Gender.

Cada vez se oye hablar más de la perspectiva de género. ¿Qué significa esto? Si se analiza dicha perspectiva se constata que género se usa básicamente como sinónimo de sexo: la variable de género, el factor género, son nada menos que las mujeres. Aunque esta sustitución de mujeres por género se da en todas partes, entre las personas hispanoparlantes tiene una justificación de peso: en castellano se habla de las mujeres como “el género femenino”, por lo que es fácil deducir que hablar de género o perspectiva de género es referirse a las mujeres o a la perspectiva del sexo femenino.

Lamas (2002), P. 88*

Recuerdo una reunión en mi trabajo, en la que discutían agregar el “enfoque de género” al plan de acción. Para ellos, “enfoque de género” era sinónimo de “trabajar con mujeres”. Más bien, “trabajar con MÁS mujeres”, porque sí había algunas beneficiarias (por razones que no vienen al caso, la población atendida era predominantemente masculina). Me mordí la lengua. El género no es el estudio de las “cosas relativas a las mujeres”. Pero ellos no sólo no sabían; no querían saberlo.

[Para Joan W. Scott (1986)] “el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales basadas en las diferencias que distinguen los sexos” y “el género es una forma primaria de relaciones significantes de poder”.

Scott distingue los elementos que constituyen el género y señala cuatro principales:

1. Los símbolos y mitos culturalmente disponibles que evocan representaciones múltiples.

2. Los conceptos normativos que manifiestan las interpretaciones de los significados de los símbolos. Estos conceptos se expresan en doctrinas religiosas, educativas, científicas, legales y políticas, que afirman categórica y unívocamente los significados de varón y mujer, masculino y femenino.

3. Las instituciones y organizaciones sociales de las relaciones de género: el sistema de parentesco, la familia, el mercado de trabajo segregado por sexos, las instituciones educativas, la política.

4. La identidad.

Lamas (2002), P. 90*

De una excompañera de trabajo se decía que era feminista. Me dio una considerable disonancia cognitiva cuando escuché eso porque de lo que llegué a conocerla, me hice la idea de que sus actitudes eran más bien convencionales y tradicionalistas. Y le hice a mi jefe la pregunta del millón: “¿Por qué dice que es feminista?”. Y alguien me respondió: “porque le tenía un gran odio a los hombres”. Una gota enorme se deslizó por mi sien.

Creer que el hombre es al feminismo lo que un judío es al nazismo es un magno despliegue de ignorancia. Género y feminismo no son lo mismo, por mucho que hayan llegado a ligarse uno con otro, y con razón, en el campo simbólico. Regañar e insultar a los hombres no es feminismo. Paquita la del Barrio no es feminista (pero tiene una canción medio arrecha en dúo con Ricardo Arjona). PlanBella de La Prensa Gráfica tampoco lo es.

Para hablar de esto, al igual que de muchos otros temas, se requiere haber leído aunque sea un poco. Y fuentes serias, acaso con un soporte científico/académico. Para abordar a cabalidad el tema de las relaciones endo y exogrupales, a nivel individual y colectivo, de hombres y mujeres habría que leer antropología, sociología, psicología, etc. Dejarse llevar por lo que dice la vox populi o por la psicología light no hace más que perpetuar los malentendidos -pecando de reduccionista- y por ende, el malestar -ídem-.

Yo no creo que todos los hombres son iguales. Ni que todas las mujeres son iguales…justo ayer un chero me dijo “es que todas las mujeres son distintas”, y eso fue una experiencia emocional correctora para mi psique, tan acostumbrada a darse verga con los atajos mentales y la estereotipia de género que plaga su contexto social. Compartir patrones de conducta, pensamiento o sentimiento, de las que puede dar cuenta la biología, la socialización, no es razón para decir que cada especimen es igual al siguiente. Las posibilidades de variaciones de estos patrones son infinitas. Cierto, por ejemplo, que la testosterona explica en buena medida el que los hombres sean más propensos a la acción que las mujeres. Pero aún estas aseveraciones se cuidan de incluir la palabra clave en promedio. La misma característica, aún cuando venga genéticamente enraizada, no se manifiesta en todos por igual.

