Aborto.

Una de las tantas cosas por las que ella consultaba era por la violación. Tres hombres, amigos de su familia, entraron a su casa y abusaron salvajemente de ella (asumo que toda violación tiene algo de salvaje, pero esta fue bastante bestial). Quedó con sangramientos, moretes, mordidas y un bebé. Proviniendo de un pueblo sumamente conservador, quedar embarazada “fuera de matrimonio” era una desgracia, para ella y su familia. Encima del hecho en sí, tenía que cargar con suposiciones que hacía la gente sobre ella, y los consiguientes insultos.

Con todo, no abortó. En medio de toda la gente que estaba presta para juzgarla, encontró una doctora que la apoyó y se dio a la tarea de buscar una familia para el bebé. Nació por cesárea, porque para ella, el parto natural tenía ciertas implicaciones que chocaban con sus creencias fundamentales. Nació el bebé y ella no quiso verlo. No lo odiaba, pero tampoco sentía ningún afecto por él.

Traigo esto a colación porque trabajar con ella fue la primera vez que tuve que enfrentarme con temas tan polémicos, ya no de modo hipotético y en papel. Cuando ella me contó, a principios del año, ya habían pasado siete u ocho años desde esos eventos. Pero escuchar lo que ella experimentaba y las actitudes de la gente, me enseñó que en estos temas polémicos no se puede ser convencional (sobre todo en rol de terapeuta). No digo que yo no lo sea, pero al menos creo que estoy haciendo progreso en serlo menos.

La primera vez que supe del aborto fue por un folleto que encontré en el cuarto de mi hermano. El folleto se llamaba “¿quién mató al cipotío?”. Aún lo tengo. Me llamó la atención porque eran dibujos. Eran láminas que describían cómo se iba formando el niño. Era bonito: se le formaban los ojos, la nariz, las uñas, el corazón le comenzaba a latir, etc. Después de algunas descripciones, aparecía el niño escuchando a su mamá hablar con un doctor. Y después aparece una aspiradora que lo succiona, y el niño sale cortado en pedacitos.  Y después dibujos de otros métodos: al niño sale cortado en pedazos por un cuchillo o le inyectan soluciones químicas. Mi hermano estaba estudiando para médico en ese entonces y tenía un feto en formalina en su cuarto.

Ahora ese folletito ha mutado y lo he visto en archivos PPS. “Mami, ¿por qué me hacés esto? Mami, yo te quiero”. Suelo ser bastante sensible a cosas como esta; como dice el artículo de Carlos Molina, que dejo abajo, la terminación de un embarazo no debe agradarnos ni dejarnos indiferentes. Ver las imágenes, aún en caricatura, de un bebé cortado en pedazos fue muy impactante. Yo era muy pequeña.

En una revista española, encontré el artículo de un psicólogo salvadoreño (sorpresa, sorpresa), que se refería a este tema. Habla del aborto y la ideología tras la interpretación del mismo. La ideología se define a grandes rasgos como una creencia adoptada que controla los comportamientos esencialmente colectivos. Es decir, solemos interpretar la realidad partiendo de creencias, en mayor o menor medida socialmente compartidas.

Este artículo presentaba los argumentos a favor de la penalización del aborto: los que recuerdo son que Dios lo prohíbe, el derecho a la vida, el feto es persona, el embrión es potencialmente humando, y que el alma la tenemos desde la concepción. Los argumentos en contra de la penalización eran el respeto a derechos sexuales y reproductivos, así como la salud física y mental de la mujer, las dificultades socioeconómicas, la amenaza de muerte y embarazos de alto riesgo y el embarazo por violación.

Tras estos argumentos hay una ideología. La conservadora, en la que el aborto debe penalizarse; y la liberal, que apoya la libertad de elección y decisión de cada mujer. Ser liberal, pro-choice, no es ser pro-aborto. Ella decidió continuar con los nueve meses y dar en adopción. Fue su elección, y parecería lo más conveniente,  “la mejor vía posible”. Pero no lo es para todas (bué, al menos en esto las mujeres no son todas iguales). Y el que decidan algo diferente no está “bien” ni “mal”. Es una decisión diferente, que acarrea consecuencias diferentes. Una de ellas muy lamentable, por supuesto.

El artículo del psicólogo salvadoreño continúa con el planteamiento de que los cambios de ideología suelen ser de la conservadora a la liberal y no viceversa. La ideología conservadora utiliza argumentos dogmáticos y viscerales, no racionales. Por otro lado, en el desarrollo de la moral adulta es fundamental el paso de lo impuesto (heteronomía) a lo propio (autonomía). La heteronomía nos remite a una autoridad, muchas veces mal entendida como universal.

