RSS

Archivo de la categoría: Política

12 años de Qué Joder.

Observamos esta feliz e irrelevante fecha con la exhibición de una reliquia. La encontré traspapelada en mi casa hace varios años. Es un recuerdo de tiempos en que estábamos igual de peor que hoy pero por distintas razones, que en el fondo son las mismas del presente.

Si adivina el número y lo marca, no creerá el fantasma de quién le contestará. Ya en serio, si intenta llamar, acuérdese de cambiar el código del país.

Nadie lo recuerda a estas alturas, pero  alguna vez fuimos un país con esperanza.  No fue hace mucho, en realidad.  No han pasado ni diez años.

La muerte de la esperanza.

Cómo tengo esa tarjeta, preguntará usted, a punto de ponerme el dedo en tuiter para que se lleven a mi perico para que me delate (le saldrá el tiro por la culata. Mi perico pasó a otro plano astral hace muchos años QEPD. Además, vieja, qué crueldad enjaular animales). Tengo esa tarjeta de la misma manera en que tengo otras minucias que atesoro: porque me gusta jugar a seis grados de separación (he estado a un grado de Steven Tyler, un grado, Yísuscraist) y porque cuando era una infante estaba rodeada de gente más adelantada en la vida que yo; todavía, en realidad. Así que para quitarle el sabor a fracaso que nos dejan los temas que impulsaron a empezar este blog —😦 — cierro el post de aniversario con otras reliquias que sí son alegría de adulto contemporáneo:

img_2654

1. En la tarjeta superior escribí “Chepe Toño”. He comprobado, con regocijo, que efectivamente ese es el nombre del personaje y no uno de mis delirios. 2. Esas tarjetas con las banderas de los países jugando en el Mundial de Naranjito tenían varias marcas de gaseosa, como Kolashampan y otra que era como Sprite-7UP pero no esas.

Gracias por leer. Adiós.

 

Un enemigo en común.

La hipótesis del contacto* postula una serie de condiciones necesarias para que dos grupos rivales trasciendan tal rivalidad. Para que sean amiguitos, digamos, o para que al menos dejen de matarse unos a otros. Ojalá sea lo primero, pero con este crujir de dientes que es el Homo sapiens, lo segundo muchas veces ya es ganancia.

Una de estas condiciones, y que proviene de los estudios de categorización social, es la necesidad de cooperar para alcanzar una meta en común. En ese momento, el “ellos” y el “nosotros” se hacen un solo “nosotros” para lograr un objetivo que les beneficia a ambos. O para enfrentar un enemigo en común. Esto lo puede ver, por ejemplo, en los experimentos de Gordon Allport que originaron la hipótesis, en los intentos por sosegar las relaciones entre israelíes y palestinos, o en Watchmen.

También puede verlo en el encuentro entre el presidente de México, Enrique Peña Nieto, y el candidato a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump (hashtag solo fichitas). Vaya y lea a LaVirjinia:

El encuentro entre Enrique Peña Nieto y Donald Trump tuvo poco que ver con México, con los mexicanos y con el “respeto” que el presidente pueda exigir para sus compatriotas. Nada tiene que ver, al final, con la promesa de la continuidad entre las relaciones de ambos estados tras el hipotético triunfo de Trump. El verdadero tema de la conferencia conjunta fue Centroamérica.

Para Centroamérica es la guerra

*Ya es teoría, felizmente, pero pongámonos retro.

 

Lentes para observar al mundo.

Hay una línea de investigación bien guapa en psicología, que se centra en la naturaleza y los potenciales beneficios de contar historias y de las narrativas de ficción(*). Hoy nomás vengo a dejar dos citas que hallé recientemente sobre el tema, hechas por quienes cuentan historias.

De Words without borders (va’pasar a disculpar, esta cita no está en el sitio, venía en un boletín que WWB manda por correo electrónico, donde se anunciaba que habían ganado un premio *tira confetti*):

Iniciando apenas un año después de que el término “Eje del mal” entrara al léxico y definiera la política exterior de Estados Unidos, nuestros tres primeros números —textos de IránIrak, y Corea del Norte—demostraron tanto la riqueza de estas poco conocidas literaturas como el empobrecimiento que resulta de observar al resto del mundo a través de un estrecho prisma político.

