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Archivo de la categoría: Política

En una palabra.

Señales de advertencia tempranas del fascismo:
1. Nacionalismo poderoso y crónico.
2. Desdén por los derechos humanos.
3. Identificación de enemigos / chivos expiatorios como causa unificadora.
4. Supremacía de los militares.
5. Sexismo rampante.
6. Medios de comunicación masiva controlados.
7. Obsesión con la seguridad nacional.
8. La religión y el gobierno están entrelazados.
9. El poder corporativo está protegido.
10. La fuerza de trabajo está suprimida.
11. Desdeño por los intelectuales y las artes.
12. Obsesión con el crimen y castigo.
13. Favoritismo y corrupción rampantes.
14. Elecciones fraudulentas.

Le están diciendo:

Cuestión de opiniones aparte, no voy a defender su presunta calidad literaria. Lo que me interesa subrayar es la verdadera intención del editorialista, cuál es su cólera, qué es lo que de verdad le molesta. Y esto no es otra cosa que la temática de denuncia social. Ese es todo el dolor. Cito:

“No es lo mejor para un país y para su futuro, que los pobladores no entiendan de moral, que se les trate de embrutecer con prédicas del odio de clases que, en vez de fomentar la paz y convivencia pacíficas, se incite al enfrentamiento”.

¡Apareció el peine!

Volvemos entonces a más de lo mismo: según esta gente, señalar, comentar, reflexionar, analizar o retratar literariamente la injusticia y marginación social es “embrutecer con prédicas de odio de clases”, mientras que ocultarla o justificarla es “fomentar la paz y la convivencia pacíficas”. Es, sin más, el mismo razonamiento con el que la extrema derecha instigó los asesinatos políticos de décadas anteriores.

Espumarajos pro-educación

También le están diciendo que la inseguridad es un gran negocio, en términos económicos y políticos (e.g. Maquilas salvadoreñas usan pandilleros contra sindicalistas), y que

Incluso frente a la violencia más atroz, tenemos el deber de conservar la cabeza fría y los principios claros. Son nuestras razones —no los sentimientos— las que podemos evaluar moral y políticamente. La criminalidad duele y a unos más que a otros, pero eso no justifica el abandono de la razón, la justicia o la dignidad humana.

Los menos fascistas

Pero eso depende de los ciudadanos honrados, y ellos están ocupados luchandoporsaliradelante mientras pisotean a otros y defienden su derecho a hacerlo.

 

Crédito a quien se lo merece, nada más.

Este es el mejor consejo que recibirá este día: vaya a Spotify, busque Sister Rosetta Tharpe y escuche. Si no, dele play:

 

Lo siguiente fue tomado de aquí:

“Yo inventé el rock and roll. Pero está bien si quiere seguir dándole todo el crédito a Elvis”.

Excepto que Chuck Berry no inventó el rock and roll…

Sister Rosetta Tharpe antecede a Chuck Berry y Little Richard por algunos años.

Dos de los grandes éxitos de Tharpe fueron lanzados alrededor de 1944-45, cuando Chuck Berry se encontraba a) en la cárcel y b) era estudiante de secundaria. Tharpe básicamente descubrió a Little Richard y se hace referencia a ella como la madrina del rock and roll.

Ya que estamos, hablemos entonces de dar crédito a quienes, histórica y erróneamente, se ha creído que no se lo merece. Carol Kaye es una bajista desconocida, a pesar de que, al contrario, muchas de sus melodías son conocidas (e.g. el tema de Misión Imposible):

Algunas personas no pueden enfrentar eso, especialmente algunos hombres. No pueden…quieren pensar que es un hombre el que toca el bajo por el asunto sexual. Pero si escuchás a alguien con bolas, esa soy yo:

Sigamos:

– Cinco mujeres que inventaron la cultura pop y no recibieron crédito (incluyendo a Tharpe).

