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Archivo de la categoría: Psicología

Justicia restaurativa.

Una noche, mientras iba en el bus, vi un rótulo que decía: “Conocer al hombre que mató a mi hijo fue el segundo día más importante de mi vida. Salí de la experiencia con fuerza renovada”. En letras más pequeñas, se explicaba que la justicia restaurativa le da a las víctimas la oportunidad de hacer conocer a los ofensores el impacto que tuvo el crimen en sus vidas, obtener respuestas a sus preguntas y obtener una disculpa.

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Fracasé con la calidad de la foto pero este es el rótulo.

El concepto no es nuevo pero nunca lo había visto “anunciado” y en una modalidad tan personal. Tiempo después, de casualidad, encontré el reporte de un estudio de caso sobre esto:

Una aproximación que busca darle a familiares y amigos (conocidos como “co-víctimas”) una voz, y ayudar a elaborar su sufrimiento, se conoce como “justicia restaurativa” e involucra que las víctimas (o, en el caso de asesinato, las co-víctimas) se encuentren cara a cara con el agresor.

En este estudio, se entrevistó a un hombre encarcelado por asesinato y a dos hermanas de la persona asesinada, después de que ambas partes conversaran en persona.

…una hermana me preguntó, “¿creés que sos inherentemente malvado?'”… que te pregunte eso cualquiera es difícil pero que te lo pregunten las víctimas del hermano que has asesinado, eso fue extremadamente difícil de responder. [Entrevistador: ¿Qué les respondiste?] Les respondí honestamente, dije que lo que había hecho era serio pero no me consideraba inherentemente malvado. La hermana me dijo que ellas pensaban, no pensaban que yo lo fuera. [Entrevistador: ¿Cómo te hizo sentir eso?] fue muy emotivo escuchar a tus víctimas, a cuyo hermano has asesinado, al final del día has asesinado a su hermano [y] ellas no consideran que eres inherentemente malvado. Me brotaban las lágrimas…a las hermanas les rodaban las lágrimas”.

Finalmente, me hallé este folleto, por andar de meque en otros departamentos de la universidad, y en él explican brevemente cómo funciona este sistema:

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El estudio que cito es un estudio de caso, además que debe cumplirse una serie de condiciones para llevar a cabo el encuentro cara a cara. Y, sí, ocurre en un contexto diferente al salvadoreñ. Pero, aunque sean dos países distintos, es una respuesta a un mismo clamor, que se encontrará en cualquier parte del mundo: responsabilizar a los perpetradores, reconocer el daño causado a individuos y grupos, humanizar a las víctimas. Se puede, se debe hacer. Pero qué difícil y qué terror para muchos en este país dignificar a las víctimas.

 

“Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.

Qué alegría despertarse con esta noticia: capturan a militares acusados en el caso jesuitas. En este blog y allá en Psicoloquio, con el Víctor, pasamos explicando por qué esto es importante.

Uno en estos casos aprende a esperar lo peor, navegando entre tanta indignación porque se tocó “el pasado” y a los militares, y porque dónde está la verdadera justicia si tanto el ejército como la guerrilla “destruyeron parejo” (lo cual no es cierto, ese ánimo conciliador está mal encauzado y hace más daño que bien). Uno ve venir que algunos de estos pobrecitos militares caerán gravemente enfermos por la injusticia de tener que responder por los crímenes que cometieron. Antes muerto que sencillo con esta gente.

…Ahí fue donde la testigo Lucía Barrera vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: “Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”. Esta frase la oyó perfectamente Lucía,mientras que otra vecina, algo más lejos, sólo alcanzó a escuchar las palabras “injusticia” y “carroña”. Haciendo cábalas, puede ser también que Martín-Baró dijo estas palabras al ver que un soldado tenía apuntadas con su fusil a Elba y a su hija Celina.

…Entre los disparos, y si hacemos caso a las declaraciones de Pilijay, Martín-Baró sólo recibió el tiro de gracia. La entrada y la trayectoria de las balas hacen pensar que algunos de los padres trataron de incorporarse al comenzar la ejecución.

…Mientras ocurría esto, Tomás Zarpate “estaba dando seguridad” (según sus propias declaraciones) a Elba y Celina. Al escuchar la voz de mando que dice “¡ya!” y los tiros subsiguientes, “también le disparó a las dos mujeres” hasta estar seguro de que estaban muertas, porque “éstas no se quejaban”.

