Yoko, parte III: dinero, maternidad y “matrimonio”.

[Mire, no tiene que ser fanático de los Beatles para comprender estas entradas. Nomás que la opinión pública sobre Yoko Ono es una oportunidad de oro para comentar algunas dinámicas de relaciones de género que se observaban (u ocultaban) en el mundo de los Beatles…que no eran exclusivas de ellos, por supuesto, eso es lo importante. Así que lea sin compromiso. Aquí la parte I y aquí la parte II. Estos textos provienen de este artículo, también dividido en partes. Las itálicas son citas directas de la autora, el resto es resumen/comentario mío]

Yoko es una maniática resentida y decidió que, si Paul llegara a ocupar esa suite, toda la magia habría acabado para ella y John. Habría demonios y jamás sería igual. Se perdería el karma.

McCartney en el Expreso de Medianoche (las negritas están en el original)

La conclusión mesurada es que todos en este embrollo eran jackasses de una u otra manera, en determinados momentos. Yoko probablemente no era tan agradable. Pero con o sin ella, Los Beatles ya se llevaban mal, y para Lennon trabajar en su disco Let It Be fue un infierno. Así que si buscamos epítetos para una, los buscamos para todos. Ringo Starr tampoco era muy agradable en algunas cosas (*entra George Harrison* *entra el otro tipo “coleccionista”*). Paul esencialmente robó a John Lennon con la compañía Northern Songs, que tenía el copyright de todas las canciones Lennon/McCartney.

Hablando de robos…el dinero. Yoko Ono sí tenía un interés de hacer negocios con Lennon. Tanto como algunos hombres, pero ahí lo llaman amistad: todos los hombres en la vida de John Lennon, con quienes hizo amistad a través de relaciones profesionales […] eran sólo chicos disfrutando del club de los chicos…Pero una mujer trabaja con él, ambos se dan cuenta de que se gustan y crean una relación romántica…¡qué zorra más confabuladora y codiciosa!. Yoko ganaba su propio dinero y manejaba el aspecto financiero de la pareja porque, comparada con Lennon, sabía hacerlo. Cuando Yoko acompañaba a John a esas reuniones de negocios a las que todos creían que ella no tenía el derecho de asistir, ella estaba afirmando su derecho de ser incluida en las decisiones que los afectarían a ambos (algo que a las esposas de los Beatles no se les permitía). 

continúa: cuando terminó el periodo de luna de miel, John le fue infiel a Yoko, lo cual es una historia aparte, pero que muestra que el cambio en él no fue algo rápido, automático ni definitivo. Por las infidelidades, Yoko no estaba segura de volver con él. Cuando John hablaba de que Yoko no lo dejaba volver a casa, él no se refería al Dakota [el edificio donde vivían]. Si John hubiese querido el apartamento, hubiera contratado algunos abogados y lo hubiera conseguido. Él se refería a la vida de ambos como pareja. Y, en ese sentido, por supuesto, Yoko tenía todo el derecho a negarse.

A John Lennon le preguntaban qué hacía entre 1975 y 1980, cuando se apartó de la escena musical para criar a Sean, su hijo con Yoko, después de una serie de abortos espontáneos (como cuenta Lennon en Skywriting by word of mouth). “Pero al menos le preguntaron; a mí nunca me preguntaron porque, como mujer, no se supone que estuviera haciendo algo”. Ella estaba casada con John Lennon. ¿Qué necesidad tendría de hacer cualquier cosa? Yoko ha hablado de que toda la gente le decía felizmente que una vez que se casara con John ya no tendría que trabajar. Cynthia Lennon y Maureen Starr criaron a sus hijos (todavía en el presente no se ve como estar haciendo algo), y junto con Pattie atendían a sus esposos y ocasionalmente se ponían un vestido bonito para apariciones públicas.

Aunque es común mostrar a Yoko compitiendo con los otros Beatles por la atención de John, los Beatles mismos eran propensos a parecer “esposas celosas”. Ella desvió la atención de John hacia ellos, atención por la que nunca habían tenido que competir. Por todo su comportamiento repulsivo e inexcusable, está bastante claro que, al menos parcialmente, tras él había un fuerte sentido de pérdida por su amigo…

Don’t let me down

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4 respuestas a Yoko, parte III: dinero, maternidad y “matrimonio”.

  1. Me ha gustado sobremanera estos post sobre Yoko y JL. Me dio una nueva perspectiva sobre lo que habia leído de ellos y creo que me hará pensar mas en ese tipo de cuestiones cuando lea sobre casos como estos mas adelante.
    Por de pronto, tu post causo una buena discusión con un chero sobre el tema, y él reacciono como yo lo hacía antes de leerlo. Gracias por ilustrarme.

  2. Pingback: Yoko, parte IV: competencia, agencia y apariencia. | Qué Joder

  3. Pingback: Yoko, parte V (y última + versión abreviada). | Qué Joder

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