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Archivo de la categoría: Violencia

“Le di a elegir”.

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“Padres abandonan a sus hijos con zika”. Big Issue North, no. 1126, 4-10 abril 2016, pp. 6-7.

“Con el servicio de salud colapsado, la prohibición del aborto y el virus [Zika] golpeando a los pobres con más fuerza, un padre ausente es una carga más para las madres luchando por criar un hijo que jamás podrá hablar o caminar. 

Ianka Barbosa tenía siete meses de embarazo cuando se enteró de que su hija tenía microcefalia. Antes de que la bebé naciera, el padre se había ido […] ‘Creo que, para él, era mi culpa que la bebé tuviera microcefalia’. 

[…] Su ex-pareja, Thersio, dice que no ve a Sophia [su hija], pero evita discutir sobre la microcefalia y le echa la culpa a los padres de Barbosa por la ruptura. ‘Le di a elegir, eres la mujer de tus padres o la mía…y ella escogió sus padres’, dijo”. 

 

 

El vicepresidente de un país manco.

Fuente: LaVirjinia

Dice Ortíz, quien tiene nexos con el narcotráfico:

Usted está bien malito de su sentido de realidad, don vice.

Y otra joya, porque hoy es miércoles al 2×1:

Salvador Samayoa: “Mano dura es la que hay ahora, no la de Paco Flores”.

No ha habido mano dura, nunca, jamás. Ustedes no han visto nada.

La apuesta del Gobierno tomó mayor vigor el 23 de julio de 2003, cuando el ex Presidente de la República, Francisco Flores, lanzó el plan “Mano Dura” en la colonia Dina, al sur de San Salvador, con la promesa de erradicar las pandillas que operaban en esa zona y en todo el país.

Aplicación de la ley Combate a las pandillas. Una mano dura y otra suave.

¿Entonces qué hizo Paco Flores?

Sesión y té mensual.

Yo nomás dígole que cuando a la gente de El Salvador le preguntan si quiere democracia dicen que sí (págs. 267-268, por ejemplo. De nada), pero sepa hacer las preguntas correctas como quien no quiere la cosa y el autoritarismo jalvadoreño se presentará frente a usted (pág. 134, todo el documento en realidad) con la gracia de un suave amanecer que rápidamente se convierte en un solón abrasador e infernal.

Solón abrasador e infernal. Ilustración de la psique salvadoreña en los libros de psicología social, capítulo sobre relaciones intergrupales y right-wing authoritarianism.

Relacionado:
Por qué la victimización y la inseguridad son una amenaza para la democracia
(último párrafo página 3. De nada).

 

Que la justicia y las vacaciones no se interpongan entre usted y sus aspiraciones.

Dicen esas opiniones que los “Papeles de Panamá” e incluso otras investigaciones que generan sospechas de enriquecimiento ilícito son un distractor, que nuestro problema real y urgente de solución, es la violencia y que por lo tanto no debemos perder el tiempo brindando atención a esas investigaciones.

¿Qué genera la violencia en El Salvador?, la respuesta inmediata es “Las pandillas” eso es lo que los políticos nos dicen y nosotros como borregos repetimos. Por tanto la solución es eliminar las pandillas y todos felices comeremos perdices.

Pero los verdaderos problemas generadores de violencia, al menos en El Salvador, son la impunidad y la corrupción. La impunidad y corrupción que permiten que los políticos:

  • Se auto decreten aumentos salariales abiertos, disfrazados u ocultos, sin importar que el salario mínimo siga siendo insuficiente para millares de salvadoreños.

  • Regateen a los trabajadores prestaciones ya legisladas o promesas hechas para mejorar un “poquito” sus ingresos.

  • Utilicen los fondos públicos como fondos propios, saliendo de la pobreza hacia posiciones de inversionistas y potentados luego del período o períodos para los que fueron electos.

    Los “Panamá Papers” o “Papeles de Panamá”
    y la violencia en El Salvador

Y oiga, el Vicepresidente de El Salvador es socio del presunto líder del Cártel de Texis, por si le quedan dudas de las conexiones entre una y otra cosa. Leí un tuit de alguien llamando algo así como inocentes a quienes se mostraban indignados por los actos de corrupción porque total no se iba a hacer nada al respecto. Jeguro, porque para no ser maje tenés que aceptar que las cosas son así y no perder tiempo siquiera mencionándolo.

