La castración anti-violación.

El PDC quiere castración química para violadores” (EDH, 13 de julio, p. 14).

Como es usual, el castigo se presenta como la forma primordial de prevenir que ciertas clases de delitos sigan cometiéndose…aunque el corte punitivo no sea en realidad de valor preventivo, puesto que se aplica una vez que el daño -irreparable- está hecho. No se trata de dejar de penalizar a quienes cometen los crímenes, pero dejar de lado otras acciones, que remiten a la raíz del problema, es un error que sigue sin rectificarse.

Los artefactos contra violación no son nuevos, y el que ahora promueve rapestop.net ha surgido en el contexto sudafricano, donde la violencia sexual hacia la mujer ha llegado a ser incluso objeto de burla. Este condón anti-violación en particular consiste en dientes que se ensartan en el pene, y el abusador requiere intervención hospitalaria para removerlos. Ahí es donde será, supuestamente, identificado. Pero, al igual que la castración, no protege de, ni evita la violación, puesto que igualmente implica que la víctima debe pasar por la situación de abuso. Eso por no mencionar que el usar este artefacto podría volver al atacante aún más violento, y, en caso de sospechar de la presencia del condón, buscar el acto anal yen lugar del vaginal, o incluso a insertar otros objetos.

Difícilmente este producto sería comercializado aquí, pero si ese fuera el caso, siempre está el argumento “ella me obligó”. Si se pusiera de moda esta forma de protección en El Salvador, los grandilocuentes esquemas cognitivos de la cultura androcéntrica se llenarían de declaraciones como: “ella estaba usando mini-falda y NO tenía condón anti-violación…¡ella quería!”.

El problema no es que nuestras vaginas sean tan abiertas e invitadoras que necesitamos insertar armas en ellas (…) somos personas. Los hombres deben dejar de violar a las mujeres, esta es la raíz del problema. No deberíamos necesitar volver dañinos a nuestros cuerpos para que eso ocurra”, se decía en un foro de discusión acerca del Rapex (las mujeres también cometen violación, pero aquí se retoma lo representativo, para efectos prácticos).

Ahora, la castración química, ¿sería sólo para violadores? El Código Penal salvadoreño deja tantas ambiguedades en su apartado de delitos contra la libertad sexual, que es fácil “lavar” los delitos; se le puede meter un ratón en la vagina, a la usanza de las torturas dictatoriales (o, sin ponerse dramáticos, el dedo), y puede ser “otra agresión sexual” y no una violación. No habria que castrar al agresor, porque su pene está libre de pecado. Y será otra agresión sexual si la víctima tiene la suerte de que le crean.

Es importante tomar en cuenta que la violación, y cualquier otro tipo de violencia sexual, no se da precisamente porque hay personas excepcionalmente lujuriosas. El abuso sexual en todas sus formas está fundamentado, generalmente, por relaciones de poder, de dominio y sumisión. Los guiones culturales salvadoreños engendran relaciones interpersonales de poder y control, e influyen en la internalización de valores, expectativas y comportamientos diferenciados según sexo. Aquí hay un objeto que está al servicio y beneficio del otro, y que puede moldearse según el interés de éste, aún con violencia.

La disminución de la violencia sexual requiere tocar fibras muy sensibles del sistema social, y eso pocas personas están dispuestas a tolerarlo. La tendencia ideológica que impera en el país no permite un cuestionamiento de las bases morales tradicionales que ella defiende. Cuestionar viene a ser, incluso, meterse con Dios, puesto que muchos valores culturales de la sociedad se encuentran cimentados en la religión.

El sitio del condón anti-violación responde a por qué prevenir la violación es responsabilidad de la mujer. Pero la responsabilidad no es solamente de la mujer. Es una excelente idea conocer técnicas de autocuido, y acceder a la vasta cantidad de información que existe sobre el tema, y sobre temas relacionados. ¿Pero cuántas personas pueden acceder a ella? ¿Y cuantas están en condición de ponerlas en práctica?. Probablemente la niña de trece años que “salió del cantón a comprar tortillas y fue interceptada por un sujeto que la introdujo a unos matorrales donde abusó de ella repetidamente y la amenazó con matarla si contaba lo sucedido” no pudo evitar tener que ir a comprar las tortillas, porque…bien, así son las cosas aquí, según parece. Tampoco pudo evitar la revictimización, en la que el acta de la PNC, la de la Fiscalía, los peritos, y las tres vistas públicas le obligan a contar una y otra vez el evento, frente a profesionales que están hartos de su trabajo y de ver tantas “niñas putas”, y a particulares que traen consigo todo el bagaje de racionalizaciones que les hará más fácil su veredicto.

