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Archivo de la categoría: XX, XY

Pseudopersonas.

Stewart Copeland dijo que la [ex] presidenta de Chile “no está buena”. Y luego se disculpó:

me siento avergonzado porque mis palabras hayan llegado a usted…

Qué lamentable, no que yo valore a las mujeres en función de su apariencia y del número de cervezas que estoy metabolizando; que lamentable que usted se diera cuenta de que yo hablaba de usted.

Si algún comentario mío le causó alguna molestia o disconformidad…“.

Una disculpa con un condicional es la evasión perfecta del reconocimiento del error.

Y a la mierda la política de la Primera Ministra de Australia, Julia Gillard (la que le dio vuelta a un tipo por sexista): hablemos de sus zapatos.

Y politicemos las vidas privadas de todas las santas y las zorras, así aprenderán.

Ya no digamos esos chistes de mal gusto acerca de las mujeres; una forma cobarde para desprestigiar y minimizar lo femenino. Lo más triste de todo esto, es que muchísimas mujeres celebran junto a los hombres ese tipo de expresiones…

Conscientes de la niña y la mujer.

¿Lo acusa de ser niña? Mi género como insulto. Deeee choootoooo. 

Los terremotos son de los hombres (como bien atestigua don Wil Salgado). Cuando tiembla, en las vaginas ocurre un reacción química que repercute en el oído medio y el sistema límbico y hace que las mujeres se tambaleen y lloriqueen y sean locas de patio y yeguas y corran en círculos totalmente aturdidas. [Contexto: el autor del post decía que un sismo reciente se había sentido fuerte donde él estaba]

Por suerte…

Un clásico /Via Horas Tangentes.

*Lagrimita*. Es casi como si yo fuera persona…¡y con algo de raciocinio!

 

Abuso sexual y películas de horror.

Encontré el artículo Sex, Death and Slasher Films, en el que muestran un episodio de una serie de Siskel y Ebert, dos reconocidos críticos de cine en Estados Unidos: “lo que es asombroso sobre este episodio es la franqueza con la que estos críticos de cine…articulan un análisis feminista de un grupo de películas de horror. ¿El año? 1980″.

Dejo algunos comentarios que me resonaron mucho. No es un ataque a las películas de horror, como aclaran los dos críticos, sino a una tendencia concreta notable en el género. En el artículo enlazado arriba está la primera mitad del episodio y su transcripción completa.  Ya se mencionó que es un análisis de hace tres décadas, y está centrado en las tendencias de la cartelera estadounidense de ese año y años anteriores (“I spit on your grave” y “last house on the left” -no mencionada en el análisis- tienen remake del 2008 y 2009, respectivamente, pero desconozco si es parte de alguna tendencia actual que no sea la de hacer remakes de cualquier cosa). Aún así, muchos de sus señalamientos no están alejados del presente, y aunque es tentador decir “es sólo una película”, el poder del cine -creo yo, en mi ignorancia sobre tal- reside precisamente en que una película llega a ser más que la historia literal presentada en pantalla.

Hace poco alguien me dijo que entendía a los violadores, porque hay criaturas que se visten provocativamente. Le respondí que eso era un mito, que la mayoría de violaciones son perpetradas por conocidos de la víctima y un porcentaje de los pacientes que he atendido en terapia llegan precisamente por eso, porque alguien “de confianza” los atacó, y la ropa que vestían no tuvo nada que ver. Soy lenta de mollera y eso fue todo lo que pude decir. Bastó para que se quedara callado pero me pareció que era más porque no estaba acostumbrado a que no le dieran un high-five por su lógica (a lo mejor por verme en tenis, jeans y camisa de béisbol de Aerosmith pensó que yo iba a despotricar contra “las que usan tacones y minifaldas”) que porque estuviera reconsiderando sus argumentos.