De la escritora Jacinta Escudos, en su columna Contar la posguerra:

Aunque un escritor narre los hechos a través de tramas y personajes ficticios, la sociedad tendría una suerte de testimonio de primera mano de alguien que vivió en carne propia el período respectivo y que, por lo tanto, puede capturar l’esprit du temps, el espíritu del tiempo que le tocó en suerte vivir. Esa información cotidiana, ese factor humano es lo que jamás encontraremos en los libros de historia ni en los discursos de los políticos. Por eso amamos la literatura, porque nos trae noticias de nosotros mismos, desde todos los tiempos y lugares posibles.

(*) Allá en Psicoloquio puede leer algo al respecto: hallazgos de algunos estudios aquí, y una propuesta en el contexto salvadoreño aquí. Por cierto, el próximo lunes se publicará una entrada que le agradezco mucho a mi Yo pasado, quien se empeñó en escribirla hace ya un tiempo y la dejó programada para publicación.

 

El vicepresidente de un país manco.

Fuente: LaVirjinia

Dice Ortíz, quien tiene nexos con el narcotráfico:

Usted está bien malito de su sentido de realidad, don vice.

Y otra joya, porque hoy es miércoles al 2×1:

Salvador Samayoa: “Mano dura es la que hay ahora, no la de Paco Flores”.

No ha habido mano dura, nunca, jamás. Ustedes no han visto nada.

La apuesta del Gobierno tomó mayor vigor el 23 de julio de 2003, cuando el ex Presidente de la República, Francisco Flores, lanzó el plan “Mano Dura” en la colonia Dina, al sur de San Salvador, con la promesa de erradicar las pandillas que operaban en esa zona y en todo el país.

Aplicación de la ley Combate a las pandillas. Una mano dura y otra suave.

¿Entonces qué hizo Paco Flores?

Sesión y té mensual.

Yo nomás dígole que cuando a la gente de El Salvador le preguntan si quiere democracia dicen que sí (págs. 267-268, por ejemplo. De nada), pero sepa hacer las preguntas correctas como quien no quiere la cosa y el autoritarismo jalvadoreño se presentará frente a usted (pág. 134, todo el documento en realidad) con la gracia de un suave amanecer que rápidamente se convierte en un solón abrasador e infernal.

Solón abrasador e infernal. Ilustración de la psique salvadoreña en los libros de psicología social, capítulo sobre relaciones intergrupales y right-wing authoritarianism.

Relacionado:
Por qué la victimización y la inseguridad son una amenaza para la democracia
(último párrafo página 3. De nada).

 

Que la justicia y las vacaciones no se interpongan entre usted y sus aspiraciones.

Dicen esas opiniones que los “Papeles de Panamá” e incluso otras investigaciones que generan sospechas de enriquecimiento ilícito son un distractor, que nuestro problema real y urgente de solución, es la violencia y que por lo tanto no debemos perder el tiempo brindando atención a esas investigaciones.

¿Qué genera la violencia en El Salvador?, la respuesta inmediata es “Las pandillas” eso es lo que los políticos nos dicen y nosotros como borregos repetimos. Por tanto la solución es eliminar las pandillas y todos felices comeremos perdices.

Pero los verdaderos problemas generadores de violencia, al menos en El Salvador, son la impunidad y la corrupción. La impunidad y corrupción que permiten que los políticos:

  • Se auto decreten aumentos salariales abiertos, disfrazados u ocultos, sin importar que el salario mínimo siga siendo insuficiente para millares de salvadoreños.

  • Regateen a los trabajadores prestaciones ya legisladas o promesas hechas para mejorar un “poquito” sus ingresos.

  • Utilicen los fondos públicos como fondos propios, saliendo de la pobreza hacia posiciones de inversionistas y potentados luego del período o períodos para los que fueron electos.

    Los “Panamá Papers” o “Papeles de Panamá”
    y la violencia en El Salvador

Y oiga, el Vicepresidente de El Salvador es socio del presunto líder del Cártel de Texis, por si le quedan dudas de las conexiones entre una y otra cosa. Leí un tuit de alguien llamando algo así como inocentes a quienes se mostraban indignados por los actos de corrupción porque total no se iba a hacer nada al respecto. Jeguro, porque para no ser maje tenés que aceptar que las cosas son así y no perder tiempo siquiera mencionándolo.