Decir que es responsabilidad completa de la mujer prevenir la violación, es quitar la responsabilidad al atacante. Y es invisibilizar otra responsabilidad que, de nuevo, obliga a pelearse con el status quo de la moral tradicional: el hombre como aliado de la mujer. El movimiento Men Can Stop Rape, en Estados Unidos, por ejemplo, busca incidir en las creencias de género, por medio de una serie de programas (como la Strenght Campaign) que potencien este rol masculino positivo. No se garantiza cambiar el mundo, pero es un primer paso. Un paso que dista mucho de darse en el país, porque atravesar la barrera de la misoginia no es posible por el momento. Sobre todo si la misoginia se autoperpetúa cómodamente, por medio de profecías que se cumplen a sí mismas.

“La castración química de los violadores es la solución inmediata para detener en el país el auge de los abusos sexuales contra mujeres y menores de edad”, según apareció en la noticia. Se requieren décadas y una valentía muy particular para perfilar un cambio significativo en esta área. Mientras pasan las décadas, se requiere buscar medios para paliar las consecuencias inmediatas. Se aceptan donaciones de ideas.

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9 respuestas a La castración anti-violación.

  1. El-Visitador dijo:

    Concuerdo con vos (!). Lo del químico es probablemente ineficaz.

    Bastaría con tener más policías (tenemos solamente 1/3 de los policías por cada 100,000 habitantes que algunas ciudades de EEUU), más juzgados (para procesar más casos más rápido), y más cárceles (para tener más criminales presos).

    El Salvador es como un bus que tiene 2 llantas (los 16,000 policías que tenemos), y que le faltan 2 llantas (los 16,000 policías adicionales que hacen falta). El bus no camina simplemente porque le faltan llantas.

    Y sin embargo, la gente insiste en cerrar los ojos a esta realidad concreta, y buscan en cambio soluciones mitológicas.

  2. Victor dijo:

    Me llega que hayas retornado con este tema, es indispensable poner el dedo en la llaga acerca del problema de las violaciones y del abuso sexual en general.

    Creo que la erradicación del problema pasa no sólo por la optimización de los aparatos represivos, judiciales y punitivos. No es suficiente si, lo que sostiene este y otros problemas sociales, no tiende hacia un cambio. Hablo de las relaciones de poder, de creer que un hombre es más hombre por la cantidad de mujeres con que tiene o ha tenido sexo, de creer que la mujer es un ser incomprensible y voluble, que la madre es el sostén de la familia, etc. Es medio jodido buscar un cambio en ese rumbo, por lo que ya señala Ligia: en base a eso se construye nuestra sociedad. Pero cuando se quiere cambiar algo, siempre se encuentra cómo hacerlo. En eso somos expertos todos los salvadoreños, hasta los políticos.

    Un saludo cipota, un gusto leerte de nuevo.

  3. hunnapuh dijo:

    En muchas ocasiones, (mas de las que sería razonable) los policías protagonizan violaciones, que no se denuncian por el lógico temor de amanecer sin vida en una bolsa plastica.

    Por otro lado tiene que ser aceptada la prueba científica como probatoria de un crimen, incluido la violación, pero eso requeriría la denuncia inmediata lo que supone encontrar un policía a toda hora y en cualquier lugar y las consiguientes tomas de muestras biológicas para su examen, la captura del agresor, basado solo en la denuncia y luego su reconocimiento en rueda de reos sin que sea vista la víctima, y ampliar el alcance de lo que técnicamente se define como violación y como dices pueden haber otros tipos de tortura sexual (la imaginación humana no tiene límites), todas estas cosas que no se aceptan en nuestra legislación actual.

    La erradicación de toda una cultura machista rendirá sus frutos a muy pero muuuuuy largo plazo, por lo que las acciones punitivas si me parecen apropiadas, siempre que haya un aparato legal que pueda funcionar eficientemente.

    La castración solo podría causar trastornos peores a quienes ya de por sí estan enfermos y hacerlos aún mas crueles en su desquite contra “la sociedad que los destruyo” como hombres.

