La violencia, la causa y la estructura.

Me llama la atención que hoy, por tercer vez, La Prensa Gráfica saca una edición en blanco y negro, en contra de la violencia. La edición aparece para coincidir con una coyuntura de disturbios, y en un clima generalizado de inseguridad y temor, que ninguna Mano Dura ni Mano Amiga ha podido parar (y, en un plano personal, cuando se acerca otro aniversario del asesinato de un amigo, y con la aparición del cuerpo de una persona desaparecida, que laboraba en mi universidad).

Pero mientras en La Prensa se dice todo lo que hay que decir acerca de la violencia (¿?), El Diario de Hoy -de hoy- muestra imágenes de acciones igualmente violentas, en respuesta a los disturbios, pero con otra connotación:

Cuando la autoridad es quien ejerce la violencia, se le llama, tal y como dicen los pies de fotos, “poner orden” o “hacer su trabajo”. ¿De quién estamos aprendiendo que la violencia es el medio más efectivo para resolver el conflicto? Y ni siquiera que se le llame aprendizaje, pero el mensaje, nada nuevo, es que agredir es aceptable, siempre que haya una “buena razón” para ello.

En LPG de hoy (p. 14), aparece una columna del subjefe de información del periódico, por desgracia, con prevenir no es suficiente: menciona los primeros pasos, “con aportes en educación, en ciudadanía, en maduración en familia, en reflexión intelectual”, para poner en marcha proyectos que atienden problemas de la niñez y la adolescencia.

(…) no servirá de mucho si desde las instituciones públicas y organizaciones sociales no edificamos al mismo tiempo un entorno de certezas y verdades en el que pueda encontrar asidero esa promesa (…) la reducción de riesgos, la generación de oportunidades, la despolitización del problemas y las soluciones, la articulación de planes municipales y regionales, el urgente combate a la impunidad, son imprescindibles para no convertir la inyección de esperanza en una alevosa mentira.

Me daban ganas de decir “¡eso también es prevención!”. Es la prevención más difícil, porque implica meterse con las estructuras de poder. Las mismas que mandan a los policías a “hacer su trabajo” de una forma determinada, y que mantienen una situación de anomia social que se traduce en violencia estructural. Hay violencia estructural, no sólo cuando aparecen los antimotines; la hay cuando los derechos humanos, en lugar de derechos, son considerados “necesidades”, y como tales, dependen de la buena voluntad de quien tiene los recursos, para ser paliadas, parcialmente y a corto plazo.

En Comunitaria, es habitual ir a trabajar con niños y niñas en las comunidades (por las mismas limitaciones teóricas y prácticas de la materia). Es habitual que se les hable de sus derechos. Pero llegan a la casa y se les pega, se les grita; la niñez no tiene forma de defenderse. Entonces, ¿cómo evitar el maltrato infantil? Los medios pueden variar, pero se necesita cambiar toda una ideología basada en el adultocentrismo, se necesita cambiar la visión de los niños como “adultos en pequeño”, o que se están preparando para ser adultos (¿a usted, adulto contemporáneo, le gustaría que le dijeran que lo es porque se está preparando para llegar a la tercera edad?), y que si se les castiga con cincho, con hincarlos en maíz (o, como a los niños del CISNA, colgarlos de los pies), es porque serán “personas de provecho”. Ahora, cambiar todo eso es más difícil que llevarle una piñata a los niños y pedirles que monten un sociodrama. Igual, ¿a quien le importa? A nivel macro, el artículo 44 de la Convención de los Derechos del Niño obliga al Estado a presentar informes sobre las medidas adoptadas para dar efecto a los derechos reconocidos en la Convención, y el progreso realizado en el tema. Sin embargo, “El Salvador presentó su primer informe en 1992, pero, para el año 2002, aún no había presentado el correspondiente al siguiente período, cuya fecha límite fue el 1 de septiembre de 1997 (FESPAD, 2002, p. 95). Los derechos humanos son lineamientos que deben guiar las intervenciones.

En este sentido, la evaluación de acciones, proyectos, etc., es otro paso fundamental que ha sido omitido por las instituciones, más allá de, por ejemplo, hacer la numerología penitenciaria en el tema de la delincuencia (LPG, 22 de abril de 2007).

He tenido un gran profesor, don Maitrito, que nos introdujo al mundo de la causalidad estructural (puede leerse sobre ella aquí), como método para explicar un fenómeno y proponer soluciones a partir de la comprensión biopsicosocial del mismo. Al principio nos quedamos un poco perplejos, no sólo por las enormes arañas que constituían la explicación de algún problema, si no porque nuestras propuestas de intervención, eran refutadas por él. Porque nos íbamos a lo que decía el señor de LPG: proyectos puntuales; capacitaciones; talleres. Todo a nivel individual, y a lo mucho familiar.

