Crónicas de la fauna callejera: Cri-Cri.

La tercera vez que llegué a la ciudad capital, me sentía casi tan pollito comprado como la segunda. Pero al menos ya conocía el camino del bus a la estación del metro. Salí a la calle a encontrarme con un flujo infinito de personas caminando rápidamente en todas direcciones. En un punto de la enorme acera había un obstáculo que hacía que este río humano se bifurcara brevemente.

Llámese Cri-Cri. Un precioso remedo de golden retriever, que de golden ya no tenía nada. Para ese entonces, para ese día, mi umbral de sensibilidad animal estaba demasiado bajo. Desde que recuerdo, y doy fe de que aún antes de lo que recuerdo, he amado a los animales (historia aparte: con excepción de los zancudos y las cucarachas). Un hito importante en mi vida fue tener a la Rana, mi socia de 12 años. Pasé más o menos el mismo número de años rogando por un perro. Aprendí mucho de la Rana, Q.D.D.G.

Tenía una cara de erudición que no podía con ella.

Después de un tiempo de luto por su pérdida (y cito a mi hermano: “estuvo buena la vela”; de verdad que sí), quise otro perro. Pero para entonces, había aprendido que los perros no son un juguete ni un adorno, ningún animal lo es, y que muchas veces el manejo de animales para beneficio del ser humano trae una cuota de abuso y crueldad que bien podría evitarse.  Haría una lista, pero que sea suficiente decir que sólo saber que los animales tienen la misma capacidad de sentir que un ser humano (que también es animal, mamífero, primate hominoideo) fue suficiente para estimular mi avance a la última etapa del último nivel del desarrollo moral según Kölhberg. En carburo: soy mejor persona gracias a los animales.

Me negué a comprar un perro. Muy de caché se verán algunos pero es pura envoltura, y como decía El Principito, lo esencial es invisible a los ojos. Los canes son maquinitas de afecto sin importar el pelaje y la raza, y las razas consideradas peligrosas son aquellas en las que el ser humano metió mano (buuuh). Un perro agresivo, tal como una persona, suele explicarse menos por su personalidad y más por las contingencias de su crianza e historia de vida. TL;DR: voy ahí con la adopción, gracias a ARANI.

Adoption. It works, bitches.

Leer El Encantador de Perros también me generó un insight paloma.

Adelantemos el tiempo, a una de mis primeras noches en el sur. Son las 11:30 de la noche y estoy caminando por la calle, y el frío se describe con un sólo dígito. Llego a la parada de buses y veo a un perro callejero, de esos casi amarillos y sin pelo visible, enrollado en el suelo de grava, temblando de frío y tratando de dormir. No soy la misma persona desde entonces. Lo digo de nuevo: no soy la misma persona desde entonces. Un mes después, en la capital (mi segunda vez, vi otro perro a la entrada de la estación…8:30 de la mañana y el mar de gente con bufandas, abrigos y botas. Mi argumento de autoengaño había sido derrocado: no, el que haga un frío espantoso en un pueblo o ciudad no significa que no haya animalles callejeros ahí. FML.

Perros en la calle (por Gero):

…(E)n nuestro país [El Salvador], como en muchos otros, es triste encontrar perros vagando por las calles, sucios e, incluso, lastimados; o peor aún, con dueños que no les dan el trato que requieren.

Existen, gracias a Dios, entidades que se preocupan por estos animales. Una de ellas es la Asociación Rescate de los Animales, ARANI. Ellos tienen muchos años de estar luchando por el respeto y dignidad de animales con acciones concretas: buscado casas para perros o gatos callejeros, visitando hogares con quejas de maltratos, buscando donaciones para operaciones o tratamientos, etc. Todo esto por medio de voluntarios.

Por desgracia, muchas personas ven a estas organizaciones como prestatarias de servicios. Por ejemplo, al ver un perro herido, corren al muro de Facebook y solicitan ayuda. O, si anda un animalito de estos vagando por sus casas, piden que alguien venga por él.