– Cómo el descubrimiento de una mujer sacudió los fundamentos de geología (“Bruce inicialmente desechó mi interpretación de los perfiles, calificándolos como ‘temas de niña’”)

– El espectacular gol de la mujer que desafía a James Rodríguez y Robie van Persie:

– Hathshepsut, una de las gobernantes más exitosas de la historia…que nadie recuerda (y aquí una breve charla TED-ED sobre ella):

Su éxito es precisamente la razón por la que no la recordamos. Todavía somos ambivalentes frente una mujer al poder. Una mujer que ha tenido éxito automáticamente recibe nuestra desconfianza: asumimos que sólo se preocupará por ella misma y por miembros de su familia, en lugar de tomar decisiones políticas de largo alcance. Un mujer líder ambiciosa es usualmente calumniada en la historia como una mujer seductora, confabuladora, que irreflexivamente hará caer a los hombres a su alrededor.

– Seis científicas que fueron ignoradas debido al sexismo (“estas mujeres cambiaron el mundo con ciencia, lástima que a un hombre le dieron el crédito”).

Las mujeres que mapearon el universo y no recibieron crédito (“Pickering juntó un equipo de mujeres para mapear y clasificar los tipos de estrellas…probablemente nunca has escuchado de ellas. Me pregunto por qué“):

Así inició una era en la historia del Observatorio de Harvard en la que mujeres -más de 80 durante el periodo de Pickering, de 1877 hasta su muerte en 1919- trabajaron para el director, computando y catalogando datos. Algunas de estas mujeres producirían trabajo significativo por su cuenta; algunas obtendrían cierto nivel de fama entre los seguidores de científicas. Pero la mayoría es recordada no individual sino colectivamente, con el apodo “el harem de Pickering”.

– Bomberos mujeres apagan las llamas tras el ataque a Pearl Harbor. Y trabajadoras de la II Guerra Mundial.

– “Judit, quien es ahora la mujer con el ranking más alto y se encuentra en la posición ocho de mejores jugadores del mundo, avanzaría hasta ganar un torneo en 2002 frente al campeón Garry Kasparov, quien había dicho que ‘las mujeres por naturaleza no son jugadoras excepcionales de ajedrez'” – the Grandmaster experiment.

– Doctoras del siglo XIV de la Schola Medica Salernitana.

– Aprovechemos de recordar a Prudencia Ayala. Adiós, Milena mi amiga.

Las chicas buenas se rebelan: cómo las mujeres de Newsweek demandaron a sus jefes por sexismo y cambiaron el lugar de trabajo (oiga, vea Mad Men, es dos que tres).

“Entonces lo primero, regla #1: nadie nos dio nada. Nosotras tuvimos que pelear cada pulgada del camino por cada avance y contra resistencia constante” (fuente)

 

Gerda Lerner (las negritas son mías):

Y para las mujeres, ver al pasado usualmente ha sido doloroso porque lo que aprendemos es una ausencia. Aprendemos que las mujeres no han hecho “esto” y no han hecho “aquello” y que esencialmente, de acuerdo a la visión tradicional, las mujeres han contribuido muy poco a la creación de la sociedad humana, y aun menos a la creación del producto intelectual de la civilización occidental.

Ahora, yo sabía que ese no era el caso. Sabía que eso era falso. He estado trabajando por treinta años en el campo de la Historia de las Mujeres y el hecho es que las mujeres sí tienen una historia, han participando en hacer historia, pero no hemos reconocido eso hasta en tiempos recientes.

Y eso ha creado enormes problemas para la sociedad en conjunto, para hombres y mujeres. Creo que los problemas son que le han dado a las mujeres una impresión totalmente errónea de su conexión al funcionamiento del mundo.

El efecto en los hombres de la omisión de las mujeres ha sido muy malo también, porque los hombres han tenido la impresión de que son mucho más importantes en el mundo de lo que realmente son, y esa no es una buena manera de convertirse en un ser humano. Ha generado ilusiones de grandeza en cada hombre que son injustificadas.

Si usted puede pensar, como hombre, que todo lo grandioso en este mundo y en la civilización fue creado por hombres, entonces naturalmente verá de menos a las mujeres y naturalmente tendrá diferentes aspiraciones para tus hijos que para tus hijas, y no creo que eso es bueno para los hombres tampoco.

 

Acusado rico, acusado pobre.