La ideología conservadora se caracteriza por ubicar a la mujer en lugar de subordinación, sumisión y dependencia. Uno creería que, actualmente, ya no es así. Pero una examinación más de cerca, que trascienda lo políticamente correcto y nos lleve a sondear actitudes refutaría esta creencia (por ejemplo, aún se considera que la mujer debe facilitarle la vida al hombre en la casa, y esto no es exclusivo de los “estratos bajos” de la sociedad. El hombre espera eso; ¿por qué la mujer actúa de acuerdo a esas expectativas? Porque ambos piensan igual, por supuesto. Comparten la ideología, y ésta les ha dado a cada quién el rol que cumplirán con voluntad…¿cuál es el problema, entonces? Eso es post aparte). Los derechos sexuales y reproductivos reivindican la percepción y el papel de la mujer en la sociedad. Modificar estas percepciones y papeles puede ser chocante para la ideología conservadora.

Este es un tema espinoso, da para muchas críticas, sin importar el argumento que una persona abandere. Estos son mis argumentos, yo también tengo ideología. No me es indiferente que miles de niños y niñas queden cortados en pedazos como el bebé del folleto. A pesar de eso, o más bien por eso mismo, me animé a escribir este post. Dejo el artículo de Carlos Molina, publicado en El Faro, esperando que abone más al debate. He resaltado con negritas algunos puntos, aunque honestamente, me gustaría resaltar el escrito en su totalidad.

***

Apuntes para un debate sobre el aborto
Carlos Molina

Con frecuencia, quienes sostienen que el aborto es un crimen no están dispuestos a discutir sobre la cuestión, pues arguyen que tal cosa sería como discutir si deberíamos penalizar o no el asesinato. Yo no sólo creo que la discusión es importante, sino que hay que hacerla precisamente porque no es evidente que el aborto sea un asesinato.

La muerte inducida de los seres vivos e incluso de las personas es siempre algo lamentable y desearíamos que no sucediera, pero tales situaciones ocurren de todas maneras y no siempre son consideradas algo “criminal”. Tal es el caso de las muertes causadas en las guerras, cuando alguien mata a quien pretendía asesinarle o cuando el Estado aplica la pena capital. En el caso del aborto inducido, el único que podría ser considerado punible, es importante decir que la finalización voluntariamente causada del desarrollo del embrión no es de ningún modo algo feliz o que debería dejarnos indiferentes.

Quienes están a favor de la despenalización no pertenecen a ningún movimiento “pro aborto”. Los que han difundido esta expresión pretenden enrarecer la atmósfera de la discusión, combinando la desinformación con una campaña del terror. Luchar por una legislación que garantice que las mujeres puedan decidir sobre su embarazo no es equivalente a preferir el aborto, ya que está claro que siempre causa algún tipo de riesgo, trauma o sufrimiento. Al contrario, mediante el impulso de la educación sexual y el acceso a métodos anticonceptivos, se busca que las mujeres no tengan que enfrentarse a una situación que podría prevenirse fácilmente.

Otro prejuicio recurrente es el que dice que los movimientos a favor de la despenalización obedecen a las “creencias” de ateos, agnósticos o, en el mejor de los casos, “no cristianos”. Nada más lejos de la realidad. Si bien los grupos “pro vida” dicen representar a los cristianos, en realidad basan sus argumentos en algunas interpretacionesreligiosas particulares e históricamente construidas, más que en creencias universalmente aceptadas, y sus posturas no son ni de lejos algo compartido por todos los creyentes. Dentro de la misma Iglesia Católica Romana encontramos a millones de fieles que disienten razonablemente de lo que pretenden los defensores de la “ortodoxia”. Por ejemplo, en el otro extremo de los fundamentalismos típicos del Opus Dei se encuentra el movimiento “Católicas por el Derecho a Decidir”, feministas cristianas que abogan por la despenalización del aborto.

Establecer leyes basándose en las ideas de algunos grupos religiosos no sólo es una violación a la Constitución y a la concepción laica del Estado, sino que incluso quienes utilizan principios religiosos para respaldar sus razonamientos jurídicos y morales deberán admitir que no hay una única interpretación de los mismos. No veo por qué una determinada creencia dentro de un grupo religioso tendría que gozar de un valor especial y vinculante para el conjunto de la sociedad. Toda creencia o interpretación, sea religiosa o no, tiene el mismo derecho que cualquier otra de participar en una discusión abierta y racional. En este sentido, quien desee tomar parte en un debate serio sobre el aborto debería eliminar de entrada todo insulto o descalificación basada en apelaciones a una “autoridad” que no tiene nada de “universal”.

Como señalaba arriba, quienes están por el derecho a decidir reconocen que el aborto es una práctica que sería mejor evitar, pero creen que hay situaciones que la sitúan como la mejor de las vías posibles, ya sea porque la continuación del embarazo violaría derechos fundamentales de las mujeres o porque les provocaría un sufrimiento inaceptable, al mismo tiempo que no haría mucho para evitar la muerte del embrión. Veamos esto más despacio.