Su forma de pensar es la que le causó daño a algunas de las personas que he conocido en terapia (y a otros tantos), y eso da una rabia que inflama la duramadre. Pero tampoco es que el tipo fuera un especial copito de nieve, en mayor o menor medida todos estamos en la misma sociedad y él repetía lo que creía saber y lo que le convenía. “Las zorras son las que seducen y yo no tengo control sobre mis impulsos”, y cada persona que crea eso lo va a llevar hasta su propio límite, algunos bastantes conservadores y otros bastantes extremos como que la tal “zorra” tenía once años y fue violada en grupo, incluso analmente y con una botella. Tengo la impresión que mucha gente piensa que violación significa sexo incómodo, y se sigue usando culturalmente como artefacto de humor livianito o como mencionan Siskel y Ebert (o el caso del personaje de Lara Croft: 1 y 2).

Gene Siskel:

Aquí hay algunos ejemplos: está “Prom Night” en la que niñas adolescentes son masacradas en su fiesta de graduación. El anuncio de la película es: “si no estás de regreso a medianoche, no regresarás a casa”. Está “Don’t Go In The House”: un hombre que fue torturado por su madre quema a tres mujeres hasta que mueren y la línea que anuncia la película es “te lo han advertido”. Está “The Howling”, una nueva película sobre una mujer que se va sola de vacaciones y es torturada por los habitantes locales La línea aquí es “Imagina tu peor miedo convertido en realidad” [creo que se equivocó y está hablando de "I spit...; "The Howling" tiene esa frase y también es de terror, con una mujer perseguida, pero es otra historia]. Y está “Terror Train” en la que seis estudiantes universitarias en una fiesta de máscaras en un tren son acosadas por un psicópata…Estoy convencido de que tiene algo que ver con el crecimiento del movimiento de las mujeres en Estados Unidos en la última década. Pienso que estas películas son una especie de respuesta primordial de algunos hombres enfermos que dicen, “regresen a su lugar, mujeres”.

Roger Ebert:

Creo que básicamente tienes razón, Gene. Sabes, después de que pasas sentado hora tras hora ante completa basura, comienzas a preguntarte, ¿qué hicieron estas víctimas femeninas para merecer estos terribles ataques que sufren en estas películas? ¿Cuál fue su crimen? ¿Por qué de repente es temporada de mujeres jóvenes en estas películas? Una cosa que la mayoría de las víctimas tienen en común es que actúan de modo independiente. Estoy de acuerdo contigo en ese punto. Son mujeres liberadas que actúan por su cuenta. Cuando una mujer toma una decisión por sí misma, casi puedes apostar a que pagará con su vida…

…Esa escena [de "Friday the 13th"] demuestra una técnica muy común y probablemente muy significativa que se usa una y otra vez en estas películas. Vemos la escena a través de los ojos del asesino. Nunca viste al conductor en esa última escena. En lugar de eso, viste todo a través de los ojos del conductor. Ahora, en la película tradicional de horror, con frecuencia vemos cosas desde el punto de vista de la víctima pero eso ya no es así. Ahora vemos a través de los ojos del asesino. Es casi como si a la audiencia se le pidiera que se identificara con los atacantes en estas películas y eso realmente me molesta.

Gene Siskel:

Creo que la intención es explotar el ángulo sexual en estas películas. La desnudez siempre es gratuita. Se pone para atraer a la audiencia, y las mujeres que se visten así o simplemente descubren sus cuerpos de alguna manera están pidiendo problemas y merecen el problema en el que se meten, esa es una idea enferma. Aquí hay una inocente turista en “I Spit On Your Grave”, mira lo que le ocurre [escena de la película]… Y en “Friday the 13th” vemos a una joven mujer moviéndose frente a un espejo en el baño mientras es acosada por un asesino con hacha. Es una película que dice, “actúen así, mujeres jóvenes, y están pidiendo problemas”.

Roger Ebert:
Estamos en total acuerdo. Vamos a ver estas películas y casi siento como si no pertenezco en el cine porque el resto de la gente aparentemente asistió por voluntad propia. Están reaccionando y están felices de estar ahí. Me siento como un espía oculto en la oscuridad. Fui a ver “I Spit On Your Grave” y estaba sentado a la par de un hombre de unos 50 años, que le hablaba a la pantalla diciendo, ella realmente lo estaba pidiendo, o viene una escena de violación y dice: “esto se pondrá bueno”. Me sentí repulsivo estando ahí.