Robert H. Richards IV, heredero de la fortuna de du Pont, fue declarado culpable de abusar sexualmente de su propio hijo. Justificando su decisión de poner a Richards en libertad condicional, el juez señaló que el adinerado acusado “no estaría bien en la cárcel.” Unos meses antes, un adolescente pudiente de Texas fue condenado por matar a cuatro personas mientras conducía ebrio, y también fue sentenciado a libertad condicional en lugar de prisión. Su abogado utilizó con éxito la defensa “afluenza“, argumentando que su cliente no era plenamente responsable de sus actos debido a su educación privilegiada. Mientras que las amonestaciones menores que recibieron estos acusados ricos provocaron la indignación pública, la mayoría de los estadounidenses son impasibles ante el hecho de que los acusados pobres soportan de manera desproporcionada el peso de las sanciones penales.
[…] Nuestra capacidad de mantener múltiples puntos de vista acerca del sistema jurídico explica por qué podemos llegar a indignarnos sobre las decisiones específicas de sentencias basadas en la clase [social del acusado], sin dejar de sentirnos complacidos por la discriminación sistemática contra los acusados pobres y pertenecientes a minorías.

Acusado rico, acusado pobre

Hospitales privados, arresto domiciliar (concedido, como un deseo)…Gracias a esa capacidad de disociación, los castigos para los criminales pudientes terminan siendo recompensas, o cuando menos, tremendos premios de consolación.

 

Lil Milagro Ramírez.

Pudiera suceder
Lil Milagro Ramírez

Pero este no era un robo,
era una expropiación.
usted, jurisconsulto de experiencia,
ha de saberlo, señor juez.

Confieso que soy yo,
que son esos mi nombre y apellido,
en fin, mis generales todas.
familia, edad y domicilio
correctamente enumeradas.

También es cierto, señor juez,
que casi me llegué a doctorar,
en leyes, por supuesto,
yo iba a ser abogado, como usted,
pero ya he superado ese peligro.

Durante algunos años,
me interesaron vivamente los procesos,
y usted, desde la cátedra,
recomendó leer García Máynez,
y Jiménez de Asúa.
Y Novoa Monreal, y Jellineck
y el Derecho Romano de Petite,
todo eso es cierto, señor juez,
y de todas sus clases magisteriales
no recuerdo una sola
que hablara del delito cotidiano,
sí, señor uez, a Ud. se le olvidaron
importantes capítulos en la enseñanza del derecho,
dígame por ejemplo
¿No hay delito flagrante en los De Sola,
en los Hill, los Tinoco y los Magaña?
es un delito aún no clasificado
por las leyes burguesas, señores del jurado,
un delito de clase.
(Si ustedes son católicos,
además de delito es un pecado,
un pecado mortal, cristianos míos,
y no hay pueblo que olvide ese delito,
ni cielo que perdone ese pecado)

Cuide usted la sentencia, señor juez,
mejor dicho, recuerde,
que antes es la justicia que el derecho,
y honestamente, señor juez,
este no era un delito, no era un robo,
era una expropiación,
y en consecuencia,
ya que usted lo pregunta,
me declaro inocente.

Lil: Milagro de La Esperanza. Cartas y poemas. Miriam Medrano – Compilación y textos.

De la contraportada: “Estudiante de Derecho de singular brillantez, poeta revolucionara y lírica, cantora y compositora rebelde y exquisita, estratega de la revolución, pionera de la lucha armada en El Salvador, compañera de nuestro poeta mayor Roque Dalton en la clandestinidad, la intimidad, la poesía y la lucha; dueña de una ternura y una dulzura ilimitadas junto a una voluntad acelerada, puso al servicio de los más desprotegidos del país sus dones magníficos hasta ofrendarles la rosa roja de su vida”.

Vaya y échele un buen vistazo al libro. A mí me llegó gracias a una gran amiga, además sobrina de Lil. No es sólo la recopilación de sus cartas desde el extranjero y eventualmente la clandestinidad, poemas/poemarios/canciones, fotografías, documentos personales y públicos, y testimonios (por sí sólo un trabajo admirable). También es un ejercicio de memoria histórica, donde las vivencias de Lil se entrelazan con eventos y personajes políticos de El Salvador en las décadas del 70 y entrando a los 80, hasta ser capturada, torturada y desaparecida por la Guardia Nacional, entre 1976 y 1979.