Los argumentos centrados en los derechos señalan que el aborto no es un crimen debido a que, a diferencia de las mujeres embarazadas, los embriones no son personas. Asesinar a alguien es privarle de la posibilidad de realizar sus intereses, que pueden ir desde disfrutar de una jugosa manzana hasta obtener un título universitario. Y para que aparezcan los intereses no es suficiente con que haya células más o menos organizadas, sensibilidad o un sistema nervioso incipiente, como sucede en embriones y fetos. Por eso es que la afirmación de que la vida humana debe ser protegida “desde el instante de la concepción” no constituye ningún juicio moral “evidente”, ya que no habría intereses que proteger; incluso no estaría claro si habría “alguien” a quien deberíamos estar protegiendo.

Sólo las personas, los seres humanos sensibles, racionales y conscientes, pueden proyectar sus intereses con claridad, a la vez que se ocupan de los intereses de otros y desarrollan reciprocidad moral. Está claro que un embrión de menos de ocho semanas no cumple con ninguno de estos requisitos. Incluso un embrión más desarrollado podría ser un individuo sensible, pero la mera sensibilidad estaría lejos de constituir un conjunto de intereses que la sociedad estuviera obligada a proteger. La resistencia a “ver” estas diferencias nos ha llevado al absurdo de una legislación que prohíbe practicar el aborto terapéutico para salvar la vida de una mujer embarazada. Y el colmo es que usualmente sucede que por salvar a uno —el feto— terminan muriendo los dos.

Por su parte, los argumentos consecuencialistas señalan que las leyes que criminalizan el aborto no sólo violan el principio de que la legislación debe estar orientada a incrementar el bienestar en la sociedad, sino que se trata de leyes inútiles e injustas. No sólo la posibilidad de abortar sigue estando a la orden del día, sino que la dureza de la legislación no ha podido proteger a las mujeres, perjudicando sobre todo a las que se ven obligadas a realizar el aborto en condiciones precarias e insalubres, es decir, a las mujeres más pobres. Por el contrario, hay mucha documentación que muestra que el número de abortos —así como la mortalidad materna— tiende a reducirse a raíz de la despenalización, entre otras cosas porque generalmente va acompañada de campañas de educación sexual y la promoción del uso de anticonceptivos.

Como vemos, para zanjar la discusión sobre el aborto no basta con apelar a una determinada creencia en la existencia del alma o de un espíritu que es inoculado en el cigoto. En todo caso, quienes tienen esta creencia no deberían necesitar de las leyes para cumplir con sus preceptos religiosamente fundados. Pero quienes no compartimos dichos planteamientos tampoco estamos obligados a conducir nuestra vida por los senderos que puedan sugerir.

Tampoco se decide la cuestión utilizando argumentos pseudofilosóficos, como que en el embrión estaría presente el ser humano “en potencia” o que “ya en los genes encontramos todo lo que constituye al individuo humano”, al cual sólo le faltaría desarrollarse. Hay que resistir a la falacia genética, que consiste en afirmar que porque tenemos estructuras orgánicas desarrollándose ya estaríamos ante una “personita”. La responsabilidad moral y la posibilidad del crimen sólo tienen sentido de cara a los intereses, necesidades y bienestar de las personas, y no por la mera existencia de organismos vivos, aun si éstos pertenecen a la especie humana.

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22 respuestas a Aborto.

  1. Virginia dijo:

    *- Muy buen post, Ligia. Abusaré de su espacio un poco, perdón por la extensión del comentario -*

    Probablemente lo que yo diré no es nada nuevo, pero creo que es prudente hacerlo:

    ART.72 CC: “La existencia LEGAL de toda persona principia al nacer, esto es, al separarse completamente de su madre.”

    Por tanto, siendo que no hay persona, no puede considerarse asesinato. Mas la Constitución señala:

    ART. 1Cn: “El Salvador reconoce a la persona humana como el origen y el fin de la actividad del Estado… Asímismo reconoce como persona humana a todo ser humano desde el instante de la concepción”.

    [Es de recordar, sin embargo, que según el Art. 246 Cn, la Constitución prevalece sobre todas las leyes]

    Este tipo de temas trae a flote muchas veces el típico debate entre el papel del Estado como velador de la moral y las buenas costumbres [cualquiera que fuesen], concepto de por sí proveniente de la histórica relación Estado- iglesia, y es aquí cuando empiezan a surgir los tropiezos. No es deber del Estado imponer moral, como no se convierte el mismo en promotor del asesinato al procurar igualdad de posibilidades para sus ciudadanos.

    En un escenario ideal la sociedad tendría a su alcance información sobre salud y derechos sexuales y reproductivos, pero hasta los más futiles intentos de estandarizar el acceso a la misma a nivel de educación pública se topan con fuerte oposición de los sectores conservadores de la sociedad [no sólo de las iglesias, pero muy frecuentemente ligados a ellas]. Siendo la educación la base del desarrollo y dado que la misma está siendo sesgada ideológicamente [quiérase o no], dudo mucho que un proyecto de legislación al respecto prospere grandemente.

