25 aniversario.

Esta noche, vi un documental sobre Monseñor Romero en Tecnovisión (“canal 33”), hecho por una cadena televisiva europea. Estuvo bastante bueno, y como siempre, salía gente haciendo el ridículo, como los hipócritas de la CIA o el descendiente de D’abuisson (que *heredó* un escaño en el parlamento).

24 de marzo de 2005, 12:00 AM
Mons. Romero continúa siendo faro continental
(Róger Lindo)

La Opinión – Hace 25 años, monseñor Óscar Arnulfo Romero, “La voz de los sin voz”, fue abatido por una bala al corazón disparada por un francotirador profesional al servicio del mayor Roberto D’Aubuisson y del capitán Ricardo Saravia del Ejército salvadoreño. Tenía 63 años de edad.

El pueblo salvadoreño lo ha bautizado para siempre con el nombre de Romero, “San Romero de América”.

La muerte del arzobispo, que un día antes había condenado la represión de las Fuerzas Armadas contra la población civil en los términos más enérgicos y directos (“Les suplico, les ruego, les ordeno, cese la represión”), fue como la señal de aviso de la represión que en los años siguientes cobraría miles de víctimas en la ciudad y en el campo.

“Esa noche”, cuenta el reverendo metodista Tomás López, “teníamos una reunión en la comunidad de base donde yo trabajaba en San Salvador. Era un lunes y me tocaba ir a las distintas comunidades, cuando escuchamos la noticia. Llegó una joven llorando y dijo: ‘Acaban de matar a monseñor Romero’. Dijimos, no puede ser, pero todo el mundo entró en duda”.

Cuando se confirmó el asesinato, los reunidos se marcharon a sus casas, preguntándose qué no harían con ellos si se atrevían a asesinar a un obispo.

“Mi mamá me preguntó ¿qué vas a hacer ahora? Acaban de matar a monseñor y vos estas estudiando para sacerdote”, añade.

López recibió varias cartas amenazantes y, finalmente, en el 81 se refugió en Los Ángeles.

Carlos Vaquerano estaba involucrado en esos días con el movimiento estudiantil de secundaria y la muerte de monseñor fue para él y sus hermanos una señal ominosa.

“Oíamos la homilía los domingos con toda la familia. Cuando lo mataron a él sufrimos un impacto tremendo; si lo matan a él, nos dijimos, entonces nosotros no nos vamos a salvar. Fue matarlo a él y comenzar la cacería de brujas”.

A los días siguientes, sigue diciendo, los escuadrones de la muerte empezaron a llegar a Apastepeque, la ciudad del departamento de San Vicente donde él vivía. Después de la muerte de su primer hermano (perdería dos más a manos del Ejército salvadoreño en los años siguientes), decidió escaparse a Los Ángeles.

“Romero se echó a los hombros el dolor del pueblo salvadoreño y, al igual que Jesucristo, desafió al poder para denunciar las injusticias. Las amenazas de muerte no lo intimidaron, sino que lo fortalecieron”, dijo el padre Vidal Rivas, director ejecutivo del Comité de Solidaridad Monseñor Romero, en Washington, D.C.

“Gracias a su labor —subrayó— el pueblo salvadoreño ha aprendido a tomar conciencia y exige que se respeten sus derechos”.

En ese sentido, Roberto Carlos Pérez, del mismo comité, recalcó que Romero “le habló al salvadoreño, al nicaragüense, al guatemalteco y a todos aquellos que sufrieron bajo regímenes represivos”.

“Si Romero fuera un inmigrante acá en EU, no dudo de que estaría denunciando los abusos y los problemas que afrontan millones de inmigrantes, desechados o ignorados por la sociedad, y estaría exigiendo una vida más digna para ellos”, hizo hincapié Pérez.

Diáspora salvadoreña

Ayer, el Concejo de Los Ángeles aprobó una petición presentada por un grupo de salvadoreños, entre ellos Vaquerano, para decretar el 24 de marzo Día de Recordación de Monseñor Romero.

La figura de este sacerdote está inextricablemente ligada a la diáspora que inició hace 25 años. Muchos salvadoreños dentro y fuera de ese país lo consideran su guía espiritual. Su muerte precipitó la salida de centenares de miles hacia Estados Unidos y otros países.

Esa oleada de refugiados fue recibida con hostilidad por el gobierno de Ronald Reagan, que apoyaba económicamente, con armas y entrenamiento, a los militares salvadoreños. Recientes revelaciones hechas a las revistas Time y New Yorker por altos funcionarios del gobierno de George Bush, revelan que Washington además concibió y financió los escuadrones de la muerte que operaron en Centroamérica en los años 80, y cuya paternidad se atribuía anteriormente a D’Aubuisson.

“Monseñor está presente en las comunidades salvadoreñas”, afirma Salvador Gómez Góchez, directivo de SANA (Salvadoran American Asssociation), que conducirá una gira integrada por religiosos y laicos que visitará El Salvador la próxima semana. Esta peregrinación incluye visitas a los sitios identificados con la historia del obispo mártir.

Entre esos peregrinos va la reverenda Anna Olson, cuya iglesia de La Trinidad, en Hollywood, cuenta con un grupo muy nutrido de feligreses salvadoreños.

Aunque Olson era niña cuando ocurrió el asesinato, vendría a descubrir la influencia de Romero a la vuelta de los años, durante el tiempo en que trabajó en un refugio en El Paso, Texas.

“Siempre me interesó el papel de la Iglesia en El Salvador al promover los intereses del pueblo”, expresa.

“Aun los que predicamos el Evangelio todo los días no corremos los riesgos que él corrió para decir la verdad. Esa verdad lo llevó a un punto que de seguro ni siquiera él se había imaginado”.

El grupo visitará, entre otros sitios, la iglesia Divina Providencia, donde Romero fue asesinado cuando oficiaba misa, y hará una escala en la parroquia de Aguilares, donde el padre jesuita Rutilio Grande fue acribillado en 1977 junto a un anciano y un niño que iban a bordo de su vehículo. También tienen programado un encuentro con los hermanos del arzobispo, cuya estampa se encuentra en los hogares de muchos salvadoreños.

“Lo que más me llamó la atención de este viaje es poder ir con personas que vivieron la historia. Nuestros compañeros son salvadoreños de Los Ángeles que vivieron mucho de la historia que vamos a ver y oir”, cuenta Olson.

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Una respuesta a 25 aniversario.

  1. Francesco dijo:

    Monsenor Romero VIVE!!! San Romero de America!!

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