 

Traducción.

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Imagen: Sura’s Way

“Vale más que hagás lo que yo digo que cuestionés lo que hago”.
(Y te lo explico con una cuantificación arbitraria y sin sentido para que suene más poético que autoritario).

 

Semi-trípin: marchas contra (¿o por?) el fraude electoral.

Por cuestiones de tiempo, apelo a su imaginación. Si usted anda por aquí probablemente ya tiene experiencia en el Trípin; sea usted nuestra tripinesca lente por hoy, lo demás se cuenta solo:

Es curiosa y novedosa la forma de protestar de un partido político de derechas. Mueve cantidades considerables de gente pero no es consistente en sus proporciones ni en su aguante. El domingo 9, por ejemplo, al hotel llegaron unas 300 personas, pero solo aguantaron dos horas. Les llevaron gaseosa, pan dulce y agua. Se sentaron a comer y ya luego se marcharon, cansados, agotados por una jornada extenuante.

Al día siguiente no marcharon, pero un nutrido grupo se concentró frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la República. En la concentración había familias con la suficiente capacidad económica para protestar bajo los atentos ojos de sus guardaespaldas.

Este viernes, mientras bajaba por la calle del Mirador, la gente no entendía cómo tenía que marchar. ¿Tomando toda la calle, como el martes, o cómo? En cada uno de los tramos tenían que andar gritando orientadores para pedirle a sus correligionarios que por favor despejaran el carril de subida, para que los automovilistas pudieran continuar su camino.

[…] una mujer con gafas de sol estrella con sus manos las culatas de dos cacerolas que brillan porque son nuevas. Casi a la par, Miriam Martínez, una mujer desempleada, 34 años, aspecto humilde, chancletas y jeans gastados, estrella dos cacerolas que de tanto uso han perdido su capa de teflón.

Otra: tres motociclistas avanzan, detrás de la cola de la marcha, montados sobre sus motos que bajan apagadas. Todos llevan una capa tricolor en la espalda. Una de las motos es una Honda que costó alrededor de 2 mil dólares. Las otras dos están tan gastadas que hasta el logotipo de la marca han perdido. “Hay que ahorrar la gasolina”, dice el de la Honda. De repente se escucha un ¡rum, rum, rum! que los alcanza. Es un joven que viene abrazado por una rubia modelo que también lleva capa tricolor. Bajan montados sobre una oda a la ingeniería en dos ruedas. El rum, rum, rum no se apaga, y cinco minutos se queda en rum, rum, rum hasta que se esfuma a toda velocidad: ¡rum, rum, ruuuuum! “Púchica, era una BMW. ¿Cuándo yo?”, dice el de la Honda, que ríe con cara de buena onda.

Este viernes, en su tercera marcha, los manifestantes de Arena probablemente hayan cometido el primar acto vandálico en su historia. Habrá que comprobarlo con los archivos periodísticos de los 80 y 90, pero lo cierto es que el viernes el cristal del parabrisas de un vehículo sufrió la ira de los tricolor. “¡Lo peor de todo es que yo también soy arenero!”, gritaba indignado el dueño del vehículo.

Parecía que los presentes querían meterse al Crowne Plaza, pero siguieron su camino una cuadra abajo. Ahí se detuvieron y quienes dirigían la marcha pidieron a todos que regresaran otra vez a la altura de Torre Futura.

-¡Puya! Los que van adelante, ¿para dónde nos llevan? ¿para catedral? -decía desconcertado uno de los manifestantes.

Los organizadores habían armado una tarima al final de la 81a. Calle Poniente, pero Roberto d’Aubuisson no tenía certezas de cómo llegar hasta ahí. Él gritaba a sus correligionarios que cruzaran a la izquierda, sobre el pasaje Sagrado Corazón de Jesús. Cuando D’Aubuisson sentía que no lo escuchaban, alzaba un pequeño megáfono adornado con la bandera tricolor que cargaba en su mano derecha. “Crucemos a la izquierda, hermanos”, decía, con su voz aguda. Hasta que habló por el micrófono le hicieron caso, y unas 150 personas avanzaron media cuadra hasta que fueron detenidas por una mujer que habló más fuerte que el diputado. Desde unos parlantes instalados en un microbús, la voz de la mujer dijo: “¡Regresen. Es por la 81. Por la 81!”

