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Archivo de la categoría: Personitas

La ilusión de pensamientos implantados.

Ofrézcome de voluntaria para participar en un estudio como este, tal vez así se me ocurren estudios…como este:

Usando un cóctel de magia y resonancia magnética funcional, psicólogos implantaron pensamientos en la mente de personas.

Olson y sus colegas replicaron sus resultados con un segundo experimento, conducido de la misma manera, pero esta vez también entrevistaron a los participantes para saber cómo se sintieron durante el procedimiento. Los participantes reportaron un rango de efectos anómalos cuando creyeron que los números estaban siendo “insertados” en su mente: un número “apareció” en mi cabeza, reportó un participante. Otros describieron “una voz…alejándome del número que ya existía en mi mente”, sentir “un tipo de fuerza”, sentirse “atraído” a un número, o la sensación de que su cerebro se quedaba “pegado” a un número. Todo ello es un notable testimonio del poder de la sugestión.

Un hallazgo común en psicología es que la gente puede no darse cuenta de lo que influencia sus decisiones. En otras palabras, la gente puede sentir control sin tenerlo. En este caso, usando los poderes combinados de un espectáculo de magia y un trasfondo que sonaba científico, Olson y sus colegas investigadores mostraron lo opuesto: que la gente puede tener control sin sentirlo.

***

Fun fact, que quizás ya lo mencioné antes porque me emociona mucho pero FUN FACT: quien escribió el artículo citado arriba tiene un blog de psicología con un colega. Es un blog que he seguido por años, que fangirleo en abundancia, y que a veces he mencionado en Psicoloquio. En octubre pasado, el día que llegué al departamento de psicología, iba leyendo los nombres en las puertas de las oficinas en un pasillo. Vi un nombre que me pareció conocido y luego di con la oficina que me asignaron. Ese nombre me quedó dando vueltas. Era el otro autor del blog. Yísuscraist, es mi vecinito.

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Esta soy yo en el departamento de psicología, pero, en contexto, esta reverencia es para Aerosmith (también yo en la vida. Note el pase colgando del cuello de Wayne. Ya hablaremos de eso otro día, antes del farewell tour).

 

Retribución.

En cuanto a las otras cosas intangibles e incalculables que ustedes me han dado, solo puedo retribuirlas llevando una vida bastante feliz y útil, manteniéndome en contacto con ustedes, y viéndoles cuando pueda.

Oliver Sacks, “On the move”. 

 
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Publicado por en junio 19, 2016 en Artículos y lecturas, Frases, Jue!, Personitas

 

Los finos hilos del prejuicio.

En un estudio que hice hace poco*, trabajé con datos provenientes de una muestra británica y de una salvadoreña. Algunos resultados de ese estudio señalaban que el prejuicio contra hombres gay y lesbianas de cada una de las muestras provenía de distintas fuentes. Es decir, dos maneras -similares pero no iguales- de pensar desembocaban en prejuicio; las personas del Reino Unido tendían a la Orientación de dominancia social, mientras que las personas de El Salvador tendían al Autoritarismo de derecha. Me reí mucho con eso. No porque sea ningún descubrimiento, al contrario; lea algunos de los argumentos del Reino Unido para salirse de la Unión Europea, o las reacciones de un salvadoreño promedio ante la violencia cometida contra “otros”, y con algo de entrenamiento, usted podría llegar a la misma conclusión.

Digo esto para dejar en claro que las actitudes de las personas requieren estudiarse con la fineza con que uno inspeccionaría una telaraña. La gente dirá “prejuicio es prejuicio”, pero no es así; fuentes distintas requieren intervenciones distintas. La gente dirá “condenamos la violencia venga de donde venga”, pero no tan rápido, decía Martín-Baró, porque no toda la violencia proviene de la  mismo posición. Las distinciones y los análisis de estos artefactos humanos, que nadie ve pero todos crean y experimentan, se hacen con cuidado, con respeto, con pinzas.

