Party like it’s 1999

1999 se me fue encerrada en mi cuarto, viendo la señal pirata de Mtv Latinoamérica por el canal 19. ¡Sí, tenía mi propia televisión! Me la merecía, fue el equipaje que vine cargando en un vuelo Yunais-Sívar solamente un día después de haberme roto el cóccix. Así que pasaba encerrada con la televisión encendida y un montón de cuadernos lisos. Lloraba todas las noches porque tenía el corazón tan roto como el final de mi columna vertebral. Ahora lo llamaría amor no correspondido, en su momento era mera estupefacción.

Tengo uno de esos cuadernos conmigo aquí, al otro lado del charco, porque a veces rescato algunas de sus páginas. Pero hasta hace poco llegué al final del cuaderno. No me acordaba que alguien una vez lo secuestró y le estampó un dibujo suyo con carboncillo:

Simeón, como se aprecia en la imagen, no estaba feliz ante semejante atrevimiento. Por otro lado, nótese que mi estética de ese entonces era escribir “Aerosmith” en cualquier superficie sin razón aparente.

El dibujo tiene firma, sé quien es. Curiosamente, es una de las pocas amistades del colegio con quien sigo en contacto hasta la fecha, contacto del tipo “adjunto a este correo un ensayo de 1200 palabras sobre cómo he estado, en respuesta a tu pregunta”. No recuerdo el episodio (VIEJA, FUE HACE 20 AÑOS, QUE ME LLEVE JUDAS), pero me imagino a Dany devolviéndome mi cuaderno, desplegando su sonrisita de artista presuntuoso mientras me muestra la última página. A eso mi respuesta es “goddammit, Dany” apretando los dientes, lo cual no tiene sentido porque en el Externado hablábamos español. Así de alterado tengo mi centro del lenguaje a estas alturas de la vida.

(Tengo que aclarar que Dany es ahora poco presuntuoso, en la medida justa y necesaria para ser, efectivamente, un artista)

Este y otros chorrocientos cuadernos son de mis pocos recuerdos tangibles de 1999. En retrospectiva, fue un gran año. Me autoinduje manía para no sufrir tanto y uno nunca se aburre al atravesar atroces crisis existenciales. Además, nada nunca me ha hecho verme reflejada en televisión como este anuncio que pasaba mi Mtv pirateado. La gente siendo gente. Lo único glam en vos haciéndose bolita. El volumen más alto (T-REX!). Ese bicho es mi bicho interior. My kind of party desde entonces hasta hoy y para siempre:

Anuncios