-¿¡Y cuál es la 81, pues!? -gritó d’Abuisson, sin megáfono, y nadie lo escuchó. Así que, resignado, siguió caminando, con rumbo indefinido, hacia abajo, hacia donde se dirigían los microbuses.

Bonus track:
Preparar esto (lo mínimo posible, considerando la coyuntura) nos llevó por lúgubres paisajes:

Usted me dirá si es él mismo o alguien que se hacía pasar por él (si es lo primero, su cuenta actual es otra). Como sea, juela. Nada de extraño en la argumentación, muy salvadoreño-promedio y todo…pero quien llevaba esta cuenta ni por deseabilidad social pudo mostrar algo de tacto en la respuesta.

 

Los mismos métodos.

Hace semana y algo, la gente aplaudía que un encapuchado con arma en mano anduviera por las calles de San Salvador. Desconfíe de los encapuchados con arma en mano, aun si son reconocidos y carismáticos y manifiestan la intención de “atrapar” delincuentes.

Días después, otros encapuchados con arma en mano entraron a Pro-Búsqueda, cuyo objetivo es encontrar niñas y niños que fueron desaparecidos durante la guerra. Años atrás estuve ahí un tiempo; aunque mi trabajo era de oficina, lo que alcancé a ver era abrumador. Abrumador para quien entraba en contacto con esa clase de  información, con las historias; abrumador para las víctimas y también para los victimarios, señalados con nombre y apellido. Por eso, estos encapuchados entraron y quemaron documentos, entre ellos, expedientes “relacionados con una causa que en este momento ventila la Sala de lo Constitucional por la desaparición forzada de siete niños en un operativo militar conocido como “la guinda de mayo”, ocurrido en 1982, en el departamento de Chalatenango”.

Es indignante y hace hervir la sangre. Da miedo porque es un recordatorio de que el país sigue viviendo en guerra, guerra entendida como la lucha por aniquilar de uno u otro modo a quien te incomoda. Y da risa, por los tres tipos aprovechando la madrugada no sólo por la soledad, sino para que cuando salga el sol puedan salir a la vía pública dando la cara como gente corriente, como ciudadanos comunes que contribuyen a que “la patria salga adelante”. Son un hazmerreír, ellos y quienes los enviaron. Todos un hazmerreír, muy de alto rango pero cagados de miedo cuando su autoengaño sucumbe al peso de la realidad.

Los que mantienen escondidos los cadáveres para que un pueblo oficialmente amnésico les llame héroes. Los que antes vivían de provocar miedo. Hoy son ellos los que tienen miedo. Miedo a que sepamos lo que hicieron. A que el daño a su lugar en la historia sea irreparable. A que la historia oficial cambie. Ellos fueron.

Quemar la memoria

No es sólo que son gente que se opone a reencuentros como este. Es gente culpable de que la separación ocurriera en primer lugar.

Tras dictaduras y guerras civiles, la dialéctica del trauma con frecuencia se muestra como una feroz batalla sobre la impunidad. Los perpetradores de los crímenes políticos masivos pueden mantener un considerable poder residual, aun cuando sus peores estragos han sido disminuidos, y no tienen interés alguno en que se diga la verdad públicamente […] Frente a la posibilidad de ser responsabilizados, los perpetradores con frecuencia se vuelven extremadamente agresivos. Para resistir ser llevados ante la justicia, utilizarán los mismos métodos de intimidación y engaño que una vez utilizaron para dominar a sus víctimas. […] Harán lo que esté en su poder para preservar el principio de impunidad. Demandan amnistía, una forma política de amnesia

Herman, 1997 (cita completa en el otro blog).

Por otro lado, a 24 años del asesinato de los seis jesuitas y sus dos colaboradoras por parte del Ejército: Develan mural Mártires de la UCA.

 
 
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