Debriefing.

Camino a la clínica hoy, vi cómo atropellaron un perro, y mis hiperempáticas funciones perceptuales magnificaron la cara del perro, su gesto cuando lo golpeó el carro. “Esto me va a joder todo el caché”, susurró mi Yo, y tuve que buscar a alguien a quien contarle. La cura del habla, rápido.

Camino a la clínica, me encontré a Víctor sin su blog. Hablamos de sus maratónicas jornadas, me dio consejos metodológicos, y ojalá que para estas horas ya haya finalizado la sesión con su dedicado asesor. Ánimo, Cipote Mayor.

Camino a la clínica, me puse a repasar el material para el parcial de mañana: “toda psicoterapia implica una dosis de ruptura con la cultura imperante”, con el entorno. Que el reto se cifra en no sólo atender los destrozos, y la salud mental es malentendida como un proceso individual puramente interno; está la normalidad estadística, jurídica, sociológica y psicológica, y todas son un intento de objetivizar algo subjetivo. El desorden ordenado, la marginalidad, la cultura de la pobreza, el poder es inmanente, según Foucault.

La primera vez que salimos del aula, fue para ayudar a un niño, desde el enfoque conductista, a superar problemas en el colegio. Tres años después, el niño se acuerda de nosotros, los padres mantuvieron el proceso y se superó la dificultad. Luego vino la descripción y análisis de cargos, la evaluación del clima laboral con sus consiguientes recomendaciones, la devolución de resultados a la institución educativa donde estuvimos haciendo observaciones. La mañana que pasamos con personas de un centro de rehabilitación, los niños del CISNA, los niños y niñas de Rosario de Mora, los niños y niñas del Deininger, Pro-Búsqueda, los pandilleros calmados de Honduras, y los jóvenes en riesgo social (“éste sólo come pan francés…de Frans“). Ahora es tiempo de evaluar niños en una escuela, orientar a niñas en un colegio, dar talleres en hogares o en la sempiterna Chacra. Y los experimentos, los artículos, los ensayos, las asesorías y las 200 páginas para el examen. Más la causalidad estructural, por favor.

La comunidad, enraizada en un cementerio, es un párrafo aparte. ¿Cómo es el chiste ese? “¿Cuántos terapeutas se necesitan para cambiar un foco? Uno, pero el foco tiene que querer cambiar”. No está muy alejado de la realidad. El proceso de intervención, de aproximadamente diez meses, fue cuantitativamente un fracaso, porque su necesidad inmediata no podía ser suplida inmediatamente. Nota al pie: si se tienen limitaciones de índole económica, temporal y académica, es mejor trabajar con la niñez. Siempre llegan, y se reproducen como gremlins. Cualitativamente, sin embargo, fue una gran experiencia, aún si la casa comunal estaba inundada, y si los vecinos que no asistían a las jornadas rompían nuestros carteles de invitación (pero esas cosas no sólo pasan entre “comunidades” de estratos bajos; un estudiante de derecho rompió nuestra cartelera, para poner el anuncio de que había extraviado un documento por el que podría ir a la cárcel si no aparecía; como psicología tenía clases en el aula después de él, pensó que alguien se lo había quedado, y destruyó la cartelera. Alguien de psicología sí lo encontró, pero lo llevó a objetos perdidos. Dos años después, el caballero no está en la cárcel, y seguimos sin candado).

Finalmente, la clínica. El estereotipo por excelencia de la psicología, que es lo menos que hemos hecho. Hasta hoy. Primero fue manejar el WISC, WISC-R, WISC-RM, WISC-III (¡Jeeesús!), el WAIS y WAIS-R, el Bender, el test de la familia, el de la figura humana, el de FUNPRES, el Frostig, el MBTI, y el MMPI; más el D-70, el D-48, etc. Y las entrevistas con la madre de familia y el adolescente y la adulta que llegaron para evaluación. Y obtener resultados que nadie quiere dar. En un momento de debilidad, le pregunté a mi asesora si podía ser ella quién entregara el informe. Bueno, eso es parte del trabajo, vaya mierda. Quizás me tachen de incompetente, porque al fin y al cabo, el mejor instrumento de evaluación es el terapeuta mismo. Quizás se pongan a llorar. Revisé y revisé las pruebas, y revisé la historia clínica y lo demás, todo coincide. Recibí un “ya sabía” la primera vez, y un “ah, bueno”, la segunda. Nadie necesitó kleenex. Y como dato curioso y esperanzador, la inteligencia es un dato modificable. Porque es una medición de áreas diversas, que nadie garantiza que sean precisamente las que componen la inteligencia, y además siempre se compara a la persona con un grupo normativo, y ¿quién hizo a ese grupo el grupo normativo? Pudo haber sido cualquier otro, y la comparación sería diferente. La vieja trampa, vieja como la psicometría.

Camino a la clínica no estaba muy conforme con mi enfoque terapéutico, pero al final el cambio viene más por la relación que se logre construir que por Freud, Skinner, Rogers, Minuchin o “El Taladrador” Davanloo: no se dan consejos, no se siguen recetas, no se operan gripes, no es como sentarse en un café con un chero a oirle los problemas, etc. La relación requiere no sólo de conocimientos y habilidades, sino de actitudes peculiares que hacen que la relación que se desenvuelve en esa habitación sea única, diferente a todas las que la persona ha experimentado previamente, a lo largo de su vida. Ruptura, le dijo el profesor de Chicago a Martín-Baró. Una dosis de ruptura con el sistema en el que se encuentra inmerso.

