RSS

Archivo de la categoría: Memorias y heridas

“Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”.

Qué alegría despertarse con esta noticia: capturan a militares acusados en el caso jesuitas. En este blog y allá en Psicoloquio, con el Víctor, pasamos explicando por qué esto es importante.

Uno en estos casos aprende a esperar lo peor, navegando entre tanta indignación porque se tocó “el pasado” y a los militares, y porque dónde está la verdadera justicia si tanto el ejército como la guerrilla “destruyeron parejo” (lo cual no es cierto, ese ánimo conciliador está mal encauzado y hace más daño que bien). Uno ve venir que algunos de estos pobrecitos militares caerán gravemente enfermos por la injusticia de tener que responder por los crímenes que cometieron. Antes muerto que sencillo con esta gente.

…Ahí fue donde la testigo Lucía Barrera vio a cinco soldados y donde probablemente Martín-Baró le dijo a uno de ellos: “Esto es una injusticia. Ustedes son carroña”. Esta frase la oyó perfectamente Lucía,mientras que otra vecina, algo más lejos, sólo alcanzó a escuchar las palabras “injusticia” y “carroña”. Haciendo cábalas, puede ser también que Martín-Baró dijo estas palabras al ver que un soldado tenía apuntadas con su fusil a Elba y a su hija Celina.

…Entre los disparos, y si hacemos caso a las declaraciones de Pilijay, Martín-Baró sólo recibió el tiro de gracia. La entrada y la trayectoria de las balas hacen pensar que algunos de los padres trataron de incorporarse al comenzar la ejecución.

…Mientras ocurría esto, Tomás Zarpate “estaba dando seguridad” (según sus propias declaraciones) a Elba y Celina. Al escuchar la voz de mando que dice “¡ya!” y los tiros subsiguientes, “también le disparó a las dos mujeres” hasta estar seguro de que estaban muertas, porque “éstas no se quejaban”.

…El P. Joaquín López salió de su escondite al oír los disparos, vio los cadáveres e inmediatamente se metió en la casa. Los soldados de fuera le dijeron: “Compa, véngase”. Y, continúa la narración, “el señor no hizo caso, y cuando ya iba a entrar en una habitación, hubo un soldado que le disparó.”

…Ya de retirada, de nuevo Avalos Vargas, apodado por sus compañeros “Sapo” o “Satanás”, al pasar frente a la sala de visitas, donde fueron asesinadas Elba y Celina, oyó jadear a unas personas. Inmediatamente pensó en heridos a quienes había que rematar y “encendió un fósforo, observando que en el interior… se encontraban dos mujeres tiradas en el suelo y quienes estaban abrazadas pujando, por lo que le ordenó al soldado Sierra Ascencio que las rematara”. Jorge Alberto Sierra Ascencio, soldado de alta en el batallón Atlacatl disparó una ráfaga como de diez cartuchos hacia el cuerpo de esas mujeres hasta que ya no pujaron”, recuerda Avalos.

Caso Jesuitas

Es muy temprano para “ver qué pasa” (le digo, uno aprende a esperar lo peor), pero era necesario venir acá y registrar este momento…y ojalá este momento se convierta en el proceso debido. No es todos los días que El Salvador ve Justicia. Para esta sociedad la justicia es tan rara, tan ajena, que muchas personas no pueden reconocerla cuando la tienen enfrente.

Relacionado
Los secretos de W-2 y el diario del coronel Benavides.

 

Inhumanos.

Aberrantes, cínicas y poco inteligentes. Así han sido las declaraciones que durante estas últimas semanas se han propagado por parte de los voceros de los militares requeridos —nuevamente— por la justicia española por el asesinato de los jesuitas y sus dos colaboradoras, ocurrido en las instalaciones de la Universidad Centroamericana (UCA) durante la ofensiva militar de 1989.

No encuentro otras palabras para describir estas intervenciones. En un deseo enfermizo por justificar delitos y crímenes de guerra, asesinatos de población civil —indiscriminados unos y selectivos otros— ordenados por altos mandos del Ejército, o simplemente se hicieron del “ojo pacho”. Negar a estas alturas del partido las masacres de la guerra civil demuestra niveles de cinismo increíbles.

Quienes lo intentan no pueden, aunque quisieran, desvirtuar los hechos probados.

El gorila, aunque se vista de amnistía, gorila se queda.

No hay lado con esto de que nieguen los hechos; ya sea que se los crean o no, esa insistencia en negar resulta hasta patológica. Qué espanto esa necedad de querer quedar bien con los demás, pero sobre todo con uno mismo, a la fuerza, deshumanizando a tanta gente en el proceso.