Lo usual es pensar que ocurrió algo y eso causó el cuadro sintomático; el algo se ataca y se acaba el cuadro. Pero las explicaciones resultaron ser más complejas que el planteamiento causa-efecto (ahorita el contenido es lo de menos):

Hicimos la propuesta de intervención a partir de ello, con el ámbito, las actividades, sus propósitos y los responsables de llevarla a cabo. Ciertamente nos sentíamos ilusos escribiendo algunas cosas, porque “lijenciado, eso no se puede hacer…nunca se hace”. Pero él insistía, la única forma de saber cómo hacer bien las cosas era, primero, saber cuáles eran esas cosas que había que hacerse y -fundamental- quién debía hacerlas. Puede decirse “es tarea de todos”, como el slogan de Turismo, pero ¿qué le toca a cada quien? En el caso de la violencia, por supuesto que todos tenemos responsabilidad. Pero que este gran sentido de ferviente compromiso ciudadano no sea invisibilizador de la responsabilidad que también tienen los aparatos gubernamentales. Después de todo, para eso se les elige. En teoría.

Ninguna problemática, por muy intrapsíquica que sea, está desligada del contexto de la persona. Y si esto es así para un trastorno individual, pues lo será mucho más para una problemática que abarca -me atrevo a decir- todos los ámbitos del país. Implica tener un gran conocimiento teórico que proviene de la investigación (el Gobierno podría salir ganando si leyera algunos de los libros publicados por el IUDOP acerca de las pandillas, y la PNC podría deshacerse de su divino planteamiento de que somos violentos por genética), la apertura a un trabajo multiprofesional, la despartidización (nunca la despolitización) de las acciones, y la disposición a la evaluación constante del trabajo. Sobre todo, mucha paciencia y hasta creatividad. Inevitables y deseables las acciones para paliar los efectos inmediatos; pero paralelamente, debe hacerse un trabajo a largo plazo, en todo nivel, desde la disciplina infantil hasta la corrupción. Como decía el maitrito, “ese bolado no es así nomás”.

 

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12 respuestas a La violencia, la causa y la estructura.

  1. Victor dijo:

    Justo hoy que andaba pensando en la reactivación de la Revista de Psicología, o al menos de animarnos a hacer un blog de psicólogos (titulados o en formación) en busca de cumplir las tres tareas de la Psic. de la Liberación, me salís con éste artículo. De lo mejor que te he leído, como psicóloga que estás siendo. Te dejo planteada mi inquietud. Avisame que pensas.

    Vic

  2. Ligia dijo:

    ¡Juela! Gracias, cipotío; qué halago, de plano.

    Curiosamente, hace poco hallé el blog de unos estudiantes de psicología de Sur América (leer entre líneas, está entre mis enlaces; aunque soy “pocona” en su campo, es medio complicado), y pensé que sería chivo tener algo así, pero más lenca. ¡”Lo que es yo”, me apunto!

  3. El-Visitador dijo:

    Je je.

    El causante de disturbios que aparece en la primera foto no es, entonces, responsable de sus actos. Es víctima meramente de:

    – falta de “educación, ciudadanía, maduración en familia, reflexión intelectual”
    – falta de “oportunidades”
    – le pega su mamá, le grita
    – víctima del adultocentrismo
    – es culpa del GOES por no mandarle un papelito a la FESPAD
    – es culpa del GOES por no leer libros del IUDOP
    – de que el GOES no ha trabajado en la indisciplina infantil

    En fin, el muy canalla antisocial no es culpable de nada, el pobrecito.

    La culpa la tiene la abuelita que le pegaba,

    Audaz nuevo mundo, en el que ya ninguno de nosotros es culpable de nada. ¡Todos somos víctimas!

  4. Snipe dijo:

    Lo triste de la violencia, es ese montón de análisis de síntomas y causas que existen en el ‘mercado’ periodístico y analista de nuestro país, pero no existen muchas propuestas de soluciones.

  5. Ligia dijo:

    Jeje.

    El causante de disturbios que aparece en la primera foto es responsable de sus actos. Torpe viejo mundo, en el que se cree que al tratar de explicar los origenes de un fenómeno, simplemente se está buscando eximir de responsabilidad a quienes ya causaron el daño.

  6. Vesal dijo:

    Definitivamente esta entrada me parece (en mi humilde opinion) de las mejores en tu blog. Es importante reconocer que se analizan los origenes del problema, y muy cierto es que la educación que uno recibe es buena parte de la causa. Asímismo cada ser humano tiene su libre albedrío. En este caso considero que se hablar de un ciclo vicioso, porque la culpa de todo esto es de todos los involucrados por diferentes hechos ya planteados en el articulo y en comentarios posteriores.