Menos mal que tenemos mentalidad de finca, la cual nos da la respuesta a nuestros problemas de país. Y sabemos que es la respuesta correcta porque en nuestra mente está siendo dicha por nuestro patrón Obama:
GuanacosVacaciones

¡La pobreza se resuelve no teniendo vacaciones! Menos tuits de saliditas y retuits a las noticias, y más tuits de “Ya en el puesto”.

La lista de listas –la de la aspiracionitis máxima-, es la de multimillonarios de Forbes: no importa cómo llegaron ahí, da igual cómo hicieron su dinero ni quiénes estuvieron ligados a su ascenso: desde aquellos a quienes robaron o engañaron o metieron injustamente a la cárcel, hasta los que estuvieron ocultamente asociados, los que los beneficiaron con asignaciones chuecas y contratos a dedo. La perversidad de la riqueza es su convicción existencial de que se justifica a sí misma.

¿Y los del otro lado? El lado B de la fama es creer que los que no son famosos no merecen serlo, aunque sean indispensables para alimentar la de quienes sí lo son. El lado B de la riqueza es todavía peor: que para poder ser ricos, necesitan privar a otros de lo superfluo, de lo necesario y hasta de lo indispensable: la riqueza no se concibe sin desigualdad.

[…] La fama y la riqueza asumen, además, que uno las tiene bien ganadas. Aunque sean hereditarias, aunque sean por suerte, aunque sea por injusticia, aunque sean por corrupción y vileza. Es un principio karmático: sea lo que fuere que hice, esto lo merezco. Y el lado B es que los pobres, los pobres más pobres y los pobres del no va más, igualmente lo merecen. No sé qué es lo que hicieron o no hicieron, cómo ni en dónde viven, pero son culpables de su tragedia.

Los 12 mexicanos más pobres: el ‘lado B’ de las listas de millonarios

Ya le dijeron, “los ricos” cuentan con representaciones históricas positivas, y mucha personas les perdonarán casi cualquier cosa (uy, cómo les quieren manchar su nombre solo por haber violado en grupo a una jovencita). Es que estas personas son casi como ellos, son casi sus vecinos, si no es porque no trabajan tan duro como ellos y toman demasiadas vacaciones.

Protesta en Islandia por el involucramiento del ahora ex primer ministro en los Panama Papers. “Abajo con este bolado” será mi pancarta de protesta por siempre.

 

Justicia restaurativa.

Una noche, mientras iba en el bus, vi un rótulo que decía: “Conocer al hombre que mató a mi hijo fue el segundo día más importante de mi vida. Salí de la experiencia con fuerza renovada”. En letras más pequeñas, se explicaba que la justicia restaurativa le da a las víctimas la oportunidad de hacer conocer a los ofensores el impacto que tuvo el crimen en sus vidas, obtener respuestas a sus preguntas y obtener una disculpa.

IMG_1256

Fracasé con la calidad de la foto pero este es el rótulo.

El concepto no es nuevo pero nunca lo había visto “anunciado” y en una modalidad tan personal. Tiempo después, de casualidad, encontré el reporte de un estudio de caso sobre esto:

Una aproximación que busca darle a familiares y amigos (conocidos como “co-víctimas”) una voz, y ayudar a elaborar su sufrimiento, se conoce como “justicia restaurativa” e involucra que las víctimas (o, en el caso de asesinato, las co-víctimas) se encuentren cara a cara con el agresor.

En este estudio, se entrevistó a un hombre encarcelado por asesinato y a dos hermanas de la persona asesinada, después de que ambas partes conversaran en persona.

…una hermana me preguntó, “¿creés que sos inherentemente malvado?'”… que te pregunte eso cualquiera es difícil pero que te lo pregunten las víctimas del hermano que has asesinado, eso fue extremadamente difícil de responder. [Entrevistador: ¿Qué les respondiste?] Les respondí honestamente, dije que lo que había hecho era serio pero no me consideraba inherentemente malvado. La hermana me dijo que ellas pensaban, no pensaban que yo lo fuera. [Entrevistador: ¿Cómo te hizo sentir eso?] fue muy emotivo escuchar a tus víctimas, a cuyo hermano has asesinado, al final del día has asesinado a su hermano [y] ellas no consideran que eres inherentemente malvado. Me brotaban las lágrimas…a las hermanas les rodaban las lágrimas”.