(Lo de “hoy en la mañana” fue la visita de cierto militar a un programa de radio ayer, donde volvió a cantar los greatest hits de los ochenta, en un ambiente ameno sin la inconveniencia de los niños de El Mozote ensartados en bayonetas).

El trauma psicosocial se transmite de una generación a otra. Que los bichitos de hoy digan que lo que importa es el presente y se alejen del tema abruptamente es síntoma y no buen signo. Es temerle al pasado, aunque algunos le temen con justa razón. Mientras, ayer fue la Conmemoración del Holocausto; y ya sabemos, holocaustos ha habido y sigue habiendo muchos:

“Recordar es mantenernos conscientes de que, como humanos, nos balanceamos en el borde de lo innombrable, siempre más cerca de caer de lo que nos gustaría admitir. Todos nosotros, en todos lados, todo el tiempo”.

Holocaust Memorial Day 2015

 

Japi crismas.

No puedo con la canción Happy Xmas (war is over). Fuera de que la letra y la melodía me evocan emociones contrarias, el video que vi hace muchos años hace que se me cierre la garganta y se me escabullan lágrimas al reconocer la canción. No me acuerdo de las imágenes que vi; eran atrocidades de la guerra, comonó, pero mi asociación es visceral. Bien podrían ser “las 100 fotografías del 2015” del Times o algo parecido, y funcionaría igual.

No sé si es por el recuerdo de aquel hombre solitario añorando a su amor perdido para siempre o si es por la violencia intrafamiliar con la que están contaminados demasiados recuerdos de mi vida; pero cuando llegan los días de fin de año, siempre me identifico con las personas para quienes, por un motivo u otro, estos días son tristes, conflictivos, violentos, incómodos o simplemente un día como cualquier otro, sin nada que festejar, porque los malos recuerdos de las navidades pasadas dejaron llagas que no cerrarán jamás.

Los niños y adolescentes que son violentados por sus progenitores o familiares y que viven su calvario en silencio, porque no tienen a quien confiar lo que les pasa, o porque cuando lo hacen, nadie les cree. Las familias que tienen a algún miembro desaparecido, sea en los caminos de la migración o en los territorios de la violencia. Las personas que duermen en la calle o bajo los pasos a desnivel de nuestras gloriosas y millonarias carreteras. Los que permanecerán junto a la cama de un pariente agónico. Los que recibirán la noticia de la muerte de un ser querido. Los que deben trabajar, hacer turno en lugares que siguen funcionando porque se necesita que alguien esté allí siempre, al pie de un motor, de un circuito, de un hospital, de una cárcel, de un aeropuerto, de un call center, de un taxi, de un periódico, de una unidad militar. Los abandonados a su suerte por una sociedad que ha perdido la capacidad de compasión y que mirarán las luces de las fiestas, a lo lejos, sintiéndose expulsados del baile de la vida. Los que viven en el sótano del infierno, alimentando la caldera del diablo. Los solitarios, los corazones rotos, las almas quebradas. Los suicidas. Los que ya no tienen nada que perder, porque ya lo perdieron todo.

Un año más sin ti, de Jacinta Escudos.

Que todos estos buenos sentimientos que se evocan en esta época sean fértiles, y vayan hacia quienes los necesitan. Feliz navidad, amable mapachada.

 

“¡Los derechos humanos son para delincuentes!” y para usted también.

Oiga, en el sitio de Amnistía Internacional está corriendo la campaña Write For Rights. Uno de los casos es el de Teodora Vásquez, una salvadoreña encarcelada por tener complicaciones con su embarazo, porque hay gente que todavía no entiende las formas en que puede funcionar un cuerpo humano que está gestando a otro.

Ya mandé mi carta, anímese y mande la suya (o suyas, este es uno de 12 casos). Toda la información está en el enlace de arriba.

wfr2015

Recuérdole, justamente en esta fecha, que mibellopaíseljalvador es pródigo en violaciones a los derechos humanos (por estos días se conmemora la atroz masacre de El Mozote), de modo tan consistente y predecible que es como si se apegara a un manual. Si de casualidad usted sale perdiendo por culpa de ese manual, cállese, por caridad.

Todo bien con usar ejércitos para combatir la violencia y la delincuencia. Tenemos hasta para exportar:

El hecho de que salvadoreños forman parte de las fuerzas armadas mercenarias operando en Yemen es un secreto abierto. Una fuente de inteligencia militar del Ministerio de Defensa de El Salvador, hablando bajo condición de anonimato, confirmó que Americas Program que hay 100 salvadoreños ejecutando operaciones de este tipo en Yemen.