    Cualquier intento de ejemplificación sobre lo necesario que es el derecho a elegir será demasiado trivial, así que me limitaré a decir que si bien creo que cada individuo obra de la manera que le parece moralmente correcta, para que esta decisión no sea parcializada, influída o sesgada de alguna manera, deben estar a su total alcance y comprensión todas las opciones posibles.

    Abortar, como elección, debe estar al alcance. La decisión personal no es afectada por el Estado, sino por el sistema de creencias de un individuo. Aquel quien crea, como yo, que abortar es incorrecto moralmente, no lo hará aun tenga cinco clínicas a su disposición.

  2. Hola Ligia.
    Es curioso, pero no me queda clara tu posicion personal, sobre el asunto.

    Me llaman la atencion las etiquetas importadas del norte:
    “Pro-life” ¿Quien se opondria a la vida?…. Solo un terrorista, un tirano….
    “Pro-Choice” ¿Quien se opondria a la libertad de elegir, a la libertad? Solo un terrorista, un tirano….

    Al igual que Virginia pienso que el aborto es moralmente incorrecto.

    Solamente… por hoy.

  3. Ligia dijo:

    Virginia: te reviro-contra: muy buen comentario. Nada de abuso.

    SS: me ha costado mucho llegar a una posición personal. Lo único que puedo decir es justo lo que mencionó Virginia, la persona debe ser capaz de tomar una decisión informada. Nadie jamás estará libre de creencias, sean las que fueren, pero tampoco es de esclavizarnos a ellas…y en esta última línea, no asumir o exigir que el resto del mundo las comparta así porque sí. Respeto totalmente que se vea ésta como una cuestión moral. Personalmente no suelo usar los términos moral/inmoral, pero mi sistema de creencias está a favor de evitar el aborto hasta donde sea posible.

    Saludos a ambos-dos.

  4. Clau dijo:

    difícil tema, espinoso, y como dicen, no es lo mismo verla venir que tenerla cerca, es decir, no tengo ni idea de cuál sería mi posición al respecto al estar en el problema, porque por más que uno quiera “ponerse en los zapatos de” es imposible si no le está pasando a uno directamente.

    Considero que la vida comienza desde la concepción y si defiendo hasta los insectos (que no los maten si no te están haciendo ningún daño), cómo no defendería una vida humana. Sin embargo, también pienso que los abortos no se evitan con leyes anti-aborto, sino con educación previa…no hay objeto de aborto si no hay concepción no deseada. (y entre estos métodos de no concepción no incluyo la famosa pastillita del día siguiente, ya pasó la concepción, ya existe, igual es abortiva).

    Quizá para los hechos particulares de las violaciones y los casos de peligro inminente de muerte para la madre, la legislación debería ser congruente. No se vale tener que elegir entre morir y dejar huérfanos a tus otros hijos o vivir pero igual dejarlos por estar en la cárcel.

    Lo malo de estas leyes? es que el ser humano cada día se deshumaniza más y nuestros jóvenes son tan alarmantemente despreocupados, que si no hay pena, los abortos serían la solución práctica ante cualquier oops de una noche para los que tuvieran los recursos de practicarlos. Digo, es delito conducir ebrio y crecen y crecen los jóvenes en estado de ebriedad que se llevan vidas por delante al frente del volante.

    No tengo una respuesta, lo único que puedo decir es que para hacer o no las dichosas leyes, deben hacerlo pensando y considerando todas las situaciones y no dejando esos huecos que pusieron de moda la frase “hecha la ley, hecha la trampa”.

  5. JC dijo:

    Ligia:

    El punto en realidad no es ideológico, es científico. ¿Cuando el cigoto se transforma en ser humano? Lejeune, Premio Nobel y científico estableció que desde el momento de la concepción la estructura genética está completa (ES un ser humano, aunque no hable ni oiga como los sordomudos, aunque no camine como los discapacitados, aunque no “piense” como los que están en coma…)

    Ergo… es un ser humano. Punto. Cuestión de ADN… Científico

    Puedo matar a un ser humano (que no lo parezca), pero eso no quita que lo sea… No es ideológico, aunque abordar el problema así lo hace más “cómodo”. Concuerdo con Clau y Soy Salvadoreño.