Menos mal que tenemos mentalidad de finca, la cual nos da la respuesta a nuestros problemas de país. Y sabemos que es la respuesta correcta porque en nuestra mente está siendo dicha por nuestro patrón Obama:
GuanacosVacaciones

¡La pobreza se resuelve no teniendo vacaciones! Menos tuits de saliditas y retuits a las noticias, y más tuits de “Ya en el puesto”.

La lista de listas –la de la aspiracionitis máxima-, es la de multimillonarios de Forbes: no importa cómo llegaron ahí, da igual cómo hicieron su dinero ni quiénes estuvieron ligados a su ascenso: desde aquellos a quienes robaron o engañaron o metieron injustamente a la cárcel, hasta los que estuvieron ocultamente asociados, los que los beneficiaron con asignaciones chuecas y contratos a dedo. La perversidad de la riqueza es su convicción existencial de que se justifica a sí misma.

¿Y los del otro lado? El lado B de la fama es creer que los que no son famosos no merecen serlo, aunque sean indispensables para alimentar la de quienes sí lo son. El lado B de la riqueza es todavía peor: que para poder ser ricos, necesitan privar a otros de lo superfluo, de lo necesario y hasta de lo indispensable: la riqueza no se concibe sin desigualdad.

[…] La fama y la riqueza asumen, además, que uno las tiene bien ganadas. Aunque sean hereditarias, aunque sean por suerte, aunque sea por injusticia, aunque sean por corrupción y vileza. Es un principio karmático: sea lo que fuere que hice, esto lo merezco. Y el lado B es que los pobres, los pobres más pobres y los pobres del no va más, igualmente lo merecen. No sé qué es lo que hicieron o no hicieron, cómo ni en dónde viven, pero son culpables de su tragedia.

Los 12 mexicanos más pobres: el ‘lado B’ de las listas de millonarios

Ya le dijeron, “los ricos” cuentan con representaciones históricas positivas, y mucha personas les perdonarán casi cualquier cosa (uy, cómo les quieren manchar su nombre solo por haber violado en grupo a una jovencita). Es que estas personas son casi como ellos, son casi sus vecinos, si no es porque no trabajan tan duro como ellos y toman demasiadas vacaciones.

Protesta en Islandia por el involucramiento del ahora ex primer ministro en los Panama Papers. “Abajo con este bolado” será mi pancarta de protesta por siempre.

 

Territorios.

Días antes del homicidio, Campos había recibido una golpiza y amenazas de parte de soldados de la Fuerza Armada. Los soldados realizan tareas de seguridad pública desde 2009, año en que asumió el primer gobierno de izquierda, de Mauricio Funes.

La razón de esa amenaza fue un gol en un partido de fútbol.

“Mi hijo estaba amenazado por los soldados (de la Fuerza Armada). Donde nosotros vivimos es (dominado por el Barrio) 18 y esos soldados amparan más a los mareros MS (del sector)”, explicó el padre.

“Entonces el cipote (muchacho) jugó contra un equipo donde ellos (soldados) están cuidando la gente y les metió un gol”, dijo el hombre de unos 50 años.

El padre relató que “un soldado lo agarró y le pegaron, le dieron duro, todo morado le dejaron el pecho. Le dijeron que la otra vez que lo hallaran lo iban a matar, lo iban a hacer pedazos porque le había metido un gol al equipo que ellos cuidaban”.

La policía tampoco ha confirmado la hipótesis del gol ni la de la amenaza por parte de los soldados. Sin embargo, no es una acusación rara.

El 74% de las denuncias por abusos ante la Procuraduría de derechos humanos en 2015 fue contra la Policía y la Fuerza Armada. Un año antes, esa cifra solo había representado el 40%.

Varios periódicos y exfuncionarios han denunciado casos de ejecuciones extrajudiciales, como las masacres de San Blas o Panchimalco, pero la respuesta institucional a estas acusaciones ha sido prácticamente nula.

Y el gobierno intenta quitarle peso a los dramáticos números argumentando que la mayoría de víctimas pertenecen a pandillas, una versión que sin embargo ha sido desmentida.

Morir por un gol y otras historias para entender los 1,380 asesinatos en dos meses en El Salvador.

En el breve lapso de empezar a armar el post, seguía la noticia “Masacran a empleados de empresa de energía en San Juan Opico”. Cada vez que volvía a la noticia aumentaba el número de víctimas encontradas.