  7. Victor Aguilar dijo:

    E-V:
    creo que tu lectura de las observaciones se ha ido por el lado mas superficial
    y por lo tanto, no el lado correcto
    primeramente, creo que el objeto de la entrada es una discusion acerca de como tratar el problema, de como intervenir en estas situaciones; en cambio tu lo enfocas en si estuvo bien o mal el comportamiento en si mismo, fuera de todo contexto

    Partiendo de una perspectiva mucho mas amplia, resulta indiscutible que para entender el comportamiento de una persona de manera integral, es necesario referirse a las circunstancias historicas y sociales en que se ha desarrollado.

    De este punto se deriva, que al tratar de comprender un comportamiento como el del “antisocial” que llamas, se haga referencias a las circunstancias que estan presentes en el medio y que probablemente pueden influir en esas conductas. Así, la “culpabilidad” ( yo diria mejor “responsabilidad”) es de la persona, claro, pero si somos coherentes con el modelo, el que sea de la persona conlleva a que habria responsabilidad o culpabilidad en el medio, porque no hay persona sin medio.
    A partir de esto, obviamente, tambien se deriva el hecho de que las propuestas de intervencion intenten alcanzar estos factores y no se limiten a impedir que “el culpable” tenga la oportunidad para volver a comportarse asi, o por lo menos no en el espacio social cotidiano.

    Yo no se si te gusta esta vision o no, probablemente preferis la tuya, pero quise explicar lo que yo creo es el centro del debate. Mas alla de eso, lo que me parece que se intenta es tener un audaz mundo que no cree tantos “culpables” o que haga mas dificil ser “culpable”, en lugar de uno que facilite que hayan “culpables” y que estos sean solo los que viven dentro de ciertas condiciones…

    (PD: como me salio muy largo el comentario ya me dio hueva revisar si hay errores, asi que si hay, no pido disculpas por ellos jajajaja, solo aguantenlos jajaja )

  8. El-Visitador dijo:

    Gracias a Ligia y Victor Aguilar por los comentarios.

    El hombre tiene libre albedrío, o carece de él. Si el supuesto básico en el que opera nuestra sociedad es que hay libre albedrío, entonces cada persona debe ser 100% responsable de sus actos. Severísimo castigo al criminal antisocial que se dedica a romper cristales, manchar paredes, saquear negocios, y quemar el patrimonio de todos los salvadoreños.

    La ciencia tiene un rol importante para abstraer y explicar el comportamiento humano, y un rol invaluable en el diagnóstico, tratamiento y cura de las enfermedades de la psiquis. Si es posible que brindemos al criminal, además de la oportunidad de expiar sus crímenes contra el pueblo, la oportunidad de mejorar su salud mental, me parece que se está obrando con el más alto estándar de misericordia y caridad, y alabo dichos esfuerzos.

    Pero debe advertise que en dichos esfuerzos por ayudar a la salud mental del criminal debería evitarse a toda costa el riesgo de degenerar en una distopia al estilo Naranja Mecánica. Y si hubiere riesgo de caer en dicha distopía, sería mejor entonces no ofrecer dicho beficio médico al antisocial. Me parece que el yerro de omisión sería menor que el yerro de abuso al criminal, quien entonces sí, sí que se convertiría en una víctima.

  9. Ligia dijo:

    Una cosa es el libre albedrío, y otra el sentido que se le da al ejercicio de ese libre albredío, en nuestro contexto particular. Para cualquier observador externo, esto de manchar paredes no tiene sentido…obviamente su marco de referencia no es el mismo que el de quien lo hace.
    Muchos criminales no están “enfermos”, como das a entender en tus últimos dos párrafos (a menos que quisieras eximirlos de su responsabilidad; si están enfermos, actúan por enfermedad y no por libre albredío). La salud mental no es sólo la ausencia de enfermedad, y la ciencia, particularmente la psicología, no está únicamente para “curar” ni para tenerle misericordia a nadie.
    En cuanto al comentario de la Naranja Mecánica, espero que haya sido un chiste.

  10. Victor Aguilar dijo:

    bueno, lo del libre albedrio es uno de los eternos debates.., Yo parto del supuesto de que el libre albedrio no existe, o por lo menos no en la forma que se plantea comunmente.

  11. JC dijo:

    Yo no enitendo, cómo habiendo tanta gente inteligente posteando y comentando no pueden despedazar a “El Visitador’ con contundencia. Sólo argumentos sentimentalistas y débiles le lanzan…

    “Yo parto del supuesto de que el libre albedrio no existe,”

    ¡Vaya “babosada”! hay que retrotraernos al siglo V antes de Cristo, ¡Sin citas ni fundamentos!

  12. vico dijo:

    bueno a la verdad, Dios nos dejò a nuestro libre adbeldrìo, a que hagamos lo que queramos, pero tambien dijo” que sobre todas las cosas que hagas, yo te juzgarè”.

    esto es, todos estamos a nustra propia manera de vivir y segun hagamos nos juzgaran!!!

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