Recordaba esto de hilar fino hoy que vi las portadas de algunos periódicos británicos, donde achacaban el ataque a la discoteca LGBT** en Orlando a la ideología del Estado Islámico. ¿Fue por religión o por homofobia? Oiga, si alguien mata a gente LGBT por ser LGBT, no se haga bolas por gusto. Es homofobia, o, get with the times, cheradaprejuicio sexual (y sí, el prejuicio se asocia con asco). Después puede meterse a todas los rollos interseccionales que quiera, que la religión, que la dominancia social, que el autoritarismo…que la mayoría de víctimas eran de origen latino, etc. Hay una diferencia abismal entre considerar que esta masacre proviene de unos extremistas que viven al otro lado del mundo, o que proviene de la misma incomodidad que sentí cuando vi a dos lesbianas en el anuncio de Digicel.

Recordé esta fineza con la que se deben considerar estas temas cuando alguien tuiteó algo en las líneas de “ya no hagan énfasis en que las víctimas eran gays, eran personas”. NO. Yísuscraist. Primero, como si decir que las víctimas eran gays los hace menos personas. Segundo, no es casual que la masacre fuera en una discoteca LGBT, eso quedó claro. Ese afán de no querer ver género, orientación sexual, raza, “porque todos somos personas” es más intento de ocultar el prejuicio propio que una real ausencia de prejuicio. Llame a las cosas por su nombre. A veces las diferencias son un obstáculo, a veces son esenciales para ajustarnos adecuadamente a la realidad.

No reduzca este tema a un tema de “amor” ni a una necesidad de “tolerancia”. Este es el mes del orgullo LGBT y hay marchas por todo el mundo para celebrar y conmemorar. No es solo “amor”, es identidad, pertenencia, libertad, acceso a servicios, respeto, derechos civiles…un montón de cosas que la gente heterosexual no asocia a su orientación sexual, porque su orientación sexual nunca ha sido argumento para que se las arrebaten. La tolerancia puede llegar a ser simplemente una suspensión temporal del prejuicio, en la que “cualquier desviación sexual es silenciosamente soportada pero aun así resentida”. La tolerancia no es suficiente ante el prejuicio y la discriminación tan ubicua y tan micro, tan fina, tan enraizada en nuestra concepción de lo normal[2].

Finalmente, o principalmente, vaya a leer a Virginia:

El Salvador es un país que ni siquiera trata de ocultar su capacidad de odiar. Odia al aficionado del Alianza, a quien vota por ARENA, al pandillero, a los días nublados, al cristiano evangélico (o al católico); a las nuevas Nucitas (saben a manteca) y al homosexual. Al culero, a la marimacha. El Salvador cree que tiene derecho a odiarnos, pero no sabe muy bien por qué. A veces trato de pensar que es un odio hipotético: quizá le repugne la idea del coito homosexual, pero no necesariamente Mario, el muchacho gay. Eso trato de pensar a veces; incluso agarro valor y persigo al homófobo del foro para que me explique en mi cara por qué piensa que yo no tengo derechos civiles. Luego veo el odio en sus ojos: un odio furibundo que lo consume a él, no a mí. Que le dispara la presión a él, no a mí, porque yo tengo el privilegio de saber que no tengo que aguantarlo. Que su odio es suyo y de su intolerancia, que no tiene nada que ver conmigo. Pero ese es un privilegio.

*****

* Mi primer estudio del doctorado, lolololololol. Estos resultados son más o menos tangenciales a lo que estaba investigando (beislain méshures, que le mientan), lastimosamente, así que no ahondé mucho más en el tema. Por cierto, Si usted fue una de las personas que respondió al cuestionario, muchas gracias. Me hubiera gustado poder hacer público este estudio pero (1) es parte de una investigación más amplia que está en proceso y que, pues, termina siendo propiedad de la universidad, y (2) fracasé. No encontré lo que esperaba encontrar y no es un estudio que “valga la pena” publicar, por un número de razones. Lastimosamente no se nos dieron las cosas en el engramillado pero seguiremos dando el todo por el todo, con la ayuda del profe y de la noble afición. More research is needed, que le mientan, y en esas estoy.

