“Where there is a will, there is a weapon”

Sostuve el arma. Era ligeramente pesada. Me costó mucho abrirla para cargarla (soy un poco enclenque), y si la hubiera disparado, quizás me hubiera volado un dedo en el intento. No es tan fácil como parece.

Los hay que piensan que su tenencia (con una normativa adecuada y que se cumpla) permite actividades lúdicas, deportivas o laborales, a más de considerarlas como garantices y salvaguarda de seguridad personal y familiar (la tan traída y llevada en defensa propia) o del orden establecido. Pero, también los hay los que piensan que las accesibilidad a un arma, su utilización frecuente, incluso su visión no hace sino favorecer la comisión de acciones que entrañan riesgo, e incrementar la posibilidad de hacer daño (incluso causar la muerte). Y sin duda, ambas partes tienen razón*.

Me apuntó a la cabeza. Después puso el arma en el sofá y colocó sus manos alrededor de mi cuello, sin apretarlo: “las armas no matan; la gente lo hace”. Innegable. Yo también lo he pensado; la creatividad de Tanatos no tiene límites. Después yo agarré el arma y le apunté al pecho (para entonces, ya sabía cómo NO agarrarla y evitar que se me fuera un tiro)…¿y qué vas a hacer, prohibir la gente? Al menos el ser humano sirve para muchas cosas, mientras que el arma de fuego, reducida a su mínima expresión, sólo sirve para dos cosas: para dispararse, y para pegar con la culata. Y como se necesita a una persona para que eso ocurra, lo que se hace es no darle el arma a la persona ((a) la consigue por medios ilegales; (b) mata con otra cosa…no es mi intención proponer qué está bien y qué está mal; en debates sobre las armas y sobre el aborto, es imposible quedar del todo conforme con alguna de las posiciones).

Con todo, el arma de fuego, particular pero no exclusivamente, trae consigo el efecto violencia, “un rubro que identifica el valor de armas u objetos que pueden causar daño o que sugieren la violencia, como propiciadoras de comportamientos agresivos”*. Pero el medio justifica los fines. Qué se le va a hacer.

En España* se ha ido conformando, desde hace varias décadas la Psicología de la Seguridad, que ha dado pie al Modelo Español de Prevención de Comportamientos Arriesgados. Básicamente se realizan exámenes de aptitud, se evalúa el estado de funciones psíquicas superiores (enfoque diferencial-psicofísico), y el de ciertos factores personales (enfoque diferencial-psicométrico). Inicialmente, se quiso determinar las aptitudes psicofísicas que deben poseer los conductores de vehículos, y después fueron regulándose otros ámbitos, que incluían el transporte aéreo, las embarcaciones de recreo, y la tenencia de armas.

“Este sector [el poseedor de armas] es parte importante del engranaje de su vida económica (…) sin contar con el sector militar, las prestaciones y utilidades (¡incluso estéticas!) que ofrecen a sus poseedores hace que también sean parte importante de la vida personal y social de los ciudadanos, incluso que lleguen a ser símbolos de su calidad de vida*“.

Una de mis películas favoritas es Lord Of War. “Hay más de 550 millones de armas de fuego circulando alrededor del mundo. Esa es un arma por cada 12 personas. La única pregunta es ¿cómo armamos a las otras 11?”.

And while the biggest arms dealer in the world is your boss – the President of the United States, who ships more merchandise in a day than I do in a year – sometimes it’s embarrassing to have his fingerprints on the guns. Sometimes he needs a freelancer like me to supply forces he can’t be seen supplying. So. You call me evil, but unfortunately for you, I’m a necessary evil.

No se podría armar a las otras once, al menos no desde el Modelo Español. Porque de esas once, una, dos o tres personas posee algún trastorno severo, lo que las imposibilita para hacer uso relativamente correcto de un arma. La bendita prevalencia. Entre 1% y 5% de la población sufre esto y esto.

[Surge la] necesidad de evaluar aspectos normales y patológicos de funcionamiento psíquico; dimensiones psicológicas que podían facilitar la comisión de comportamientos peligrosos con armas, partiendo de una definición de riesgo basada en el perfil del peligro.