Según he podido observar, muchos de estos casos pueden resolverse sin ayuda profesional. Sólo basta con colocar agua y un poco de comida. Lo que cuesta es encontrarle un hogar a estos animalitos. Pero se puede lograr.

En nuestro país pocas personas ven más allá de su propia comodidad para ayudar y rápido “pasan la bola”, y no se ponen a pensar que los voluntarios son personas como cualquiera, con trabajos, deudas, problemas familiares, etc. y que las soluciones no están lejos.

Cualquier pudiera pensar que nuestro país tiene problemas más graves, como el alto costo de la canasta básica, la violencia o la insuficiente producción agrícola del país, como para andar preocupándose por los perros de la calle. Pero lo que quiero resaltar es que la misma actitud ante esta situación se mantiene ante cualquier problema que se de en el país. Hay campañas de donación de sangre y a muchos le vale. No donan ropa o juguetes a personas que las necesitan si no hay fiesta de por medio.

Que hay otras prioridades, sí, pero ¿esperar a que se resuelva un problema para comenzar a trabajar en otro? Ahí te vas a estar, como dicen en mi pueblo. Alguien muy cercana a mí tiene como compañera de trabajo a una voluntaria de ARANI, y me contaba con mucha pena que compañeros de trabajo veían lo que ella hacía de modo burlón y despectivo. No falta quien salte a criticar cuando hablamos de derechos de los animales, e.g. “qué bonito fuera que mejor se centraran en las personas que más lo necesitan”. Vieja, francamente, este mundo está tan hecho mierda por todos lados que con cualquier lado por el que usted se responsabilice, sirve de algo. No estamos para especismo, y si no ayuda, no estorbe.

Protectora de Animales Temuco evidencia la falta de ayuda:

…la vicepresidenta de PAT, María Torres, expresó: “Hemos recibido más de 100 llamados, el teléfono sonando día y noche para denunciar casos tristes, dolorosos, terribles actos de crueldad, pero ni un solo llamado para ofrecer por lo menos una tabla o un kilo de clavos, o bien llamados pidiendo perritos con tales características específicas o perros de raza“.

“Si usted, el mismo que -sentado cómodamente- después de leer el Diario le comento a su familia; llamemos a la protectora para vengan a recoger el perro que se está muriendo de hambre o la perrita que fue abandonada por estar preñada y está con sus crías en la calle, piense un minuto y trate de ver la forma en que nos puede ayudar“.

Antes de llamar -recomendó Torres- deberá reflexionar y analizar con qué puede ayudar, siempre existen cosas en la casa que todos tenemos que van a parar a la bodega, ya sean maderas, pinturas sobrantes, planchas de zinc o cualquier material de construcción.

Recordó que no sólo es deber de la Protectora sino de la comunidad entera preocuparse de los animales. “Somos pocos los que estamos en este trabajo, sacando adelante un proyecto integral que solucionará las penosas imágenes que tenemos en las calles de nuestra ciudad, con el fin de entregar a sus hijos y a sus nietos estas calles sin perros mordedores o enfermos”, dijo.

El día que conocí a Cri-Cri en Santiago, conocí muchos más como él; y los días antes, y los días después:




Vida perruna en Temuco:

Pero no hablemos de soluciones parches, hablemos del tema de fondo. Porque no es una solución hacer una perrera municipal gigante. El verdadero problema es que estos perritos vagos en grupos y manadas se están reproduciendo rápidamente.

El verdadero problema no son los animales, son los dueños irresponsables, gente que ignora lo más básico de tener un animal de compañía y/o le hace falta una dosis de sensibilidad hacia seres no-humanos que también poseen sistema nervioso central. Leyendo el libro que enlacé arriba, yo misma la regué en pequeñas cosas, y nunca más.