Ex-soldados salvadoreños trabajando como mercenarios en Yemen

Hasta que los soldados comienzan a apuntarle a civiles en un encuentro deportivo:

Mientras, la consigna de muchos que tienen en sus manos los recursos para mejorar al país es hacerse el maje.

Feliz Día de los Derechos Humanos.

 

Felicitaciones por aceptar que abusó sexualmente a menores.

La mayoría de pacientes atendidas por violencia sexual en el Ministerio de Salud han sido menores agredidas en sus hogares, por parientes cercanos o personas conocidas de la familia.

56 mujeres fueron raptadas en paradas de buses para violarlas (había guardado un enlace a una página de Facebook de una universidad donde relataban algo como esto pero eliminaron la publicación).

Ayer, no hará falta decirlo, se conmemoró el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Estas fechas no las venden a dólar como para andar preguntando a la ligera “¿Y cuándo el Día de…?”. Para lograr estas conmemoraciones a esta escala, uno debe organizarse y argumentar su caso ante las Naciones Unidas. Y esta fecha en particular se usa como plataforma para destacar cosas como la siguiente, que a usted le parecerán ejemplos lejanos y extremos pero, péreme, que esa roca de 40 kg es una metáfora para tanta zanganada:

Fue violada. Negaron su petición de aborto. Dio a luz. Le quitaron el niño. Y ahora, debe pasar un “test de santidad” con una roca de 40 kg sobre su cabeza.

La mujer, del estado de Gujarat, en el oeste de India, debe “probar su pureza” de esta forma, frente a unas 200 personas de su aldea, para volver a vivir con su esposo, según informes en la prensa india.

“Tengo mucho miedo”, dijo la mujer a un periodista local.

“Mi atacante ya amenazó con matarme cuando salga de la cárcel”.

Fue violada y será obligada a cargar una roca de 40 kilogramos

 

Y hoy en Mibellopaíseljalvador surge esto:

Con reacciones como esta:

Y recuérdole que no sólo las niñas y mujeres pueden ser víctimas de personas y formas de pensar como esta (ejemplo, esta horrenda noticia de abusos a menores en Pakistán; o la revictimización a la que se enfrenta un hombre que ha sido violado por una mujer). Es esencial garantizar la defensa y protección de las víctimas, sabiendo que éstas pueden ser de diversas edades y de cualquier género.

Hace poco encontré la declaración de una actriz, que contaba que su hermana había sido abusada a los ocho años por alguien de una tienda cercana a la casa. Y ella decía: “la memoria demanda atención porque la memoria tiene dientes“. El abuso sexual es una devastadora ruptura física, psicológica y social para la víctima, y afecta también a quienes son cercanos a ella.

Ayer, le decía, se conmemoró el Día de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Es un día para destacar las distintas formas de violencia que, sí, son hacia las mujeres por ser mujeres pero que muchas veces se llevan de encuentro a toda la gente. Es un día que intenta generar consciencia, pero sigue habiendo molleras impenetrables.

 

 

No todos en la cama, no todos en el suelo.

Creo que la primera vez que realmente me di cuenta de que algo andaba mal fue hace algunos años. Buscando información sobre esos agradables temas de tortura y crímenes de lesa humanidad, me encontré con los reportes de una masacre y violaciones sexuales de cientos de personas dentro de un estadio, por parte de las fuerzas de seguridad nacional, durante una concentración política. El 28 de septiembre de 2009. Los relatos de lo que ocurrió ahí son escalofriantes (particularmente los ataques sexuales), y me sentí como José Arcadio Segundo cuando se encuentra en un tren lleno de muertos.

“¿Eso es cierto? No lo vi en las noticias”.

Ocurrió en Guinea. Y tuve un pequeño momento de lucidez en el que me di cuenta que si hubiese ocurrido en otro lado hubiese habido un grito mundial de justicia, de solidaridad y empatía. Fue en el 2009, no se podía decir que el silencio era porque no había redes sociales como las hay hoy. El problema era que mis fuentes, y los puntos de vista de mis fuentes, eran limitadas. Un sesgo que tiene nombre propio.