Finalmente, me hallé este folleto, por andar de meque en otros departamentos de la universidad, y en él explican brevemente cómo funciona este sistema:

IMG_2234

El estudio que cito es un estudio de caso, además que debe cumplirse una serie de condiciones para llevar a cabo el encuentro cara a cara. Y, sí, ocurre en un contexto diferente al salvadoreñ. Pero, aunque sean dos países distintos, es una respuesta a un mismo clamor, que se encontrará en cualquier parte del mundo: responsabilizar a los perpetradores, reconocer el daño causado a individuos y grupos, humanizar a las víctimas. Se puede, se debe hacer. Pero qué difícil y qué terror para muchos en este país dignificar a las víctimas.

 

“Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.

Qué alegría despertarse con esta noticia: capturan a militares acusados en el caso jesuitas. En este blog y allá en Psicoloquio, con el Víctor, pasamos explicando por qué esto es importante.

Uno en estos casos aprende a esperar lo peor, navegando entre tanta indignación porque se tocó “el pasado” y a los militares, y porque dónde está la verdadera justicia si tanto el ejército como la guerrilla “destruyeron parejo” (lo cual no es cierto, ese ánimo conciliador está mal encauzado y hace más daño que bien). Uno ve venir que algunos de estos pobrecitos militares caerán gravemente enfermos por la injusticia de tener que responder por los crímenes que cometieron. Antes muerto que sencillo con esta gente.

…Ahí fue donde la testigo Lucía Barrera vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: “Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”. Esta frase la oyó perfectamente Lucía,mientras que otra vecina, algo más lejos, sólo alcanzó a escuchar las palabras “injusticia” y “carroña”. Haciendo cábalas, puede ser también que Martín-Baró dijo estas palabras al ver que un soldado tenía apuntadas con su fusil a Elba y a su hija Celina.

…Entre los disparos, y si hacemos caso a las declaraciones de Pilijay, Martín-Baró sólo recibió el tiro de gracia. La entrada y la trayectoria de las balas hacen pensar que algunos de los padres trataron de incorporarse al comenzar la ejecución.

…Mientras ocurría esto, Tomás Zarpate “estaba dando seguridad” (según sus propias declaraciones) a Elba y Celina. Al escuchar la voz de mando que dice “¡ya!” y los tiros subsiguientes, “también le disparó a las dos mujeres” hasta estar seguro de que estaban muertas, porque “éstas no se quejaban”.

…El P. Joaquín López salió de su escondite al oír los disparos, vio los cadáveres e inmediatamente se metió en la casa. Los soldados de fuera le dijeron: “Compa, véngase”. Y, continúa la narración, “el señor no hizo caso, y cuando ya iba a entrar en una habitación, hubo un soldado que le disparó.”

…Ya de retirada, de nuevo Avalos Vargas, apodado por sus compañeros “Sapo” o “Satanás”, al pasar frente a la sala de visitas, donde fueron asesinadas Elba y Celina, oyó jadear a unas personas. Inmediatamente pensó en heridos a quienes había que rematar y “encendió un fósforo, observando que en el interior… se encontraban dos mujeres tiradas en el suelo y quienes estaban abrazadas pujando, por lo que le ordenó al soldado Sierra Ascencio que las rematara”. Jorge Alberto Sierra Ascencio, soldado de alta en el batallón Atlacatl disparó una ráfaga como de diez cartuchos hacia el cuerpo de esas mujeres hasta que ya no pujaron”, recuerda Avalos.

Caso Jesuitas

Es muy temprano para “ver qué pasa” (le digo, uno aprende a esperar lo peor), pero era necesario venir acá y registrar este momento…y ojalá este momento se convierta en el proceso debido. No es todos los días que El Salvador ve Justicia. Para esta sociedad la justicia es tan rara, tan ajena, que muchas personas no pueden reconocerla cuando la tienen enfrente.

Relacionado
Los secretos de W-2 y el diario del coronel Benavides.