…El P. Joaquín López salió de su escondite al oír los disparos, vio los cadáveres e inmediatamente se metió en la casa. Los soldados de fuera le dijeron: “Compa, véngase”. Y, continúa la narración, “el señor no hizo caso, y cuando ya iba a entrar en una habitación, hubo un soldado que le disparó.”

…Ya de retirada, de nuevo Avalos Vargas, apodado por sus compañeros “Sapo” o “Satanás”, al pasar frente a la sala de visitas, donde fueron asesinadas Elba y Celina, oyó jadear a unas personas. Inmediatamente pensó en heridos a quienes había que rematar y “encendió un fósforo, observando que en el interior… se encontraban dos mujeres tiradas en el suelo y quienes estaban abrazadas pujando, por lo que le ordenó al soldado Sierra Ascencio que las rematara”. Jorge Alberto Sierra Ascencio, soldado de alta en el batallón Atlacatl disparó una ráfaga como de diez cartuchos hacia el cuerpo de esas mujeres hasta que ya no pujaron”, recuerda Avalos.

Caso Jesuitas

Es muy temprano para “ver qué pasa” (le digo, uno aprende a esperar lo peor), pero era necesario venir acá y registrar este momento…y ojalá este momento se convierta en el proceso debido. No es todos los días que El Salvador ve Justicia. Para esta sociedad la justicia es tan rara, tan ajena, que muchas personas no pueden reconocerla cuando la tienen enfrente.

Relacionado
Los secretos de W-2 y el diario del coronel Benavides.

 

La violencia es elegante, la violencia es un juego.

Naturaleza, Patio de juegos, Padre, Dios, Pintura, Belleza, Amor, Muerte. Supe hace poco de un libro de fotografía, y las imágenes en él caen en estas categorías y otras similares. La siguiente foto es de ese libro, de la categoría “Dios”:

Este libro de fotografía se llama War is Beautiful, “La guerra es hermosa”. Son fotos publicadas por el New York Times, para ilustrar que reportar desde las zonas de guerra puede hacerse con tal exuberancia y elegancia visual que la violencia más cruel se transforma en arte. No es un elogio a la línea editorial del periódico, es una advertencia para quienes se encuentran con esta clase de imágenes. La violencia es elegante, desde el punto de vista de quienes la promueven, a manera de celebrarla y glorificarla. Escoger esta visión es hacer a un lado otra, la que vuelve a la guerra “fea” (léase, las víctimas y lo que experimentan para llegar a serlo).

Recuerde que es la moralidad, y no la falta de ella, lo que sustenta y justifica la violencia. Tenga su propia moralidad en un pedestal y andará por la vida creyendo que no debe ser responsabilizado por nada de lo que hace, aunque lo que hizo fue -siendo amables- un crimen. Reconocido a nivel internacional.

Pero no hay que irse tan lejos. Volvamos a la categoría “Patio de juegos”:

Antes de que ella terminara de comer y pudiera ir a jugar, unos niños grandes, el menor de unos 8 años, comenzaron a jugar con pistolas y dardos de goma, asumo que tipo Nerf o algo así. No pude evitar sentir tristeza al ver a esos niños volteando las mesas para usarlas de trincheras y disparar – sí, porque esos cartuchos de goma golpean fuerte – al otro niño, con una sonrisa casi malévola.

[…] Siguieron jugando, el más grande les decía “no vayan a golpear a la niña”. De pronto un cartucho salió disparado y fue a pegar a otra persona en una mesa, una mesa que estaba incluso en otra habitación. Volteé hacia la madre de los niños, moviendo la cabeza en señal de desaprobación y mirándola con un “¿cómo es posible?”. Al parecer entendió, y les dijo “dejen de jugar, vámonos”.

Sospecho que esas personas son de las que ven los noticieros y dicen “el Gobierno que no hace nada para parar esto”…

Armas, ni de juguete

La violencia puede ser muchas cosas, y puede ser nada, según donde estemos parados. Hay que hacer el esfuerzo de no quedarse parado en el mismo lugar todo el tiempo.

 

Obras de ficción.

