Fue el mono quien dispuso que no existiera la desigualdad.

Desde que abandoné mi manada no había tenido encontronazos con editoriales del tío Altamirano. Mi feliz racha terminó ayer, gracias a algunos de mis contactos que compartían el flamante texto del caballero en cuestión: Fue Dios quien dispuso que no existiera la igualdad, título que me recuerda mucho a un pastor que vi un día en la plaza, predicando con megáfono. Bien agradable. Tenía cara de que le pegaba con la Biblia a todo transeúnte que se le ponía enfrente, así que me fui por otra vereda.

En fin. Gero escribió su opinión sobre el editorial, vaya a leerlo. Desde el inicio, coincidimos:

Ideas vagas y ejemplos fuera de tema abundan en el artículo a tal punto que uno se llega a preguntar si dicha publicación no habrá sido una broma (de muy mal gusto en caso de que así fuese).

Esués. Yo no puedo leer a este maitro sin pensar que me está troleando. Lo imagino tecleando frenéticamente en una máquina de escribir cada medianoche, girando su cabeza hacia el techo para que la carcajada que se le agolpa en la garganta le salga con más fluidez. Sospecho que está en contra de la igualdad de la manera en que un senador está en contra del aborto y obliga a su amante a abortar. Tangencialmente, a veces imagino que en algún lugar del mundo hay una biblioteca enorme de argumentos trillados, sólo accesible a gente desigual y orgullosa de serlo, con categorías como “Todos queremos al Diseño Inteligente” y “Rómpase ante la más milimétrica sospecha de socialismo o lo que se le parezca” (e.g.: “Si Obama gana, mucha gente perderá su empleo“, hmmm…).

Esta línea se ganó mi corazón:

Cada persona de los billones que han vivido desde que dejamos de ser “monos”, es un espécimen único.

Qué linda esa frase para la autoestima. Pero la premisa es una plasta. Los Homo sapiens no venimos de los monos, ellos y nosotros venimos de un antepasado común (dicen). Si hubiéramos evolucionado de los monos ya no habría monos. Carámba con la gente.

Hablando de monos, ellos sí resienten la desigualdad. Particularmente, las injusticias salariales (otra nota, en inglés). Y en alguna parte del 99% del código genético que compartimos con ellos debe estar eso que hace, por ejemplo, que un conductor le de sus zapatos a un mendigo porque hace frío.

Considere al pastor francés André  Trocmé y su esposa, quienes ayudaron a salvar a miles de judíos del Holocausto. “No conocemos qué es un judío”, dijo Trocmé cuando se le ordenó que entregara los nombres de todos los judíos. “Sólo conocemos personas”.

La habilidad e inclinación para identificarse con toda la humanidad fue abordada por algunos psicólogos pioneros. Alfred Adler escribió sobre el potencial innato de la gente de alcanzar “gemeinschaftsgefuhl”, traducido literalmente como “interés social” pero también tomando el significado “uno con toda la humanidad”. El fundador de la psicología humanista, Abraham Maslow, invocó el concepto de “individuos autorrealizados”, gente que podía identificarse con y mostraba preocupación por toda la raza humana.

En busca del súper-humano (quienes se identifican con toda la humanidad)

Y no hay que ser romanticón: no tiene que hacerle el amor al aura de cada persona que le rodea, porque de verdad a veces quiere ganas lidiar con los entes intraespecie (y los monos también son bien alagartados en otras cosas). Aún así, independientemente de si cree o no en Dios, una cosa es defender la diferencia de los copitos de nieve y otra defender la desigualdad social como la que menciona Gero en su post, y otras tantas de las que usted, confío, ya está al tanto.

Momento filosoraptor, patrocinio La Vaquita: y si todos somos únicos, ¿eso no nos hace iguales?

El Diseño Inteligente es una filosofía de la ignorancia. Llegas a algo que no comprendes y te detienes. Dices “Dios lo hizo” y ya no progresas más allá de ese punto.

Neil DeGrasse Tyson, que también es la cumbia.

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2 respuestas a Fue el mono quien dispuso que no existiera la desigualdad.

  1. Pingback: Don editorialista, el Diario de Hoy y los designios de Dios | Hunnapuh – Comentarios

  2. Ale dijo:

    He leído el “editorial”. Zilch. ¿El “autor” realmente se creerá eso? ¿Cómo llegan estos “caballeros” a ser lo que son? Defensores de la desigualdad han existido y existirán siempre, pero he visto argumentos infinitamente más inteligentes.

    Iré actualizándome paulatinamente, en la medida que el descanso de los ojos me lo permita.

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