** He visto distintas versiones de este acrónimo, para este post me quedé con la más sencilla. Va’pasar a disculpar.

Relacionado: El orgullo y el asco.

 

Barbaries y He-man que a nadie le importa.

En el video, que se hizo viral en Internet este miércoles, la joven aparece desnuda, drogada y con marcas de violencia , junto con comentarios —muchos de ellos de tono machista— que relataban que había sido víctima de una violación en grupo. Un grupo de hombres la había violado en la Zona Oeste de Río de Janeiro y, después, algunos de ellos grabaron el crimen con sus teléfonos móviles para compartirlo en las redes sociales. Una de las imágenes compartidas muestra a un hombre con la lengua fuera delante del cuerpo ensangrentado de la chica.

Una nueva versión de la barbarie brasileña

“Ellos seguían, aunque yo gritaba y lloraba”.
Algunos iban armados.
Preguntada sobre qué sintió en ese momento, contestó. “Quería morir. Solo eso”.

“No me duele el útero y sí el alma”, dice víctima de brutal violación colectiva en Brasil

De acuerdo al reporte de la policía del condado de Lee, grabaciones de teléfono celular mostraron al menos dos docenas  — docenas — de estudiantes entrando a un baño para tener sexo con una joven durante horas de clase en la escuela secundaria South Fort Myers.

25 jugadores de fútbol tuvieron sexo con una adolescente en el baño de una escuela y lo filmaron

Posiblemente a estas alturas de esta entrada no querrá que le recuerde la crónica Yo violada. Pero ahí’stá.

Dejemos de lado a los 50+ violadores en estas dos noticias, con un símil: ¿sabe qué da más miedo de Donald Trump? Sí, es un hombre con una mentalidad impresionante, en el sentido más insalubre posible. Pero lo que da más miedo es que hay millones de personas que lo apoyan, millones de personas como él que no van de candidatos a la presidencia de una potencia mundial, que no tienen mucho dinero o poder, pero piensan como él y terminan alentando su existencia. Entonces, eso: esas violaciones no han ocurrido en una vacío, y han sido justificadas hasta el hartazgo por muchísimas personas. Esas personas tal vez (ojalá) nunca hayan forzado a alguien a tener sexo con ellas, tal vez nunca hayan tenido sexo con alguien inconsciente, pero sus justificaciones muestran que piensan igual que quienes sí lo han hecho. Eso es escalofriante, y así no hace falta preguntarse por qué esta clase de ataques siguen ocurriendo.

Mientras me encontraba con estas noticias, me encontraba también con las inevitables dosis diarias de memes, sobre todo aquellos que son intentos por socavar algo que no se entiende. Qué privilegio poder decorar el imaginario propio con la idea de que “las feministas se quejan” por una muñeca, cuando, al contrario, nadie se ha quejado por He-man(?).

Barbie He-man

Con esto queda constancia de por qué urgen las ciencias sociales y humanidades, más si uno quiere meterse al jolgorio de analizar las influencias socioculturales que tienen juguetes y caricaturas. Y no sé si lo dice con indignación o con orgullo, pero ciertamente a nadie le importa un carajo He-man. I’m a Gil-man y los majes del chile tierno kinda gal.

Prioridades de quien imagina las prioridades de “las feministas” (a ver, una persona feminista puede muy bien ocuparse tanto de los discursos de socialización tras las muñecas Barbie como de la cultura de la violación), para que cuando las vea en la vida real protestando contra la violencia sexual y desigualdades varias, las tilde de exageradas e histéricas. ¿Usted cree que estas descalificaciones no tienen nada que ver con las noticias de arriba? Ah, muy bien.

Pero para terminar con una nota medio alegrona: estas mujeres detuvieron una violación anoche (no anoche-anoche, así se titula la noticia).

 

Lentes para observar al mundo.

Hay una línea de investigación bien guapa en psicología, que se centra en la naturaleza y los potenciales beneficios de contar historias y de las narrativas de ficción(*). Hoy nomás vengo a dejar dos citas que hallé recientemente sobre el tema, hechas por quienes cuentan historias.