  6. kike dijo:

    Coincido con JC, la cuestión sobre la definición a partír de cuando el cigoto es persona es algo racional y cientificamente establecido. Adicionalmente pienso que no es preciso suplantar ideología con creencia religiosa y no es cierto que los conservadores basen sus argumentaciones de una forma dogmatica y visceral. Luego, estoy de acuerdo que es un tema que hay que tratar de manera seria y sin descalificar a nadie “a priori”. En tal sentido, pienso que hasta las agnosticos y nihilistas tienen un cúmulo de principios sobre los que se basa su ser y actuar. En tal sentido es lícito basar sus argumentos expuestos racionalmente en el cúmulo de valores adquiridos. El punto es, en términos muy simples, ser “Pro-decisión” ó “Pro-vida”. Bien, será lícito moralmente el tomar una decisión que afecta directamente a otra persona (procurandole la muerte) afectando el mayor valor universalmente aceptado como lo es la vida. Claro, cada caso tiene sus particularidades, y está claro que la persona sobre la cuál recae en última instancia la decisión está bajo fuertes influjos que condicionan su decisión, que en la mayoría de los casos le son adversos. A pesar de cualquier circunstancia, pienso que siempre existe opción al aborto, lo decia Madre Teresa de Cálcuta-“Si no los quereis (los niños que llevais en el vientre) dadmelos a mí.- Por tanto es menester de la sociedad, jamás desamparar a una mujer que por cualquier circunstancia halla obtenido un embarazo no deseado. Finalmente, hay que preguntar, sin juzgarle a cualquier mujer que ha procedido a abortar, si lo que hizó, considerá que le ayudó en su vida y le ha hecho más felíz ó una mujer con una vida más plena. Habrá que evaluar las consecuencias.

  7. pelagatos dijo:

    La penalización o despenalización del aborto es cuestión de HIPOCRESÍA, no me voy a meter a definir si está bien o está mal.

    Pero algo que si es cierto, es que los abortos SUCEDEN en nuestro país. Conozco personalmente a tres personas que se han hecho abortos. La diferencia es SOCIAL, mientras unas se lo hacen en clínicas privadas con todos los cuidados posibles, llamado ABORTO SEGURO, otras no tienen ni para comprarle el primer bote de leche a la criatura y abortan en lugares insalubres y con la mínimas condiciones de seguridad, es un ABORTO PELIGROSO.

    La única diferencia fue su estatus social.

    Así que yo abogaría por permitir que se realice el proceso sin penalización, porque tenganlo muy claro que un ABORTO nunca se olvida.. una de mis amigas tiene más de 80 años y todavía lo recuerda con dolor (algo que sucedió cuando tenía 20).

  8. wirwin dijo:

    uuuuuy tema controversial, en verdad Ligia no se si mal entendi tu dices que se debe de tener la opcion de decidir, yo no estoy de acuerdo porque nos convertimos a nosotros en algo como un Dios que tiene potestad de matar o dejar vivir sin ningún peso de conciencia, !No lo creo¡

    Concuerdo con SoySalvadoreño y JC, no es cuestion de moral, ideología es cuestion de sentido comun aunque no me lo crean.

    Saludos

  9. Ligia dijo:

    Sí, wirwin, muy controversial. No has malentendido mi premisa, pero sí sus implicaciones. No es jugar a ser Dios, y el tomar una decisión como esta, por más deliberada que sea, no nos exime de un peso de conciencia. No es el mío un intento de deshumanizar.

    Muy de acuerdo con el aspecto científico; de un cigoto humano no saldrá nada que genéticamente no sea un ser humano. Lo ideológico lo traigo a colación no por comodidad, por equiparar con religión, ni por intentar obviar hechos científicos. La ideología es el lente a través del cual vemos el mundo, le damos sentido y actuamos según éste (en psicología social, funciones epistémica, de formación, de preservación y directiva); es algo tan arraigado que puede confundirse con sentido común. Al leer este post y sus comentarios, encontramos que el hecho que se discute no tiene el mismo sentido para las siete personas; entre algunas habrá más coincidencia que entre otras.

    Hay ciertas condiciones sociales e institucionales por las que abogo, que, hasta donde sé, podrían reducir el número de abortos e incluso la posible disposición de una mujer a llevarlo a cabo. Por conveniencia o falta del conocimiento adecuado, esas condiciones son poco o nada promovidas. Ciertamente hablamos de un ser humano en gestación; pero no debemos dejar de hablar del otro ser humano dentro del cual éste se está gestando (y en muchos casos, del que ha aportado la otra mitad de su carga genética).

    Saludos a todos y todas. Gracias por sus aportes.

  10. Mario dijo:

    uuuuuuuuu por andar echando riata me lo perdi, si hasta citas de la Carta Magna hubieron, interpretadas antojadizamente pero las hubieron!

    Bueno, pasa a recoger un premio q te deje en mi blog! :p

  11. el-Visitador dijo:

    Bahhh…

    Es el cuerpo de la mujer, tiene derecho a decidir qué rayos hace con él. Mientras no haya nacido el bicho, que haga lo que se le venga en sacrosanta gana. Que lo aborte, que fume, que beba y que oiga rocanroll.

    Si lo aborta a los 8 y medio meses, que sea legal (por supuesto) porque tiene la mujer el humano derecho a no tener que cargar en su cuerpo cosa alguna por 15 días más sólo porque algún celote religioso (como alguno de los que arriba comentan) dice que lo tiene que cargar. Ya quedará en su conciencia el haberlo hecho, pero, joder, por supuesto que tiene que tener el libre derecho a elegir la mujer qué hacer con su cuerpo.

