Me pidió que metiera la mano en el bote que sostenía entre sus manos. No podía ver su contenido, e involuntariamente los dedos de mi mano derecha se enrollaron hacia adentro aprehensivamente, formando un puño. «¿Qué hay adentro del bote?», pregunté. No me respondió. Me imaginé una rata negra de cola rosada, una pila de lombrices, o excrementos. «¿Qué hay adentro?». Rompí las reglas y di un paso adelante, para descubrirlo. Adentro había miedo. Y el bote estaba vacío.
for what it’s worth:
lo mas probable sea q a nosotros los q no conoces ni nos tengas en cuenta pero aki te han agregado a una larga lista de blogs:
http://bolux.blogspot.com/2007/08/blogs-salvadoreos-que-joder.html
Gracias, Mario!