De Words without borders (va’pasar a disculpar, esta cita no está en el sitio, venía en un boletín que WWB manda por correo electrónico, donde se anunciaba que habían ganado un premio *tira confetti*):

Iniciando apenas un año después de que el término “Eje del mal” entrara al léxico y definiera la política exterior de Estados Unidos, nuestros tres primeros números —textos de IránIrak, y Corea del Norte—demostraron tanto la riqueza de estas poco conocidas literaturas como el empobrecimiento que resulta de observar al resto del mundo a través de un estrecho prisma político.

De la escritora Jacinta Escudos, en su columna Contar la posguerra:

Aunque un escritor narre los hechos a través de tramas y personajes ficticios, la sociedad tendría una suerte de testimonio de primera mano de alguien que vivió en carne propia el período respectivo y que, por lo tanto, puede capturar l’esprit du temps, el espíritu del tiempo que le tocó en suerte vivir. Esa información cotidiana, ese factor humano es lo que jamás encontraremos en los libros de historia ni en los discursos de los políticos. Por eso amamos la literatura, porque nos trae noticias de nosotros mismos, desde todos los tiempos y lugares posibles.

(*) Allá en Psicoloquio puede leer algo al respecto: hallazgos de algunos estudios aquí, y una propuesta en el contexto salvadoreño aquí. Por cierto, el próximo lunes se publicará una entrada que le agradezco mucho a mi Yo pasado, quien se empeñó en escribirla hace ya un tiempo y la dejó programada para publicación.

 

“Las que callaron a los niños porque papá estaba escribiendo”.

“¿Quién le hacía la comida al escritor para que pudiese dedicarse solo a su labor intelectual? ¿Quién cuidaba de los niños y hacía la cena para los invitados? ¿El boom habría existido si las mujeres de estos novelistas no se hubiesen encargado de barrer, fregar, coser y planchar? ¿Cuánto tiempo podría haberle dedicado García Márquez a Cien años de soledad (1967) si hubiese tenido que recoger a los críos del colegio, poner la lavadora, tender la ropa y hacer la comida? ¿Habría ganado el Nobel de haber dedicado parte del día a las ‘trivialidades’ de una ama de casa?

La escritora Marcela Serrano ya contestó hace años en un programa de televisión: “Lo que una escritora necesita es lo que ellos han tenido: una esposa”. Y lo ha ratificado Álvaro Vargas Llosa, hijo de Mario y Patricia, en la carta que le dedica a su madre por su setenta cumpleaños: “Para ellas no hay biografías porque si las hubiese, las cosas serían al revés”. El aporte determinante de Patricia a la fama y al éxito del escritor peruano es indiscutible, pero como arguye el hijo de ambos: “Lo conocen los amigos o quienes ponen mucha atención a las vidas de los seres públicos que les interesan, pero no los que más cuentan: los lectores”.

Seguir leyendo: Las ‘chachas’ del boom latinoamericano

 

¡Tenga un abdomen plano*!

* O no necesariamente:

¿Esa pequeña protuberancia abdominal? Absolutamente son sólo órganos. A menos que usted tenga abdominales de diamante refinado, usted puede tener alrededor de dos por ciento de grasa corporal y todavía tener un poco de panza porque ahí es definitivamente donde pasan el tiempo sus intestinos, ocupando espacio en su cuerpo y todo eso.

La pelvis también tiende a estar inclinada de modo diferente para facilitar el parto, y puede crear una curva reflexiva en la espalda baja, que entonces empuja los órganos abdominales logrando el mismo efecto.

Fuente

Para relajarse con el cuerpo propio, y con el cuerpo de otras personas, oiga. Di con este dato inicialmente con la mención que era el útero el que causaba ese bulto (incluía una guapa referencia a la guía para dibujar a los personajes de Lilo y Stitch, y cómo esa protuberancia resultaba totalmente normal hasta en un personaje animado). Aunque no es ese el caso, vaya y lea sobre algunas que se saben, y muchas que no saben, del útero.

 
 
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