Llegué a la clínica, y ella también llegó. La cantidad de vidas que se guardan en los archiveros, y las historias registradas en carpetas, que a veces arrancan un “por la gran puta” desde lo más hondo del hipotálamo a quien lo lee. Pero uno no se pone gafas al entrar, no es que de repente se ve a las personas como un conglomerado de números verdes subiendo y bajando, y se ha descifrado todo. Pasamos. Ella me dijo. Era escucharla y elaborar contra-reloj la estructura de los próximos meses, sin oportunidad de un “permítame cinco minutos mientras lo pienso”. El buen contrato terapéutico.

Cuando les digo que estoy en quinto año, la gente suele decir: “ah, ya es el último jalón, verdá”. Último jalón, mis huevos. Esto va empezando.

(…) en medio de la destrucción, el pueblo salvadoreño ha sembrado suficientes semillas de vida como para confiar en la posibilidad de un mañana. Recojamos esas semillas para cultivar la planta de la salud mental. Que no se pueda decir que, mientras los hombres viven su vida hacia adelante, nosotros, profesionales de la salud mental, nos conformamos con recorrerla hacia atrás. Habrá mentes sanas, libres, y creativas en nuestro país en la medida en que gocemos de un cuerpo social, libre, dinámico, justo. Por ello, el reto no se limita a atender los destrozos y trastornos (…) el reto se cifra en construir un hombre nuevo en una sociedad nueva.

Martín-Baró, etc.

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9 respuestas a Debriefing.

  1. Snipe dijo:

    ¡Jueputa! Lo triste de leer esto es que todas esas evaluaciones no son válidas. Me he hecho el MBTI como 10 veces… y no me hago el MMPI porque me da miedo saber si estoy loco 😦

    Se nota que no has dormido… suerte con el examen xD

  2. gipaeventos dijo:

    si esos examenes no son validos porque varian constantemente y depende de los que realizan

  3. Ligia dijo:

    Jaja, no te preocupés, no es que no sean válidos, porque sí miden lo que dicen que miden. Lo que pasa es que nunca van a “medir” a la persona en su totalidad. El MMPI es divertido, y te aseguro que no te va a decir que estás loco : )

  4. Snipe dijo:

    Te reto. Si resulto con un desorden de personalidad, te doy $1

  5. Hunnapuh dijo:

    Siempre he tenido la inquietud en cuanto a como se desligan de la empatía natural hacia los problemas de sus pacientes, se sobrecargan de todo eso o simplemente les rebotan y adquieren la dureza del médico con el sufrimiento humano.

    ¿Que formas adquiere la Catarsis necesaria para “limpiarse” de toda esa sobrecarga de sufrimiento? o no es necesaria porque simplemente estan blindados a este.

    Mis demonios son míos, ademas tengo uena sociedad con ellos y aunque por cierta empatía natural que de alguna manera irradio mucha gente se me acerca con los suyos propios no profundizo, solo escucho (ya que la mayor parte de gente solo necesita que la oigan, que la escuchen), ni los hago míos, cosa que imagino no sucede con el sicólogo puesto que debe profundizar y algo ajeno queda dentro de su persona.

    En realidad solo son preguntas….como dice Demander.

  6. Pues, sin esperar la respuesta de Ligia y con temor de estar hablando por ella, diria que este blog es parte de esa ¿catarsis? ¿desahogo? como tu lo llamas.

    Quiero aportar mi grano de arena diciendo que sin ser terapeuta, psicologo o como se llame, he sido consejero de algunas personas y la verdad, es un poco cargante, al menos durante un periodo de tiempo, agobiamte, agotador, pero creo tener tambien una muy buena base de apoyo y soporte, que supongo, es importante para todo terapeuta. Pero, no soy profesional y respeto mucho a los que los son, asi que me disculpo de antemano, por si estoy diciendo burradas.

  7. Ligia dijo:

    Snipe: eso sería interesante : )

    Hunna: es muy importante algo que mencionaste; hasta el momento no he conocido a ningún terapeuta que se quede indiferente ante los sufrimientos de las personas que atiende, pero los problemas siguen siendo de la persona y no del psicólogo, y así debe ser. Hay una diferencia entre la empatía y la identificación; si se da la segunda, el proceso puede ser hasta contrapruducente.

    SS: nada de burradas, tus comentarios son acertados. Primero, sí, realmente necesitaba una catarsis!. Y respondiste la pregunta de Hunnapuh sobre la “limpia”, siempre se recomienda que el mismo terapeuta lleve un proceso terapéutico, para lidiar con problemas propios que podrían viciar el tratamiento con algún paciente. O, en todo caso, que cuente con una red de profesionales con quienes pueda discutir el caso, y tomar distancia afectiva de él.

  8. Victor dijo:

    Cipotona, mi ex instruída de la que me causa orgullo decir “yo fui isntructor de esa bicha” (con orgullo positivo, no lo digo de otra gente)….chas gracias por el saludo… hoy si ya estuvo ese bolado y ahorita solo espero que los resultados sean coherentes con mis valoraciones acerca del mismo…

    (Voy a terminar de contestarte en un post)

    Victor

  9. Christian dijo:

    Leo y leo tu blog… me gusta mucho
    peor aun quiero saber quien eres!!!

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