Uno no puede enterarse ni preocuparse de todo lo que pasa en el mundo. No es posible. Tampoco, probablemente, pueda uno hacerlo todo éticamente en la vida. Por ejemplo, en la alimentación: uno decide dejar de comer carne y otros derivados de animales porque hay mucha crueldad involucrada (déjeme enlazarle algunas de las investigacio…¿no? Bueno). El argumento contra ello es “bueno, pero es que también hay crueldad involucrada en…”, aunque eso no invalida la primera decisión. Sólo demuestra que uno intenta tapar una gotera y le sale otra. Si logra tener una alimentación 100% libre de crueldad, para los animales y para las personas involucradas en su producción, ¿de dónde viene su ropa? ¿de dónde salen los minerales que componen sus aparatos electrónicos?

La idea de que tenés que tener una opinión sobre todo es falsa…Algunos temas no te incumben o no e involucran. La gente siente pasión en sus vidas sobre las causas que les preocupan y quieren que te sintás igual. Pero no lo harás en cada caso. Y eso está bien. […] Pensá en por qué [recibir sermones] te molesta y aplicalo a tus discusiones. La empatía es una gran herramienta para esto. Hablá con tus amigos de las cosas que les importan y mirá qué les motiva, les asusta y les preocupa.

¿Soy una mala feminista si no tengo una posición sobre cada tema?

Con los atentados en París, hubo un lado que se solidarizó inmediatamente con las víctimas y con Francia. Hubo otro lado que se molestó porque atentados como ese pasan a diario en otros países y nadie se indigna ni solidariza. Hubo un tercer lado que decía que no era hora para estar comparando y que todas las vidas eran iguales en importancia.

A lo que no hay que dejar de agregar, como en la Rebelión en la Granja: pero unas son más iguales que otras.

(Oiga, cuando le dicen que van a bombardear una ciudad…bombardean una ciudad, no sólo a dos o tres o doscientos pelones que están en ella).

En los últimos años, en Estados Unidos ha surgido el movimiento Black Lives Matter, cuando salió a la luz la impunidad con que la ciudadanos y policías mataban hombres negros, y las razones -enraizadas en prejuicio- por las que lo hacían. Frente a eso, surgió el All Lives Matter, un “¡¿Cómo que sólo las vidas de la gente negra importan, y las de la gente blanca?!”. Similar a cuando es el Día de La No Violencia contra la Mujer y gente tremendamente ingeniosa dice “¡¿Pero y el día de la No Violencia contra el Hombre?!” (Hoy es el Día Internacional del Hombre, por cierto, lo cual amerita esta lectura. También es el Día del Inodoro, lo cual le parecerá risible si usted toda su vida ha tenido acceso a uno).

Y usted creería que a lo que voy es que ese desvío-de-atención-hacia-otra-causa es lo que pasó con los atentados de la semana pasada. Pero no. “¿Por qué dejamos flores -parafraseando el enlace siguiente- en la embajada de Francia pero no dejamos flores en la embajada de Líbano, en la de Afganistán?”. A muchos les cayó mal esta especie de oportunismo pero era justamente eso: ahora es la oportunidad. Ahora es imposible no verlo. Ahora está lo que faltaba, un parámetro de contraste: “solo se admite la universalización del dolor occidental. Los centenares de muertos blancos de Occidente duelen a la Humanidad, los millones de muertos morenos del resto del mundo son apenas una breve crónica, relatada objetivamente”.

No es la solicitud de atención por sí misma, sino quién la solicita y hacia qué. Siempre debe sopesarse en cuál grupo recae el peso de la desigualdad, en cuál el ejercicio del poder. Frente al racismo y sexismo, por ejemplo, es cuando menos curioso que se responda con un “¡pero yo también soy oprimido!” (“enmarcando las emociones como si fueran hechos”), pero así es. El estudio de la discriminación y desigualdad requiere ir desmontando capa tras capa, tipo género, clase social y color de piel, donde cada factor excluye (o incluye, según su suerte) más y más.

Es bien incómodo, ciertamente. Muy trabajoso también.

Por otro lado, pensé cómo me sentiría yo si, siendo francesa (lolololol), hubiera perdido a un ser querido en los atentados en París y me topara con mensajes como “pero no sólo recen por París, si no también por…”. Mal, por decir una palabra. Me hubiera sentido mal, supongo, este es mi momento de estar en duelo. Pero dentro de todo, nadie me dice que no esté en duelo, ni dejo de percibir y recibir apoyo y solidaridad.