…Nuestra intención es sólo reportar estos patrones y advertir a gente desprevenida que puede ir a ver estas películas pensando que simplemente son típicas películas de horror, el tipo que mucha gente solía disfrutar porque hay una diferencia entre buenas películas de miedo y películas que sistemáticamente degradan a la mitad de la raza humana. Hay una diferencia entre películas que son violentas pero entretenidas y películas que son espantosas y despreciables. Hay una diferencia entre una película de horror y un “freak show”. Y un buen ejemplo de ello es el hecho que ambos le dimos una reseña favorable a una película de horror de 1978 que daba mucho miedo, llamada “Halloween”.

Gene Siskel:

La película con la que estamos lidiando no tiene el arte de “Halloween”. Se reducen a una imagen, una perturbadora imagen, una mujer gritando con terror abyecto.

En una lista de pósters de películas que han sido prohibidos, aparece “I spit on your grave“, la versión del 2008:

Finalmente, un poster sobre el que estoy de acuerdo que debió haber sido prohibido. Esta película del 2008 se posicionó como un cuento de empoderamiento femenino sobre una mujer que se venga de aquellos que la violaron brutalmente. Pero la película tenía poco que ver con venganza y es, de hecho, gratuitamente centrada en la violación misma. El que el póster original tratara de excitar a la audiencia con la imagen sexy del trasero de una mujer es adicionalmente repulsivo.

 

La que peca por la paga, el que paga por pecar (y el que se hace el maje).

Una noticia de las grandes viejas, pero buenas:

Click en la imagen para ir a la noticia original.

La nota termina con el siguiente párrafo:

El penoso caso también muestra los abusos habituales que sufren las trabajadoras de sexo, por un lado, y la falta de respeto a la integridad del sexo femenino que es visto como un simple objeto de intercambio comercial. ¿Qué pasa con las organizaciones que deben fomentar la integridad de las mujeres?

En otras palabras, como decía un mi estimado profe: “Hagámoslo ustedes”.

 

Otro fútbol es posible, dicen.

Click en la imagen para ir a la noticia original.

 

El ingreso de las mujeres a este ámbito ha sido un camino lleno de dificultades, casi siempre relacionadas con la concepción del deporte en el imaginario colectivo que relaciona ciertas prácticas deportivas distintivas entre uno y otro género.

El TRI femenil abriendo cancha a patadas.

Ah, sí, todas las mujeres son iguales. Lassss mujeresss no se pueden todas las reglas del fútbol, aunque algunas estén jugando su propio mundial. Un jugador hombre hace algo similar -que lo hacen- y es un cara-de-raja empaquetado individualmente, no un representante de lossss hombresss que dicen que se pueden las reglas y aún así se las saltan de vez en cuando, o que no bajan la tapa del inodoro o lo que sea. ¡Sesgos, sesgos cognitivos para todo el mundo! 

Y bué. Siempre hay Esperanza.

Click en la imagen para ir al origen de la foto.

***
Relacionado: reacciones horribles ante el gane de Japón a Estados Unidos en la Copa Mundial Femenina (“Supongo que que la única cosa que a los estadounidenses les disgusta más que el fútbol es perder“). El Mal Ejemplo también comenta sobre esto (“Perdimos el mundial, pero ganamos la Segunda Guerra, lero lero, candelero”).

 

Homofobia en una universidad y en un bar de San Salvador.

Número uno:

Así que me acosté en sus piernas y empezó a hacer “piojitos”, o sea, me empezó a rascar la cabeza. Cuando alguien me hace eso caigo dormido. Retomaré. Dormí muy bien y cuando desperté él se inclinó en mi hombro. Cada cierto tiempo nos dábamos un beso. Todo ese rato que fue más de un hora pasamos agarrados de la mano.

