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Archivo de la categoría: Personitas

Bus al sur para visitar a un amiguito.

Saludos desde Puerto Montt. Esta vez no tenía ninguna razón intelectualosa para viajar. Nada más estaba el impulso de escapar un rato de la vida proletaria, que a decir verdad me resulta gratificante aunque a veces es un tanto ingrata.

Por el lado gratificante, me permite costearme una cámara fotográfica, con la que puedo conseguir una imagen decente que acompañe la frase: “al menos la vista es gratis”. Observad: Frutillar.

Esta es zona de vaquitas.

Iba a Puerto Montt por invitación de un buen chero. Este país es largo y muchas veces mi casita se vuelve un simpático B&B para amigos que van o vienen. Uno de estos amigos insistió en devolver la hospitalidad, a lo que respondí: “voy ahí”. Y tras cinco horas de viaje, llegué a la terminal de buses. Salí del edificio a tomar aire mientras esperaba que llegaran por mí y wiiiii, esta era la parte trasera de la terminal:

Dogs are everywhere, como cantaba aquel.

Pensé que esa era la isla grande de Chiloé, donde en esos momentos estaba un mi amigo poeta (representin’ El Salvador), pero erré.

La vista desde la carretera.

Yesn, guan sock end guan clam tu de pármesan.

La agridulce vista desde el restaurante donde vendían suck de entes marinos.

Mi amable anfitrión vivía a 45 minutos de la ciudad, en una parcela, o más bien en una pequeña cabaña dentro de una parcela. Se llegaba a un pueblito, se salía a la carretera y se cruzaba a la izquierda en un camino. Ahí había una especie de colonia de parcelas, algunas con casas o cabañas. Era un lugar tranquilísimo, excepto, me decían, por los ocasionales evangélicos que llegaban en bicicletas y predicaban con megáfonos. La mara se rebusca.

Al entrar a la parcela, me encontré con esta guapura:

No creo que lo reconozca, así que déjeme recordarle esta entrada de hace más de un año:

<3 <3 <3

Esa pequeña alimaña se convirtió en este joven hidalgo:

Sigue teniendo cara de Feliciano.

Esa entrada del año pasado terminaba con esta criaturita siendo felizmente adoptada. Y continúa en ese estado civil, mi buen anfitrión es su BFF. Andanzas y malandanzas que lo llevaron a perderse en los bosques alrededor de la parcela, a casi morir asfixiado, y a ser injustamente acusado de matar gallinas obligaron a mi chero a ponerle una cadena. Al menos la cadena es larguísima y no hay quien tenga aliento para jugar por mucho tiempo con él (por suerte, por estos días se están mudando a un lugar más amistoso con perros loquillos).

Alegrías del perro adulto joven.

El zángano hace la finta de llevar el palo y cuando uno estira la mano para tomarlo, vuelve la cabeza a otro lado y se aleja brincoteando.

Mire esos ojitos. Es un feroz guardián pero también es un buenazo.

Esto estaba en la sala de la cabaña. Sólo hay que darle vuelta a la palanquita. INFINITE M&Ms!

Trolololololololol

“¿?”, representación gráfica.

Un vecinito. La casa de enfrente tenía un San Bernardo, gallinas y gatitos, todos en idílica convivencia. Déjenme morir ahí.

¡ALONDRA, ERES UNA GENTIL ALONDRA!

Antes todo él me cambia en la mano, hoy apenas puedo sostenerle la mitad del cráneo. Le expliqué que yo lo cargué cuando estaba *de este porte* pero no se acuerda de mí.

:D

La vista desde la cocina. Salvo una visita a un pueblito de artesanías después de bajar del bus, pasé el tiempo en la cabaña con magna compañía, jugando con el chuchito, traveseando un bajo gracias al juego Rocksmith y en general, cultivando la hueva. 

Se me acabó la cora al día siguiente y salimos de la parcela al pueblito, para de ahí tomar un bus a la ciudad, para de ahí tomar otro bus de regreso a casa, y contarle a Macareno lo bien que vivía uno de sus ahijados. Llevaba a mis espaldas el bajo que había estado tocando el día anterior (LOOT!). Justo comenzó a llover cuando el bus salió de Puerto Montt, pero en el camino el cielo se fue despejando mientras anochecía.

¡Jalú, hou’!

***

Recomendado: la historia de un perrito que fue rescatado, el buen Pepeto, “un verdadero chuchuefinca“.

 

Videntes calidá de exportación.

Hace unos días leí a un conocido chileno en tuiter, comentando con justa indignación que el Mago Yin había predicho terremotos en “el norte” (de Chile). Ve, díjeme a mí misma con candidez, aquí también tienen un Mago Yi…..¡Jue!

Aquí sus “predicciones“, y aquí un video de lo mismo. Era una cumbre de videntes. Trololololololol. Esta gente. Los videntes y especialmente quienes les dan cuerda.

Vienen grandes terremotos…Cómo, si ni El Salvador ni Chile ni la costa oeste de Estados Unidos son zonas sísmicas. Este cantante tiene muerte cerebral, está descerebrado…Por qué, Diosito, por qué. Malaysia Airlines…bitch, please, mejor pregúntele a ellos.