Lo que se ha pedido es expandir la mirada, ampliar el panorama y la denuncia y la empatía. Que no es comparación de quién sufre más y en absoluto invalida a las víctimas, gente que simplemente estaba disfrutando su vida en ese momento. Confiésole que, de modo automático, yo también sentí más por esto que por lo que está pasando, por ejemplo, en Burundi. Hay distancia, geográfica y de otras clases, pero es fundamental darse cuenta de ello (esa distancia, como ya le dije, ayuda a explicar por qué es tan fácil que sigan ocurriendo genocidios). Es fundamental, para no terminar como el presidente de Estados Unidos, que dice que los atentados en París son “un ataque hacia la humanidad y sus valores” y que autoriza drones que han matado muchos niños.

(Vieja, qué onda con mostrar los pasaportes. Otra noticia en Yahoo contenía estas declaraciones de alguien del gobierno: “No estamos diciendo que sean terroristas. Los capturamos porque sus pasaportes son falsos. Puede que también estén huyendo de la guerra”. Yísuscraist. Ni porque estamos en las mismas, con tantos refugiados centroamericanos que son retenidos en la frontera en condiciones infrahumanas).

Uno no puede estar enterado de todo lo que pasa en distintos continentes, a veces ni siquiera en su propio país. No nos dan abasto la memoria, el interés, las fuentes de información, los 140 caracteres para mencionar tantas injusticias y tantas víctimas. Uno es humano, nomás. Pero no está de más pensar en a quiénes tenemos presentes, y preguntarnos a quiénes hemos excluido en ese proceso. El punto no es que a usted, a su “nosotros”, no le pasan cosas malas. El punto es que a otros también les pasan cosas malas y eso se invisibiliza, y cuando se vuelve visible es presentado como normal y lógico. Y con ese encogimiento de hombros, viene la aprobación tácita.

“Todos saben lo que pasó durante la Segunda Guerra Mundial pero nadie parece haber estudiado lo que ocurrió en la década anterior a ella”.

Relacionado:
– Puede registrarse en “Write for rights” de Amnistía Internacional. Los casos de este año incluyen una salvadoreña encarcelada por aborto espontáneo (representin’ -_-), una familia siria desaparecida y un hombre que ha estado en aislamiento por 40 años (PLGP).
– La sorprendente ‘decepción’ de una pareja gay alemana tras alojar a 24 refugiados en su casa.
– Je suis l’autre.

 

Mendigando justicia.

Coca-Cola explota un importante acuífero en El Salvador en medio de una grave sequía:

Una planta de la transnacional Coca Cola enfrenta el rechazo de ambientalistas y comunidades por la sobreexplotación que hace para fabricar sus bebidas del acuífero de Nejapa, uno de los más estratégicos del país y que abastece a la ciudad capital.

Habitantes de Nejapa, un municipio salvadoreño de 30,000 habitantes ubicado a solo 20 kilómetros de la capital salvadoreña, observan cada vez con más preocupación el escaso caudal de sus ríos.

Ambientalistas dan la razón a los pobladores de Nejapa y explican que en gran parte la escasez hídrica de la zona se debe a la sobreexplotación del acuífero que realizan empresas de bebidas que tienen sus plantas de producción en este municipio, como la transnacional Coca Cola.

En el cantón El Porvenir en El Salvador, el bosque es arrasado para construir vivienda para ricos:

El bosque de Santo Tomás, conocido como el cantón “El Porvenir”  es una zona de recarga de agua y abastece, a un gran número de pobladores en los alrededores por medio de pozos artesanales, que no cuentan con abasto de agua potable a través de redes hidráulicas. 

Sonia Sánchez, conocida defensora de los derechos humanos, junto con un grupo de habitantes de la zona, desde el mes de marzo pasado emprendieron la defensa de la vida, los recursos naturales y el agua  enfrentándose al poderoso Grupo Robles el cual, aparte de la depredación que realiza impunemente, ejecuta las obras sin tener los permisos acordes a los requisitos y tiempos que establece la ley.

A esta situación se suman las amenazas y agresiones que recibe ahora la defensora de derechos humanos y su familia por parte de empleados y abogados del grupo de la poderosa familia Robles y ante las que permanecen indiferentes las autoridades de todos los niveles en ese país.

Hace poquito hallé la segunda nota. Y me acordé de la primera. Qué esperanza queda, pregúntome batallando contra la desesperanza aprendida, mientras sigo el caso de Saquito Flores y los amigos invisibles:

Impunidad, intriga, moda:

eb6112015

No se pierda los titulares de mañana, ni los de los días siguientes (sobre todo si parece que se hizo justicia). Y acuérdese de que hay noticias más allá de lo que reportan los medios tradicionales.

 
 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 68 seguidores