Cítole a LaVirginia:

Una persona comentó en la entrada anterior que un muchacho desapareció en el sector donde vive. Ante esto, la gente comenzó a especular, “asaber en qué andaba metido” (no “andaba metido” en nada…¿pero y si ese fuese el caso -con todo lo vago del argumento-, entonces estaría bien que lo hayan desaparecido?). Nada como pasarse llevando a los compatriotas con tal de engañarse un poquito, con tal de fingirse una “persona correcta” y creer que las cosas les pasan solo a a quienes se las merecen.

En cualquier caso, ya van quedando pocos territorios en el país donde esa creencia puede sostenerse. En algunos lugares se sostiene a fuerza de muros y seguridad privada, y para esa gracia, “una sociedad de muros siempre va a necesitar engendrar monstruos del lado de fuera para seguir justificando sus privilegios y mantenerlos intactos”. Pero todavía se pasa de largo la importancia del trabajo en los espacios sociofísicos y en otras tantas dimensiones que componen este problema. Quién hubiera pensado que las medidas represivas serían inefectivas para disminuir la violencia en el país, va.

 

Justicia restaurativa.

Una noche, mientras iba en el bus, vi un rótulo que decía: “Conocer al hombre que mató a mi hijo fue el segundo día más importante de mi vida. Salí de la experiencia con fuerza renovada”. En letras más pequeñas, se explicaba que la justicia restaurativa le da a las víctimas la oportunidad de hacer conocer a los ofensores el impacto que tuvo el crimen en sus vidas, obtener respuestas a sus preguntas y obtener una disculpa.

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Fracasé con la calidad de la foto pero este es el rótulo.

El concepto no es nuevo pero nunca lo había visto “anunciado” y en una modalidad tan personal. Tiempo después, de casualidad, encontré el reporte de un estudio de caso sobre esto:

Una aproximación que busca darle a familiares y amigos (conocidos como “co-víctimas”) una voz, y ayudar a elaborar su sufrimiento, se conoce como “justicia restaurativa” e involucra que las víctimas (o, en el caso de asesinato, las co-víctimas) se encuentren cara a cara con el agresor.

En este estudio, se entrevistó a un hombre encarcelado por asesinato y a dos hermanas de la persona asesinada, después de que ambas partes conversaran en persona.

…una hermana me preguntó, “¿creés que sos inherentemente malvado?'”… que te pregunte eso cualquiera es difícil pero que te lo pregunten las víctimas del hermano que has asesinado, eso fue extremadamente difícil de responder. [Entrevistador: ¿Qué les respondiste?] Les respondí honestamente, dije que lo que había hecho era serio pero no me consideraba inherentemente malvado. La hermana me dijo que ellas pensaban, no pensaban que yo lo fuera. [Entrevistador: ¿Cómo te hizo sentir eso?] fue muy emotivo escuchar a tus víctimas, a cuyo hermano has asesinado, al final del día has asesinado a su hermano [y] ellas no consideran que eres inherentemente malvado. Me brotaban las lágrimas…a las hermanas les rodaban las lágrimas”.

Finalmente, me hallé este folleto, por andar de meque en otros departamentos de la universidad, y en él explican brevemente cómo funciona este sistema:

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El estudio que cito es un estudio de caso, además que debe cumplirse una serie de condiciones para llevar a cabo el encuentro cara a cara. Y, sí, ocurre en un contexto diferente al salvadoreñ. Pero, aunque sean dos países distintos, es una respuesta a un mismo clamor, que se encontrará en cualquier parte del mundo: responsabilizar a los perpetradores, reconocer el daño causado a individuos y grupos, humanizar a las víctimas. Se puede, se debe hacer. Pero qué difícil y qué terror para muchos en este país dignificar a las víctimas.

 

“Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.

Qué alegría despertarse con esta noticia: capturan a militares acusados en el caso jesuitas. En este blog y allá en Psicoloquio, con el Víctor, pasamos explicando por qué esto es importante.

Uno en estos casos aprende a esperar lo peor, navegando entre tanta indignación porque se tocó “el pasado” y a los militares, y porque dónde está la verdadera justicia si tanto el ejército como la guerrilla “destruyeron parejo” (lo cual no es cierto, ese ánimo conciliador está mal encauzado y hace más daño que bien). Uno ve venir que algunos de estos pobrecitos militares caerán gravemente enfermos por la injusticia de tener que responder por los crímenes que cometieron. Antes muerto que sencillo con esta gente.