Toda la gente nos miraba. Llega un punto en el que ya no sentís rabia ni pena. No sentís nada cuando te juzgan. Es lo mejor. Pero de repente un seguridad del edificio llegó donde nosotros y nos dijo que no podíamos estar así.

No pude detener mi respuesta y le dije: ¿Cómo no podemos estar?

- Así, así como están – insistió.

- ¿Cómo? – le volví a preguntar con frustación. Porque una cosa es que te digan: “No seas así”, y otra cosa es que te digan: “No seas maricón”. Este señor no tenía ni el valor de pronunciar la palabra, porque a lo mejor solo conocía esa y creyó, acertadamente, que nos iba a ofender.

Seguimos así durante unos cuantos segundos hasta que se rindió y nos dijo que iba a llamar al jefe.

Mi amiga no había dicho nada hasta el momento, no le correspondía y creo que fue lo mejor. Era algo que nosotros podíamos manejar.

Cuando llegó el jefe, que por cierto todavía trabaja ahí, sin mediar alguna palabra nos pidió los carnés.

- No pueden besarse así en público, no es decente. Deben irse a otro lugar y denme sus identificaciones  - dijo, sin mirarnos a los ojos.

- Sabe, no es decente que usted venga a llamarnos la atención a nosotros, que estamos solo agarrados de la mano, mientras todas esas parejas heterosexuales están más que “besándose indecentemente” allá abajo.- Dije completamente enojado.

Nuestra amiga, que conocía un poco del reglamente de la universidad dijo.

-Disculpe, no he querido decir nada porque ellos pueden manejarlo, pero usted no les puede pedir las identificaciones por esto.- Dijo con voz firme. Según el reglamento lo que se hace es solo llamar la atención y si se reincide en la falta, entonces es el momento de pedirlas. Si usted se las quita en este momento, yo lo tomaría como un acto de homofobia e iría directamente a poner una queja contra usted en el departamento, dijo con más fuerza y autoridad.

Homofobia en la UCA

 Número dos:

- solo quiero ir al baño, le dije.
- mire, pero ahí puede echar la araña, me contestó mientras señalaba con el dedo el medio jardín donde habíamos estado.
- no creo, aseguré y me di la vuelta.

[...] la cumpleañera fue a hablar con el gerente, quien llegó y me llamó para permitirme por fin la entrada no sin antes advertirme :: vas a entrar, pero te comportás ¿me entendés? :: y yo le contesté que gracias, pero que no entendía por qué la advertencia. :: vos sabés porque te lo digo:: volvió a decir y yo volví a negarlo. -todavía era muy temprano como para haber borrado cassette-.

uno de mis amigos se fue a poner a mi lado para ver qué me decía el sr. gerente de 40 y 20. también se molestó porque además de empujarlo les dijo a todos que no tenía ningún problema con el resto, que el problema era conmigo. la respuesta fue :: nooo, el problema es con todos:: entonces el sr. gerente finalizó con ::entonces, no entran::

en el parqueo si no pude contener el llanto y lo hice, por impotencia, frustración e indignación. no quisiera que nadie, nadie, pero nadie pasara por eso. sobre todo por sus preferencias, creo que en ningún momento le falté el respeto a nadie con agarrarle la mano a mi mejor amigo y jalarlo, ni siquiera íbamos a la par, yo lo traía hacia afuera. y pienso que ese fue el detonante, porque aún no me explicó ni me explicaron qué pudo haber causado tal reacción en el sr. gerente del karaoke 40 y 20.

Eche la araña y te comportás.

 El autor del segundo texto ha hecho una petición para el gerente del karaoke. Aporte con su firma (que no sólo aquí pasa, a una pareja de lesbianas en Kentucky las echaron de un parque por besarse, etc.). No es que una firma garantice un cambio inmediato y sostenido, ya le digo que cuesta modificar los muy core beliefs, pero para empezar a cambiar las cosas hay que visibilizarlas y dar un tirón de orejas a quien corresponde.

 
 
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