Escenas omitidas.

Doy vuelta en ese retorno una vez cada dos semanas. Y en esta ocasión, en la esquina había dos señores de traje peléandose a lo Fight Club, y un tercero saltando un muro para unirse a la fiesta. Lo último que pude ver al terminar el giro, fue a un paletero que se había detenido para admirar el espectáculo.

En un semáforo, había una viejita pidiendo dinero, envuelta en trapos, y a la par una motocicleta de Pizza Hut haciendo el alto. Posiblemente una estampa irrelevante, pero desde mi marco interpretativo, fue una imagen que me taladraba una costilla.

En otro semáforo, un niño vende-periódicos y un tipo vende-chicles le tiraban piedras a un muchacho drogadicto, negro por vivir al sol sin camisa. Ese mismo niño le había tirado una botella de vidrio al tipo el día anterior, en ese mismo lugar.  Fue tremenda la risa del niño cuando la botella se reventó en un muro.

Finalmente, llegué a la biblioteca. Crime Scene Investigation era el libro,  con historias desde Charles Manson hasta Timothy McVeigh, y cómo el patólogo abre los cuerpos en Y, y las heridas de defensa en las manos de la víctima, y «un día en la vida de una psicóloga forense», etc.  El muchacho que registraba el préstamo dijo que le gustaría estar algún día en uno de esos libros. «¿Cómo víctima?», preguntó la persona que estaba conmigo. «No, como criminal». Y habló de Manson y de El Directo, y que para que los medios te presten atención, más allá de una nota en Breves Judiciales, hay que matar mucha gente. Creo que lo decía en serio. Parecía un hombre con un plan. Tengo que devolver el libro el 29 de noviembre.

4 comentarios sobre “Escenas omitidas.

  1. Imagino que la barrera entre el desear y el ser es tan tenue como caer de la afición al vicio, pero…..
    Yo encuentro difícil aqui que esto suceda ya que la soledad no es tan profunda aqui como en los paises desarrollados, y este persistente contaco con gente, familiares o allegados rayando en la falta de intimidad evita el desarrollo de personalidades asi.
    En todo caso deberías tomarle una foto para cuando salga publicada su cara en el períodico con su escopeta. Digo nomas como curiosidad clínica…nada de morbo de por medio.

  2. ¿Que dirá la psicología del chancletazo de todo ésto?
    Jajaja…

    Ya en serio, ponele cuántos habran pululando en nuestro país?
    Si hay tanta gente pidiendo reactivar la pena de muerte, que le quemen las manos a los ladrones, que vuelva Martínez, etc… la verdad de éstas fantasías al hecho pues… hace falta algunos votos…

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