…Ahí fue donde la testigo Lucía Barrera vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: “Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”. Esta frase la oyó perfectamente Lucía,mientras que otra vecina, algo más lejos, sólo alcanzó a escuchar las palabras “injusticia” y “carroña”. Haciendo cábalas, puede ser también que Martín-Baró dijo estas palabras al ver que un soldado tenía apuntadas con su fusil a Elba y a su hija Celina.

…Entre los disparos, y si hacemos caso a las declaraciones de Pilijay, Martín-Baró sólo recibió el tiro de gracia. La entrada y la trayectoria de las balas hacen pensar que algunos de los padres trataron de incorporarse al comenzar la ejecución.

…Mientras ocurría esto, Tomás Zarpate “estaba dando seguridad” (según sus propias declaraciones) a Elba y Celina. Al escuchar la voz de mando que dice “¡ya!” y los tiros subsiguientes, “también le disparó a las dos mujeres” hasta estar seguro de que estaban muertas, porque “éstas no se quejaban”.

…El P. Joaquín López salió de su escondite al oír los disparos, vio los cadáveres e inmediatamente se metió en la casa. Los soldados de fuera le dijeron: “Compa, véngase”. Y, continúa la narración, “el señor no hizo caso, y cuando ya iba a entrar en una habitación, hubo un soldado que le disparó.”

…Ya de retirada, de nuevo Avalos Vargas, apodado por sus compañeros “Sapo” o “Satanás”, al pasar frente a la sala de visitas, donde fueron asesinadas Elba y Celina, oyó jadear a unas personas. Inmediatamente pensó en heridos a quienes había que rematar y “encendió un fósforo, observando que en el interior… se encontraban dos mujeres tiradas en el suelo y quienes estaban abrazadas pujando, por lo que le ordenó al soldado Sierra Ascencio que las rematara”. Jorge Alberto Sierra Ascencio, soldado de alta en el batallón Atlacatl disparó una ráfaga como de diez cartuchos hacia el cuerpo de esas mujeres hasta que ya no pujaron”, recuerda Avalos.

Caso Jesuitas

Es muy temprano para “ver qué pasa” (le digo, uno aprende a esperar lo peor), pero era necesario venir acá y registrar este momento…y ojalá este momento se convierta en el proceso debido. No es todos los días que El Salvador ve Justicia. Para esta sociedad la justicia es tan rara, tan ajena, que muchas personas no pueden reconocerla cuando la tienen enfrente.

Relacionado
Los secretos de W-2 y el diario del coronel Benavides.

 

Inhumanos.

Aberrantes, cínicas y poco inteligentes. Así han sido las declaraciones que durante estas últimas semanas se han propagado por parte de los voceros de los militares requeridos —nuevamente— por la justicia española por el asesinato de los jesuitas y sus dos colaboradoras, ocurrido en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) durante la ofensiva militar de 1989.

No encuentro otras palabras para describir estas intervenciones. En un deseo enfermizo por justificar delitos y crímenes de guerra, asesinatos de población civil —indiscriminados unos y selectivos otros— ordenados por altos mandos del Ejército, o simplemente se hicieron del “ojo pacho”. Negar a estas alturas del partido las masacres de la guerra civil demuestra niveles de cinismo increíbles.

Quienes lo intentan no pueden, aunque quisieran, desvirtuar los hechos probados.

El gorila, aunque se vista de amnistía, gorila se queda.

No hay lado con esto de que nieguen los hechos; ya sea que se los crean o no, esa insistencia en negar resulta hasta patológica. Qué espanto esa necedad de querer quedar bien con los demás, pero sobre todo con uno mismo, a la fuerza, deshumanizando a tanta gente en el proceso.

(Lo de “hoy en la mañana” fue la visita de cierto militar a un programa de radio ayer, donde volvió a cantar los greatest hits de los ochenta, en un ambiente ameno sin la inconveniencia de los niños de El Mozote ensartados en bayonetas).

El trauma psicosocial se transmite de una generación a otra. Que los bichitos de hoy digan que lo que importa es el presente y se alejen del tema abruptamente es síntoma y no buen signo. Es temerle al pasado, aunque algunos le temen con justa razón. Mientras, ayer fue la Conmemoración del Holocausto; y ya sabemos, holocaustos ha habido y sigue habiendo muchos:

“Recordar es mantenernos conscientes de que, como humanos, nos balanceamos en el borde de lo innombrable, siempre más cerca de caer de lo que nos gustaría admitir. Todos nosotros, en todos lados, todo el tiempo”.

Holocaust Memorial Day 2015

 
 
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