    ¡Libertad!

  12. hunnapuh dijo:

    Pelagatos lo dijo bien, es cuestión de hipocresía, Jaime Ross lo planteó de forma excelente en aquella canción “La hermana de la Coneja”, el aborto se dá independientemente si es legal o penado.

    Las motivaciones y las condiciones en que se hace, son las que vuelven cada caso en un estudio único.

    Los motivos religiosos o bien de sociedad tienen que mucho que ver con la hipocresía, las motivaciones económicas o de trauma por violencia sexual, son para revisarse puntualmente, las terapeuticas también son otro caso de estudio.

    De cualquier manera es una decición que no debería dejarse únicamente a la mujer afectada, pero esto requeriría instituciones de seguimiento con equipos de psicólogos, médicos, trabajadores sociales y toda una estructura de sostenimiento (¿subsidios?) para los casos en que la decisión sea continuar con el embarazo y la causa del deseo de aborto sea puramente económico, pensando luego en procesos de adopción que involucran a otra serie de instituciones.

    Y en el caso de que la decisión sea el aborto, pues dar la asistencia médica adecuada.

    Sumado a una campaña de educación sexual en los jóvenes, buscando mas la protección (que se jodan y dejen de joder los curas) para evitar embarazos no deseados, porque de todos modos en su mayoría, los adolescentes desde siempre siempre han buscado probar el sexo y siempre lo harán. No nos demos pajas. Los que optan por mantener celibato son una mínoría frente a los que no.

    En este sentido y a mi juicio no se trata de despenalizarlo sino de mas bien institucionalizarlo, porque simplemente despenalizarlo no cambiará las condiciones sociales o económicas que son causa muchas veces del deseo de abortar, ni la forma salubre o insalubre en que se realiza dicha práctica.

    ¿De donde sacar el dinero?

    jejeje, por ahí tenemos ciento once millones al año que no sirven para nada.

    Solo para ganar puntos con Papi Bush.

  13. elmalejemplo dijo:

    El punto en realidad no es ideológico, es científico. ¿Cuando el cigoto se transforma en ser humano? Lejeune, Premio Nobel y científico estableció que desde el momento de la concepción la estructura genética está completa (ES un ser humano, aunque no hable ni oiga como los sordomudos, aunque no camine como los discapacitados, aunque no “piense” como los que están en coma…)

    Ergo… es un ser humano. Punto. Cuestión de ADN… Científico

    Para el caso, una célula hepática tiene la ESTRUCTURA GENÉTICA COMPLETA: tiene toda el genoma en su núcleo…ergo ¿una célula hepática es un ser humano? ¿Cuestión de ADN?
    ¿Alguien va a impedirme, entonces, la borrachera del sábado por la -eminente- inmoralidad de asesinar 209 células hepáticas?

  14. JC dijo:

    @elmalejemplo:

    No, claro. Pero el ejemplo no es conducente pues esas células son parte de tí (pues tienen el MISMO código genético que el resto de tus células y no son sustanciales, puedes prescindir de ellas sin mayor daño). Otro ejemplo claro es que puedes someterte a una extirpación de tu apéndice o algo similar…

    No es el mismo caso del Cigoto. Éste no tiene el MISMO código genético de la madre, lo cual indica que es OTRO ser humano distinto, y no “parte” de la madre. Claro como el agua. Por otro lado el aborto trata sobre la eliminación del cigoto completo (o el feto en su caso) no de una parte insustancial del mismo.

    Puedes emborracharte sin pena, a menos que el código genético de esas células de las que hablas no sea tu mismo código genético. En ese caso es posible que seas mujer y no se traten de células hepáticas, sino que estás embarazada. Aún en ese caso, creo que no hay problema que te pongas bolo.

    _______________

    @E-V:

    ¿”Celotes religiosos”? busqué en los comentarios y no leí a nadie que esgrimiera argumentos religiosos…

    Pero que los hay, los hay: 5º Mandamiento de la ley mosaica, No matarás.

    Sin embargo –esas prescripciones– no nos sacan de nada (por eso nadie las ha usado), al igual que tu argumento.

    Dices: “…tiene la mujer el humano derecho a no tener que cargar en su cuerpo cosa alguna por 15 días más…” Y eso es verdad. Lo que no queda claro es en qué te basas para asumir tan tranquilamente que el fruto de la concepción es una “cosa”.

    El hecho científico es que su genoma corresponde (íntegramente, sin falta alguna) al de la especie humana (o sea: es un ser humano). Y gracias a elmalejemplo añado: de la especie humana pero de un individuo distinto al de la madre.

    Puede ser que hayan otros descubrimientos científicos que no conozca y que digan lo contrario, pero como no los mencionas, supondré que tu presunción de que el fruto de la concepción es una “cosa” parte de un simple desconocimiento.