La aproximación tradicional ha tratado de establecer diferencias en el nivel intelectual general o en ciertas aptitudes para explicar y predecir la toma de decisiones, mientras aproximaciones más actuales insisten en la interacción de procesos que deben ser analizados de una formas más compleja, siendo ejemplo prototípico la Toma de Decisiones, un proceso en el que la percepción y sus sesgos, la evaluación y la aceptación de riesgos eran elementos clave”*.

En alguna clase discutíamos que el muchacho de VT, aún con la condición psiquiátrica que tenía, pudo no haber llegado a actos tan extremos, al menos cuantitativamente, en un contexto diferente: donde no tuviera el fácil acceso a un arma, y donde no sufriera humillaciones. Quién sabe. Leía a Jorge Ramos hace algunas semanas, y él sostenía que esto de los tiroteos en escuelas es un fenómeno típicamente estadounidense. Ted Nugent diría que un arma (más bien, una persona armada) hubiera podido detener a Cho. Y en definitiva, que la mejor defensa contra violencia por armas de fuego es que uno tenga su propia arma de fuego. Si esto es así, bienaventurados los traficantes de armas, porque ellos heredarán la tierra mientras el resto de la gente está ocupada disparándose entre sí, en defensa propia.

El mal uso de un arma no depende solamente de que la persona sufra de enfermedades, deficiencias y trastornos [incompatibles con la tenencia y manejo de armas]. Está además la responsabilidad de considerar las condiciones situacionales, las estrategias y niveles de procesamiento de la información, la personalidad y las variables cognitivas. Es importante “un dictamen facultativo que suponga que los rasgos de personalidad no se han vuelto anormalmente rígidos e inflexibles, configurando determinados patrones desadaptativos de experiencia interna y comportamiento“* (definición de trastorno de personalidad). Y sin embargo, “la ausencia de ‘trastorno’ no quiere decir que ciertos rasgos o tendencias del sujeto no pueden entrañar riesgo potencial en determinadas situaciones, especialmente aquellas en las que la adecuación en la percepción de la realidad y la consiguiente toma de decisiones sea fundamental para la seguridad“*.

“[El objetivo es] conseguir que quienes lo alcancen [el acceso], las mantengan y utilicen con responsabilidad y control. Una posibilidad que es ciertamente difícil de evaluar, puesto que el ser humano es una entidad bio-psico-tempo-socio-moral, es un ser habitualmente consciente (pero no siempre), propositivo, intérprete de situaciones, creativo y simbolizador, que cambia con el tiempo, y que actúa según normas y valores, que construye sus situaciones y las dota de niveles de riesgo. No basta con estar en óptimas condiciones físicas, ni con tener un nivel intelectual al menos medio, ni con poseer unas destrezas psicomotoras envidiables; precisa del apropiado equilibrio y uso racional de todo ello, algo que sólo un psiquismo sin factores disposicionales adversos o sin patologías propicia. (…) las personas pueden sufrir cambios en su perfil psicológico, durante los de 3 a 5 años que pueden durar los periodos de validez de las licencias*“.

“Hay un lado positivo en lo de Virginia”, me dijo. “Estas cosas te enseñan a que no tenés que meterte con los débiles”. No creo que la gente lo piense así, aún cuando de alguna forma tenga sentido. Lo dice él, que fue un debilucho en el colegio. ¿Y qué se yo de armas? Como decía Yuri Orlov, al menos sé de qué lado del arma preferiría estar.

* Toledo, F., Montoro, L., Civera, C. (2005). La psicología aplicada a la selección de aspirantes a la tenencia y uso de armas de fuego en España. Revista Interamericana de Psicología. Vol. 39, num. 1, pp. 117-126.

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2 respuestas a “Where there is a will, there is a weapon”

  1. beka dijo:

    Gran pelicula la de Lord of War, igual creo que me dio tanta rabia saber que la proliferacion , venta y trafico de armas esta muy lejos de terminarse algun dia y que nosotros somos los culpables.

  2. Pingback: Última hora: usuarios del transporte colectivo se van a paro. « Qué Joder

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