Si le gustan las incertidumbres disfrazadas de certezas, vuélquese a las ciencias. Dice el tío Richard Feynman: “lo único que puede ser predicho es la probabilidad de [que ocurran los] eventos”. La sismología trabaja con probabilidades, y la meteorología, y la psicología también (es discutible si es ciencia o no, pero quedémonos con la cumbia del Análisis Aplicado del Comportamiento, que quizás tampoco es pero con qué sabrosura lo aparenta); y a veces hasta la física.

Hablando de probabilidades, yo predigo que usted está a punto de terminar de leer esta entrada.

 

 

 

Semi-trípin: marchas contra (¿o por?) el fraude electoral.

Por cuestiones de tiempo, apelo a su imaginación. Si usted anda por aquí probablemente ya tiene experiencia en el Trípin; sea usted nuestra tripinesca lente por hoy, lo demás se cuenta solo:

Es curiosa y novedosa la forma de protestar de un partido político de derechas. Mueve cantidades considerables de gente pero no es consistente en sus proporciones ni en su aguante. El domingo 9, por ejemplo, al hotel llegaron unas 300 personas, pero solo aguantaron dos horas. Les llevaron gaseosa, pan dulce y agua. Se sentaron a comer y ya luego se marcharon, cansados, agotados por una jornada extenuante.

Al día siguiente no marcharon, pero un nutrido grupo se concentró frente a las instalaciones de la Fiscalía General de la República. En la concentración había familias con la suficiente capacidad económica para protestar bajo los atentos ojos de sus guardaespaldas.

Este viernes, mientras bajaba por la calle del Mirador, la gente no entendía cómo tenía que marchar. ¿Tomando toda la calle, como el martes, o cómo? En cada uno de los tramos tenían que andar gritando orientadores para pedirle a sus correligionarios que por favor despejaran el carril de subida, para que los automovilistas pudieran continuar su camino.

[...] una mujer con gafas de sol estrella con sus manos las culatas de dos cacerolas que brillan porque son nuevas. Casi a la par, Miriam Martínez, una mujer desempleada, 34 años, aspecto humilde, chancletas y jeans gastados, estrella dos cacerolas que de tanto uso han perdido su capa de teflón.

Otra: tres motociclistas avanzan, detrás de la cola de la marcha, montados sobre sus motos que bajan apagadas. Todos llevan una capa tricolor en la espalda. Una de las motos es una Honda que costó alrededor de 2 mil dólares. Las otras dos están tan gastadas que hasta el logotipo de la marca han perdido. “Hay que ahorrar la gasolina”, dice el de la Honda. De repente se escucha un ¡rum, rum, rum! que los alcanza. Es un joven que viene abrazado por una rubia modelo que también lleva capa tricolor. Bajan montados sobre una oda a la ingeniería en dos ruedas. El rum, rum, rum no se apaga, y cinco minutos se queda en rum, rum, rum hasta que se esfuma a toda velocidad: ¡rum, rum, ruuuuum! “Púchica, era una BMW. ¿Cuándo yo?”, dice el de la Honda, que ríe con cara de buena onda.

Este viernes, en su tercera marcha, los manifestantes de Arena probablemente hayan cometido el primar acto vandálico en su historia. Habrá que comprobarlo con los archivos periodísticos de los 80 y 90, pero lo cierto es que el viernes el cristal del parabrisas de un vehículo sufrió la ira de los tricolor. “¡Lo peor de todo es que yo también soy arenero!”, gritaba indignado el dueño del vehículo.

Parecía que los presentes querían meterse al Crowne Plaza, pero siguieron su camino una cuadra abajo. Ahí se detuvieron y quienes dirigían la marcha pidieron a todos que regresaran otra vez a la altura de Torre Futura.

-¡Puya! Los que van adelante, ¿para dónde nos llevan? ¿para catedral? -decía desconcertado uno de los manifestantes.

Los organizadores habían armado una tarima al final de la 81a. Calle Poniente, pero Roberto d’Aubuisson no tenía certezas de cómo llegar hasta ahí. Él gritaba a sus correligionarios que cruzaran a la izquierda, sobre el pasaje Sagrado Corazón de Jesús. Cuando D’Aubuisson sentía que no lo escuchaban, alzaba un pequeño megáfono adornado con la bandera tricolor que cargaba en su mano derecha. “Crucemos a la izquierda, hermanos”, decía, con su voz aguda. Hasta que habló por el micrófono le hicieron caso, y unas 150 personas avanzaron media cuadra hasta que fueron detenidas por una mujer que habló más fuerte que el diputado. Desde unos parlantes instalados en un microbús, la voz de la mujer dijo: “¡Regresen. Es por la 81. Por la 81!”

-¿¡Y cuál es la 81, pues!? -gritó d’Abuisson, sin megáfono, y nadie lo escuchó. Así que, resignado, siguió caminando, con rumbo indefinido, hacia abajo, hacia donde se dirigían los microbuses.

