracia
(último párrafo página 3. De nada).