“Las personas que están felices de suspender su incredulidad frente a superpoderes, hechizos, dragones, extraterrestres, bases estelares que destruyen planetas y las habilidades de actuación de Mark Hamill, por alguna razón consideran la idea de, por ejemplo, una Hermione negra un tanto excesiva, y reaccionan con amenazas de muerte y odios en masa. Esta semana, cuando en internet se conoció que una mujer negra había sido elegida para una obra que da continuidad a la serie de Harry Potter, la autora J K Rowling reaccionó perfectamente, recordando a sus fans: ‘Canon: ojos cafés, cabello ensortijado y muy astuta. La piel blanca nunca fue especificada. Rowling ama a Hermione negra'”.

[…] Las personas que están molestas porque las caras de la ficción están cambiando están en lo correcto al preocuparse. Es un desafío fundamental a un punto de vista que ha sido cómodo por mucho tiempo. La parte de nuestra imaginación cultural que coloca a los hombres occidentales blancos al centro de cada historia es la misma que legitima el racismo y el sexismo. La parte de nuestra mitología colectiva que alienta a cada niña y a cada niño de piel oscura a identificarse y empatizar con los héroes hombres blancos es la misma parte que reacciona con furia cuando a los niños blancos se les pide que se imaginen a sí mismos en los zapatos de alguien más.

El problema […] es que ‘los hombres creerán cualquier historia en la que sean el héroe’, y hasta hace poco es todo lo que se les había pedido”.

Qué hacer cuando ya no sos el héroe.

Y también:

“La mayoría de la ficción se esfuerza por lograr realismo en los aspectos más importantes de la experiencia humana: la psicológica y la social*. Es este realismo psicológico, no las características superficiales del entorno, lo que determina si podemos obtener información y procesos sociales útiles de una obra de ficción”.

La función de la ficción es la abstracción y simulación de la experiencia social (esta cita no le hace justicia al artículo, vaya a leerlo ahorita. O cuando pueda. Pero ojalá ahorita.).

* Por eso hay objeciones cuando se repiten los mismos patrones una y otra vez, como la representación de las mujeres en los videojuegos, o los roles de ciertos grupos sociales en las narraciones, roles que terminan siendo acartonados y estereotipados. Esa no es la experiencia social completa pero estar expuesto a lo mismo constantemente puede hacer creer que en realidad es así.

 

Informe porgustoso del 2015.

Este año, además de hablar carburo en este blog, o en Psicoloquio o en Simeonístico, hice algunas cosas en la vida fuera de internet, y dejo constancia de ellas acá porque qué alegría, cherada:

  • Sacamos los resultados de un proyecto de investigación sobre alimentación y bienestar, que duró tres años.
  • Publicaron mi libro Antes, que puede comprar impreso en El Salvador o en Chile, y en versión digital en Amazon si tiene kindle. Vaya y cómprelo, porque yo no le puedo dar una opinión objetiva de si es arrecho, reguleque o chambón. Al comprarlo está ayudando a que Simeonístico siga pululando en la red.
  • Puse la banderita de mibellopaíjelsalvador en la U de Sheffield. No dudo que alguien más lo haya hecho antes en esta ciudad, pero no ha sido suficiente para que exista una sola pupusería (la banderita más importante). ¡Ayuda, Milena!

Y ahora amenizarán Los Duendes de las Estadísticas, para cerrar el año con swing. Gracias a usted por apersonarse a este blog y compartir jolgorios y angustias.

Que el 2016 le resulte, cuando menos, decentón.

***

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2015 de este blog.

Aquí hay un extracto:

La sala de conciertos de la Ópera de Sydney contiene 2.700 personas. Este blog ha sido visto cerca de 22.000 veces en 2015. Si fuera un concierto en el Sydney Opera House, se necesitarían alrededor de 8 presentaciones con entradas agotadas para que todos lo vean.

Haz click para ver el reporte completo.

 

Terengos, terroristas y propaganda.

Hace poco vi el video de una maitrita que comenzó a insultar y a llamar terroristas a un par de cheros brasileños, y no deja de asombrarme lo pachito que estaba el río con la señora. Por esos días, vi The kids are all right y encontré este comentario sobre la película, que no es tanto un comentario en realidad, ni opinión ni aporte, excepto quizá como ejemplo para el último párrafo de esta entrada:

“¡Pura propaganda de gays! Como cristiana comprometida, no puedo aceptarlo”. Mire, la historia y los personajes en ella están lejos de componer una estampa idílica y libre de conflicto. Uno puede ver lo que quiera, según sus gustos y valores, pero si se ve expuesto a ideas contrarias a la propia, no cae mal llevar de la mano el pensamiento crítico (que no significa automáticamente criticar) junto con la apertura a la experiencia y a ponerse en los zapatos de otro. Por si acaso.