Pues sí, hay diferencias entre hombres y mujeres. De nuevo, por biología y por socialización. Y la diferencia en las mad reproductive skillz ha sido históricamente la más obvia. Pero ese es el detalle, y justo por ahí empieza el libro que cito en este post, y por ahí empieza el feminismo: el problema fundamental es que la diferencia históricamente ha implicado discriminación. A estas alturas se dice que las mujeres ya lograron la equidad, ya trabajan fuera de casa, etc. Qué putas. Mucha gente ni siquiera ha sido capaz de entender que el que una mujer quiera lograr algunas cosas (andar pantalones, votar, manejar aviones, tener varias parejas sexuales al mismo tiempo) no significa que “quiera ser como el hombre”.  Que el hombre se haya adjudicado como exclusivamente suyas esas actividades es otro pisto.

No hay avance real si las dos partes involucradas no avanzan juntas. Todos los cambios positivos que hayan logrado a lo largo del tiempo los diversos movimientos de mujeres se vienen abajo si no hay cambio en el hombre. Como pensar -y esto lo mencioné en un post- que es a las mujeres a quienes les corresponde evitar la violencia sexual. Nosotras tenemos un rol, pero siendo que la mayoría de los agresores son hombres, ¿qué les toca a ellos? O por ejemplo, para mí sería absurdo pensar que mi pareja “me colabore con las labores domésticas”, cuando el trabajo doméstico es tan responsabilidad suya como mía, si él también vive en la casa.

[sé que es tentador empezar a poner peros, “pero si su trabajo es más pesado…”, “pero si su jornada laboral es más larga que la tuya…”; a mí también se me vienen a la mente, pero este tema ya es lo suficientemente complejo como para querer agregarle más suposiciones. Pero para calmar esas iracundas fantasías, digamos que el ejemplo de arriba asume igualdad de varianzas, con ambos miembros de la pareja teniendo una jornada laboral de ocho horas. De surgir estas u otras suposiciones en mi vida real, en verdad os digo, lo discutiría con él y no con el amable público que en este blog tan generosamente se congrega].

Jesús del Huerto, qué temas estos. Mejor me voy a leer Oliver Twist.

******

* Lamas, M. (2002). Cuerpo: diferencia sexual y género. Taurus: México.

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5 respuestas a Gender.

  1. Genius dijo:

    aplauso!!!! vos deberias de escribir un libro sobre temas como estos, siempre tenés puntos de vista tan acertados!!!!

  2. Clau dijo:

    ay el género…y qué decis de los que piensan que los avances en cuestión de “género” es decir “los niños y .las niñas” en una complicación infinita del tan bello idioma Español.

    Pero también, las organizaciones que en este país se dicen “feministas” tienen líderes que ponen la situación en extremo, bien presente tengo aquél post tuyo donde citabas a la señora que por ser feminista comía con las manos sin usar cubiertos..¿?

    Por el camino que vamos, se nos irá otro siglo con las mismas desigualdades.

    Justo hace unos dias me pasó algo que me dejó con la duda si fue cortesía o machismo de mi jefe, un señor de 70 años de edad, con quien íbamos a ir a una reunión en su vehículo y a él le cuesta bastante manejar por problemas físicos. Originalmente íbamos él y yo, y en el plan manejaba él, pero al incluir a un tercero – hombre – se alegró y dijo “a pues él que se lleve el carro”…digo, por cortesía no me pedía que manejara yo o no se le ocurrió por ser mujer????????

  3. Aniuxa dijo:

    Vengo a molestar nomás a decir que yo vi a Joan Scott en vivo 😀

  4. Rocio dijo:

    Fibras delicadas, Ligia.

    Me gusta tu punto de vista, y ahora lo entiendo mejor desde la psicología, porque desde el derecho es tal como lo mencionas: incluir categorías ya existentes pero discriminadas históricamente, el tema es socializar esta visión, y me voy a encargar de hacerlo entre mis compañeros de trabajo, que paradójicamente hay más hombres que mujeres, y ellos ven el asunto como un tema de “concesión”, de “valorar más a la mujer”, qué te digo, estereotipos pendejos que nos destruyen más.

    Salvo algunas precisiones, no me considero feminista.

  5. Alejandro dijo:

    Qué delicia haber leido esto. Tienes una claridad de ideas impresionante. Por ejemplo, con esta oración “Que el hombre se haya adjudicado como exclusivamente suyas esas actividades es otro pisto” acudes directamente a una de las raíces del problema. Excelente.

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