Boycott a vendedores de Animales en la vía pública:

Con un cartel que mostraba la frase “Los animales no son juguetes “No compres” ¡Adopta!”, los activistas dialogaron y ofrecieron cientos de folletos informativos a las personas con el fin de que conocieran a fondo acerca de la crueldad que hay detrás del comercio con animales, además invitaron a la gente a informarse sobre las razones para adoptar animales en lugar de comprarlos; así como la importancia de la esterilización para no fomentar la sobrepoblación callejera.

Los Ángeles (EE.UU) prohibe la compra-venta de animales:

El Concejo Municipal de Los Ángeles (California, EE.UU) ha aprobado por unanimidad una moción del concejal Paul Koretz que pondría fin a los criaderos de gatos y perros, prohibiendo la crianza comercial de perros, gatos, conejos y pollos, y su venta en tiendas de animales. En su lugar, los refugios de animales trabajarán con tiendas de animales con licencia para que éstas den en adopción a los animales de los refugios.

“Con esta ley no sólo estamos protegiendo a los animales, sino también a las personas de la comunidad, que no saben que cuando entran a una tienda de animales están pagando cientos, si no miles de dólares por un animal que es probable que esté enfermo (o) tenga defectos genéticos”, declaró la Gerente General de Servicios Animales Brenda Barnette.

California lidera el fin de los criaderos de animales, que suministran los animales a la gran mayoría de las tiendas de animales. Toronto también está considerando una ley similar, y Texas tiene en estudio un proyecto de ley que requerirá la licencia para quienes tengan 11 o más perras sin esterilizar.

No hace falta que uno sea excesivamente entusiasta por los animales, ni siquiera hace falta tener uno, para colaborar con que nosotros mismos (ahem, “como especie”) dejemos de causar tanto sufrimiento. Se empieza por concientizarse y concientizar a los demás sobre:

(1) la compra-venta vs. adopción de animales de compañía;
(2) la importancia de la castración y esterilización para evitar vidas que no recibirán el cuidado requerido;
(3) la garantía de condiciones materiales (comida, refugio, medicinas, espacios para actividad) y afectivas (actividad, juego, cariño);
(4) considerar hacer una donación en efectivo o en especie a asociaciones que trabajan con fauna callejera, por supuesto habiéndose informado previamente de cómo funciona. Por experiencia propia, recomiendo ARANI o Urban Dog Sanctuary.

Y no se preocupe, no se asuste ni regañe, que abogar por los derechos de los animales no implica que se dejan de lado las causas humanas. Cualquiera que sea la suya, sea rechazar el decreto 743, apoyar a los artistas nacionales, denunciar el acoso sexual, mejorar la infraestructura de escuelas, o dar apoyo psicológico a voluntarios en áreas de la salud. Puede empezar por Amnistía Internacional o Avaaz.org si anda buscando algo con qué comprometerse; de animales, AnimaNaturalis y Contra los circos con animales (guía de acción). Y, siempre se empieza con algo de slacktivism, haciendo click y ya, pero a partir de ahí, se puede hacer mucho más.

Cri-Cri estaba sucio y sobre todo, enfermo, además de tener frío: tenía la cola entre las patas y aunque estaba parado, caminaba con dificultad. Me recordó a la Rana, que pasó a mejor vida por disfunción renal. Encontré muchos “peros” prácticos que no me permitían hacer lo que quería. Por un lado, rescatar a un animal de la calle cambia para mejor dos pequeños mundos (el del animal y el propio)…por otro lado, por cada Cri-Cri, habrá otros 15 perros como él y aparte de dejarlo en una veterinaria, no podía ofrecerle nada más, por cuestiones monetarias y prácticas. Era algo, pero nada particularmente efectivo para resolver el problema.

Caminé hasta él. Contrario al resto del mundo, en lugar de pasarle de largo, me detuve a su lado y bajé la mirada. Él subió la suya, con ojos tristísimos. Disimuladamente estiré mi mano y él la buscó con su cabeza. Comencé a acariciarle su cabeza, que tenía el pelo tieso por tanta suciedad; su pelo gris, asumo, alguna vez fue blanco o color crema (o marfil, qué sé yo). Cri-Cri se me acercó más y comenzó a frotar su cabeza contra mi pantalón. Estaba tan desesperado por afecto como por comida y medicina.