    Sería un tema al que habria que darle y darle hasta crear cierta conciencia en la gente, en lugar de las exajeradas campañas masivas de que Saca si cumple.

    En Realidad es una buena propuesta, hacer campaña contra las violaciones.

  4. Casualmente hoy la ley y el orden U.V.E. trataba de un caso de violación. Casos tan indignantes como los de ese programa se ven todas las semanas en los noticieros y periodicos de este país, y lastimosamente aqui no está la detective Olivia Benson para hacer valer la justicia.
    Realmente creo que medidas como la que quiere poner el PDC no van a ayudar a erradicar ese tipo de crimenes, ya que ese es una medida que se aplica una vez se ha cometido el crimen y no es una medida que trate de erradicar la causa raíz que de por sí es bastante compleja. En lo que si estoy de acuerdo es de que si alguien es culpable de un delito como ese, debe de pagar por lo que ha hecho , independientemente de su estatus social, político o religioso. Lo que si ayudaría sería hacer una campaña de prevencion con el fin de que se de a conocer el modus operandi de estos individuos a fin de que las posibles victimas puedan hacer las denuncias antes de que sea demasiado tarde.

  5. Victor dijo:

    En relación al comentario de Hunnapuh, decir que el violador es un enfermo mental es quitarle responsabilidad de encima.

    Es extraño, rarísimo, encontrar a una persona que sufre de algún trastorno verdaderamente incapacitante de la capacidad de tomar decisiones basadas en el marco de referencia social (se me ocurre, digamos un esquizofrénico paranoide en fase aguda , que recibe órdenes de el demonio que le dice que debe violar mujeres!); usualmente los casos que quedan en la retina son los de los violadores múltiples, de esos que salen en las series gringas, pero la verdad es que en nuestro país la mayor parte de las violaciones las cometen personas cercanas a la víctima (bien sean parientes o vecinos), y no son precisamente enfermos mentales. De haber personas con alteraciones graves de la personalidad, juicio social, etc, hay; pero la realidad de acá apunta en otro sentido muy distinto a ese.

    Con respecto a lo de los aparatos efectivos, la verdad es un aparato punitivo puede funcionar en el corto plazo si, entre otras cosas, incluye dentro de la formación de sus miembros la sensibilización hacia ésta problemática (entendida no sólo como ver casos, si no estudiar las secuelas a largo plazo, los factores sociales que la sustentan, etc.) y el adecuado tratamiento de las víctimas para evitar la revictimización de la que habla Ligia.

    La erradicación de la inequidad de género podrá llevar más tiempo, pero es inevitable pasar por ella si de verdad se quiere cambiar la realidad actual de las violaciones. Mientras exista una cultura que tolere, justifique y aún, celebre la violación, las víctimas seguirán apareciendo y sus victimarios serán los mismos de siempre.

  6. Aniuxa dijo:

    Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego, decían por ahí…

    Con un sistema de justicia tan malo como el nuestro… castigos así no se valen. No cuando se puede aplicar a un inocente, con semejantes sistemas corruptos… aunque haya la mínima probabilidad de joder a alguien inocente, creo que no vale.

    Eso… las mujeres cargamos con las culpas… claro eso del condon anti-violancion suena extremo… pero siempre hay como que no se puede poner uno short o una falda si le da la gana… porque los hombres te gritan cosas… No sé. Y entonces es como que en vez de que se castigue a los hombres nosotros cargamos con culpas, con privaciones y demás.

  7. Me molesta mucho la opinion de algunos hombres que dicen que las mujeres son violadas por su forma de vestir.
    La violacion no es un delito de orden sexual, sino uno de violencia.

    Y se necesitan castigos severos para ese tipo de delitos. Y educacion que corriga y enderece los mitos que el machismo perpetua, enfatiza y esparce (entre hombres y mujeres).

  8. El-Visitador dijo:

    “pero eso requeriría la denuncia inmediata lo que supone encontrar un policía a toda hora y en cualquier lugar”

    Por eso muchas ciudades gringas tienen, proporcionalmente, del doble al triple de policías que El Salvador.

    Para que haya policías a toda hora y en todo lugar

  9. hunnapuh dijo:

    Si amigo visitador.

    “Las paradojas pueden ser paradoctoradas”

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