Y luego, cuando uno está ansioso por compartir con el mundo sus concienzudos análisis políticos pero lo único que está a la mano es una tira cómica de palitos*:

No hay para dónde con una caricatura porgustosa sobre muñequitos de palitos, pero en honor al buen criterio, el cuadro 7 es una implicación tanto del experimento de Robbers Cave como de la hipótesis del contacto, que no deja de ser urgente en sociedades donde la gente rige sus juicios a partir de estereotipos. También puede encontrar infinitamente mejor desarrollada esa idea en algunas acciones de Ozymandias en Watchmen, en las primeras escenas de Pacific Rim, en gente que busca una identidad común como argumento para detener la violencia en el fútbol (ay, mapachada), y en quienes buscan un enemigo común para sentirse más cercanos a los suyos durante las festividades:

“‘A la mierda Steve Harvey’ fue recibido con un rotundo acuerdo en mi familia, lo cual es inusual. Steve Harvey es tan idiota que unió a mi familia, llamaré a eso un milagro de navidad”.

Hay varias cosas que uno puede hacer para no ver terengos, terroristas y propaganda a la vuelta de la esquina (acuérdese que sus opiniones muestran quién es usted). Una es leer. Mucho. Leer historias, de ficción y no ficción. Y no sólo historias que confirmen nuestro propio punto de vista. Leer es una manera no sólo de aumentar el conocimiento objetivo, sino también de ampliar nuestra visión del mundo y de la experiencia social, inherentemente compleja y con más ángulos de los que a veces somos capaces de soportar.

*No obstante: “Vieja, esta persona leyó el post. Dijo el nombre del personaje. Llegó a comentar, contó los cuadritos.”.

*Se va a hacer cosas retrógradas*

 

La tragedia de los alagartados.

Una pregunta que un profesor hizo en una examen:

“Aquí usted tiene la oportunidad de ganar puntos extra en la nota de su trabajo final. Seleccione si quiere que se le agreguen 2 puntos o 6 puntos a la nota de su trabajo final. Pero hay una pequeña trampa: si más del 10% de la clase selecciona 6 puntos, entonces nadie recibe ningún punto. Sus respuestas serán anónimas ante el resto de la clase, solo yo veré la respuesta”.

El profesor ha estado haciendo esta pregunta desde el 2008, y solamente un grupo de estudiantes, en el 2011, ha recibido los puntos extra (fuente del dato y de las citas siguientes). Uno pensaría que la gente tendería a buscar el bien común, aquello que beneficie a la mayor cantidad de personas posible. Pero luego resulta que la mara se alagarta.

“[La tragedia de los comunes es] básicamente un dilema entre hacer lo que es bueno para vos como individuo y lo que es mejor para el grupo”, explica el profesor. “Ahora es lógico que la gente se comporte de modo egoísta. Pero si demasiada gente se comporta así, el grupo sufrirá…y luego todos en el grupo, individualmente, sufrirán”

“Estás tratando de anticipar lo que la otra gente está haciendo…Si otras personas obtienen seis puntos, ellos quieren seis puntos también. Quieren estar entre los que obtengan el puntaje más alto.

Sí, los hacen los políticos cuando -por ejemplo- terminan haciendo propios los fondos públicos. Ahí está la corrupción en todo su esplendor (y los corruptos se rodean de amiguitos con muchas aspiraciones y que son buena gente pero no tanto). Pero también lo hace la gente de a pie, y no le voy a dar ejemplos porque seguro a usted se le ocurren varios, que ha aguantado o que ha cometido.

“Espero que los estudiantes tomen de esta idea que sus acciones afectan a otros y viceversa, y, más adelante…consideren estas cosas, estos mecanismo y puedan trabajar constructivamente con otros…espero que los estudiantes que hayan seleccionado los seis puntos, en el futuro, pensarán dos veces sobre la opción egoísta y pensarán en qué es mejor para el grupo y -por extensión- para ellos mismos”.