No existió nada más a mi alrededor por esos pocos minutos, y no quise levantar la cabeza porque me imaginaba la sanción social que viene con acercarse a un perro callejero: que te va a morder, que está sucio, que, que, que. Cuando al fin la levanté, en efecto, vi a una señora que mientras pasaba, me observaba como si el perro y yo fuéramos repulsivos, arrugando la nariz y enseñando los dientes (la señora, no el perro y yo). Pero lejos de sentir vergüenza como pensé que pasaría, me vino valiendo chonga.

Fue la primera vez de muchas, hasta hoy. A veces cargo algo de comida pero aquí está prohibido alimentar a los perros callejeros (buh) y debe bastar con las caricias. En general, los perros responden bien, si una se les acerca con las precauciones del caso, porque sí, está el problema de la agresividad y las enfermedades; a algunos mejor ni acercárseles, pero si se le pone atención a las claves del ambiente y del comportamiento canino, ellos son quienes dan la pauta y suelen ser sumamente receptivos al afecto. Ahora toca dar un paso más. Como decía Gero, lo más necesario (y difícil) es conseguir hogares con dueños responsables, y eso está fuera de mis posibilidades. Pero donaciones cuando pueda y mi apersonamiento a actividades de rescate/esterilización masiva/concientización pueden servir.

Por último, este es el Mes de Adoptar un Gato de Refugio, o al menos lo es para quienes nos importan estas cuestiones. No está de más abogar por la adopción de gatos también. Yo tenía muchas ideas preconcebidas sobre ellos (que son fríos, indiferentes, aburridos, etc.) pero el Internet y la experiencia propia me han botado esas creencias. Hace años, llegaron a mi vida dos gatos burgueses y desde entonces, soy tan cat-person como dog-person. Aquí no vivo en un lugar apto para perros, pero sí para gatos. Y justo hoy, traigo al departamento a un gatito tabby de tres meses que fue abandonado desde pequeñito en el campo; él se suma a la Marla Teodora. Ambos adoptados y esterilizados.

BITCH, PLZ

Desde hoy: FOREVER A HOME.

—-

TL;DR de esta entrada, cortesía de La Vaquita: aunque usted no quiera tenerlos, sea responsable y respete a los animales y promueva que los demás también lo hagan.

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5 respuestas a Crónicas de la fauna callejera: Cri-Cri.

  1. Ale dijo:

    La entrada, un encanto. “Vieja, francamente, este mundo está tan hecho mierda por todos lados que con cualquier lado por el que usted se responsabilice, sirve de algo. No estamos para especismo, y si no ayuda, no estorbe.”. Bien dicho.

    Y esto que algunos hacen con los perros, lo hacen también con los hijos. Y, en buena medida, por eso estamos como estamos.

  2. Yo quiero contar que me sorprendió ver el cachimbo de perritos abandonados en Santiago. Lo extraño es que NO se limita a Santiago, si no que en las 5 ciudades que visite, vi un montón de perros “en abandono” o en “estado de calle”. Escribí un poema de eso, si no te molesta, aquí te lo pego:

    XII.

    Pasé la tarde frente a la municipalidad
    donde hay unas gradas que me invitaron a sentarme
    y donde un perro se acerco pidiendo amor y comida
    y que acaricié
    hasta que mordió mi mano
    y ahora que escribo
    no recuerdo si acaricié a un perro
    o a un indigente.

    [De Machalí]

  3. Para mi, la frase es: “Que hay otras prioridades, sí, pero ¿esperar a que se resuelva un problema para comenzar a trabajar en otro? Ahí te vas a estar, como dicen en mi pueblo”. Excelente, como siempre.

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