    Ahora, volviendo a la cuestión del aborto voluntario: cada quien tiene la posibilidad física de matar, liquidar, destripar o licuefaccionar al ser humano que le venga en gana por las razones que le vengan en gana, eso es un hecho. Pero esa posibilidad es sólo eso: posibilidad. No es un derecho.

    Es un ser humano distinto de la madre. Punto. Cuestión de ADN… Científico

    Puedo matar a un ser humano (que no lo parezca), pero eso no quita que lo sea… No es ideológico, aunque abordar el problema así (o con desconocimiento) lo hace más “cómodo”.

  15. el-Visitador dijo:

    Sólo porque la cosa, ésto es, el cigoto, contiene la información necesaria para desarrollarse y al cabo de x cantidad de semanas parirse como un ser humano, no implica que sea un ser humano:

    Yo puedo hacer copias de unos planos de Le Corbusier, y quemar las copias que hice, y nadie me va a acusar de estar destruyendo obras arquitectónicas de Le Corbusier.

    Vos estás diciendo que un ser humano, una mujer, tiene obligación de cargar en su cuerpo con una cosa que no es parte de ella una vez que un microbio unicelular, un espermatozoide, ha penetrado otro microbio unicelular, el óvulo, porque decís que dicha cosa es “un humano.”

    Yo digo que por el contrario, es un tejido que tiene el potencial de convertise en humano, al igual que una lagartija contiene material genético que posee el potencial de evolucionar hacia la auto-conciencia.

    Y el derecho del humano a elegir qué hacer con su propio cuerpo es absoluto, ésto es, priva por encima de cualquier “obligación” artificialmente concebida por terceros de qué es lo que puede o no puede hacer con su cuerpo, incluyendo la “obligación” de preservar tejidos o materiales genéticos que tienen potencial de llegar a ser auto-conscientes, pero que no lo son en el momento que nos ocupa.

    Libertad, ante todo.

  16. elmalejemplo dijo:

    @ JC:
    El POTENCIAL de otro ser humano no es lo mismo que OTRO ser humano.
    Te aseguro que con los procedimientos adecuados sacamos de mi hepatocito otro desgraciado semejante a mí.
    Y, sin embargo, el tequila…

  17. JC dijo:

    @E-V:

    Me alegra que hayas contestado:

    DICES: “…Sólo porque la cosa, ésto es, el cigoto, contiene la información necesaria para desarrollarse y al cabo de x cantidad de semanas parirse como un ser humano, no implica que sea un ser humano…”

    Impresionantes tus ejemplos E-V (por sacar unas copias del Corbusier te podrían llevar preso… tené cuidado y quemálas rápido…) Pero ya que hablás de X semanas ¿Cuánto es esas X? Dínoslo, así podríamos evacuar este debate científico. ¿O no estás hablando de cosas científicas? ¿Estás hablando –como dice Ligia– de cuesiones antirreligiosas o ideológicas? ¿Cuánto es “X” E-V? (Te agradecería una cifra con días, basada en una cita científica) Yo sí te doy una cifra: (0) el mismo día de la concepción (Jerome Lejeune, Premio Nobel).

    DICES: “…es un tejido que tiene el potencial de convertise en humano, al igual que una lagartija contiene material genético que posee el potencial de evolucionar hacia la auto-conciencia….”

    ¿Una lagartija evolucionar hata la autoconciencia? ¿Qué película has visto? ¿”Los Invasores”? Buena serie televisiva de los 70… Pero creo que no se ganaría el Nobel de Química, ni el Oscar… Una lagartijqa NO TIENE material genético potencialmente capaz de evolucionar hacia la “auto-conciencia”. Dame un ejemplo, por favor, si me equivoco… Sólo uno. Una lagartija que haya evolucionado a la auto-conciencia… ¡Vaya milagro!

    La lagartija NO TIENE el MISMO (léase bien: el MISMO) código genético de un ser humano ¿O Sí? De eso estoy hablando… (No de códigos similares… Estoy hablando del MISMO)

    Te pedí pruebas científicas de que el cigoto es una “cosa”, no películas o series de TV vergonas…

    DICES: “….Y el derecho del humano a elegir qué hacer con su propio cuerpo es absoluto…”

    Correcto: allí tienes razón. El que se quiera pegar un tiro que se lo pegue…. No sé… Pero tal vez tengás razón… Derecho de hacer lo que quiera con el suyo… NO con el de OTRO, Otra ID de ADN: No le puedo pegar un tiro a mi primo que es un minusválido, retrasado mental y en coma… Bueno (Talvez sí): Los Nazis invocaban ese “derecho”… Tal vez tengás razón…

    DICES: “…[otra] “obligación” artificialmente concebida por terceros de qué es lo que puede o no puede hacer con su cuerpo…”

    Con su cuerpo que cada quien haga lo que quiera: que se corte la nariz… etc… Con el mío –esos hijos de puta– que se esperen a las consecuencias.. (AH! se me olvidaba: el niño no nacido no puede disparar para defenderse…) Es inocente e indefenso! Vayapueh, E-V, que los liquiden… (¿No tenés hijos verdad?).. ¿O sí?

    DICES: “…incluyendo la “obligación” de preservar tejidos o materiales genéticos que tienen potencial de llegar a ser auto-conscientes, pero que no lo son en el momento que nos ocupa…”

    Ya que el “mono” NO es E-V todavía, (es un bebé) démosle en la madre… Es sólo un “tejido”… Es más: ahorita este cerote (de 40 años) está inconsciente (En coma) ¡Quebrémosnolo!…

    No E-V: Hoy estás equivocado. Y si no, demostrálo…

    Saludos

    Libertad, ante todo.

    Sí., LIBERTAD… ¿Para qué? ¿Para matar a tu hijo?

    ______________________________

    @elmalejemplo:

    “…Te aseguro que con los procedimientos adecuados sacamos de mi hepatocito otro desgraciado semejante a mí…”

    Bueno… ay miavisás…

    
“….Y, sin embargo, el tequila…”

    Sigamos chupando… No problem… Aymiavisás cuando resultés embarazado… (o embarazada)

  18. el-Visitador dijo:

    «Pero ya que hablás de X semanas ¿Cuánto es esas X?»

    Perdón si no fuí claro, pensé que sí lo había sido. El ser humano con derecho a protección del Estado debe serlo desde el acto del parto.

    El día anterior al parto, no ha nacido, ergo, no tiene derecho a protección estatal. Queda todo en la moral o caridad de la madre si lo lleva a término o no.

    Caso contrario, estás obligando a un ser humano, la madre, a cargar en su cuerpo algo a lo cual ella debería tener el humano derecho a elegir que no quiere cargar.

    – * –

    La lagartija posee material biológico que, si preservado y adecuadamente reproducido y evolucionado a lo largo de millones de años, concebiblemente podría llegar a desarrollar autoconciencia.

    Moralmente, me parece encomiable si querés preservarle la vida a la lagartija. Pero legalmente me parece un atropello «obligarte» a hacerlo. Un Estado que te obliga a hacerlo es un Estado que te esclaviza.

    – * –

    ¡Tenés razón! El adjetivo de celote para más de alguno que hizo alusión a religión arriba estuvo sobredimensionado y es innecesario. Pido disculpas y lo retiro, dentro de las limitaciones de retirar algo que ya se ha dicho. Gracias.

    – * –

    Libertad para las personas, sobre todo.

  19. Wirwin dijo:

    @elvisitador dijo
    “Perdón si no fuí claro, pensé que sí lo había sido. El ser humano con derecho a protección del Estado debe serlo desde el acto del parto.

    El día anterior al parto, no ha nacido, ergo, no tiene derecho a protección estatal. Queda todo en la moral o caridad de la madre si lo lleva a término o no.”

    ¿Y solo porque el estado no lo proteje te da el derecho de matarlo? o ¿decidir sobre su futuro? desde cuando la madre tiene ese derecho a jugar ser Dios, !!a ti te doy la vida a ti te la quito¡¡, es más el estado debe de proteger al feto desde su concepción y no es un atropello , ¿desde cuando proteger la vida es atropello?.

    Hablando religiosamente hay una ley superior al del hombre y ahi si aplica lo que alguna vez dijo Socrates “Dura Lex sed lex”

  20. el-Visitador dijo:

    « es más el estado debe de proteger al feto desde su concepción»

    Ya – una mujer se coge a un hombre y a partir de ése momento el Estado debería tomar posesión de la mujer para que:

    1. tenga una dieta satisfactoria
    2. haga ejercicios que garanticen la mejor salud del embrión
    3. no consuma sustancias no idóneas, incluyendo coca-colas o refrescos azucarados
    4. no se sujete a ruidos que podrían estresar al feto, incluyendo buses, discotecas, o aviones
    5. no se someta a actividades que pudieran arriesgar al presunto futuro humano, incluyendo cruzarse la calle, etc.

    Según vos, a las mujeres habría que confiscarlas y tenerlas efectivamente presas a partir de la concepción, para realmente proteger al feto.

    Totalitarismo, es lo que proponés. Lo opuesto de la LIBERTAD PARA LA MUJER.

  21. elmalejemplo dijo:

    En realidad el ejemplo era para intentar trasladar la discusión desde lo “científico” -que, evidentemente, no cabe- hacia lo “ético”.
    El cigoto tiene todo el ADN de un humano…¿y qué?
    ¿qué significa eso?
    Científicamente sólo podemos declarar una tautología: que el cigoto tiene todo el ADN de un humano significa que el cigoto tiene todo el ADN de un humano.

    Pretendés sacar conclusiones éticas (es decir, de la acción humana) a partir de ello; y, evidentemente, no cabe. No es ese el fin de la genética.

  22. Pingback: ♫ Sombras en la oscuridad, Aaaaaaaaaaaaaaaaaaah♫ | Tu msn

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