Bonus track:
Preparar esto (lo mínimo posible, considerando la coyuntura) nos llevó por lúgubres paisajes:

Usted me dirá si es él mismo o alguien que se hacía pasar por él (si es lo primero, su cuenta actual es otra). Como sea, juela. Nada de extraño en la argumentación, muy salvadoreño-promedio y todo…pero quien llevaba esta cuenta ni por deseabilidad social pudo mostrar algo de tacto en la respuesta.

 

Yoko, parte V (y última + versión abreviada).

[No tiene que ser fanático de los Beatles, incluso ni siquiera conocer su música, para leer estas entradas. La opinión pública sobre Yoko Ono es una oportunidad de oro para comentar algunas dinámicas de relaciones de género que se observaban (más bien, se ocultaban) en el mundo de los Beatles...y que no eran exclusivas de ellos ni de su tiempo. Eso es lo esencial. Así que lea sin compromiso. Aquí la parte I, II III y IV. Estos textos provienen de este artículo, también dividido en partes. Las itálicas son citas directas de la autora, el resto es resumen/comentario mío]

En la última entrada sobre Yoko y Los Beatles, Just like starting over, se evoca el slogan “todavía encabronado con Yoko”, porque 40 años más tarde, parece que todavía tiene sentido culpar a una mujer de los problemas entre cuatro hombres. En esta entrevista, ella habla de cómo la gente la odió por estar cerca de John Lennon, los insultos que recibió, además de privilegio, feminismo, etc.

Y nunca puede quedar bien con la gente: si ella mantiene sus memorias y sus tesoros para ella, está acaparando a un hombre que supuestamente “perteneció” a todo el mundo (una cuestión que el mismo Lennon resentiría). Cuando las comparte, está siendo codiciosa y hambrienta de atención. Por ejemplo:

A través de nuestro gremio de productores, he logrado tener esas dos canciones [...] Tan difíciles de conseguir como el Santo Grial por la sencilla razón de que Yoko las ha tenido secuestradas estos 30 años.

Muchísimo se ha escrito sobre Yoko Ono y John Lennon, algunas son cosas tiernas y otras son cosas inquietantes, pero al final, como suele ser, quienes tienen el panorama completo de una relación de pareja son quienes conforman la pareja. Y también, al final esto no se ha tratado de decir si ella lo hizo todo bien o no. Ha sido más bien intentar hacerle justicia a y reivindicar su participación en uno de los capítulos más destacados de la música, sin poder desligar a ésta como fenómeno sociocultural.

Es interesante y bastante triste ver las reacciones que desató y que continúa desatando la figura de Yoko Ono: sexismo y misoginia, racismo, culpabilización, condena por no conformarse a ciertas estructuras y expectativas sociales. Y esto es relevante porque estos fenómenos siguen siendo experimentados por mujeres que no son Yoko Ono.

Ella es una madre amorosa e increíblemente dedicada a tener su propia vida. Frente a las miradas de desaprobación que seguramente todavía provienen de muchos en el presente, ella declaró públicamente que, aún cuando amaba mucho a Sean, ella lo cargó por nueve meses y ahora el turno de John. Ella cree que el amor es una fuerza profundamente curativa y que aunque la opresión masculina debe ser combatida, hombres y mujeres no son adversarios. Ella es una viuda que ha seguido con su vida, pero todavía ama y extraña terriblemente a su esposo fallecido, 28 años más tarde. 

81 años y con swing.

***

Versión TL;DR de esta serie de posts sobre Yoko Ono y Los Beatles:

Paul McCartney: Yoko Ono no separó a los Beatles.

 

Consideraciones para navegar el Día Internacional de la Mujer sin fracasar.

“La mujer es la compañera del hombre”, empezaba un artículo, y dejé de leer. Sí leí el texto completo de otra imagen, donde se felicitaba a la mujer en función de su vínculo con otros: madre, hija, amiga, pareja…Les resulta imposible definirla como persona: es su estética (para regocijarse con ella) o su “superioridad moral” (*vomita*) o lo entregada que es ante el resto de la gente (para beneficiarse de ella). Las reacciones tan básicas al tema de este día no hacen más que justificar su existencia.

Si la gente se tomara el tiempo de averiguar qué implica el feminismo, comprendería que no es algo de lo que querrían distanciarse, aun con sus permanentes cuestionamientos, conflictos y contradicciones. Sí es igualdad, equidad, justicia, y también es el reconocimiento de diferencias sin que éstas impliquen jerarquía. Eso de superioridad moral, por ejemplo, es poner en un pedestal, y eso deshumaniza, a quien está en el pedestal y a quien se coloca a sí mismo como inferior. Es psicología social básica (o no tan básica, viva Zimbardo): la deshumanización de la víctima conlleva la del victimario. 

“Inferiorizarse”, además, no expía pecados. No resuelve ninguna de las injusticias que se han cometido antes ni aporta al futuro. Si quiere ser parte de lo que se conmemora este día, según su género, deje de felicitar y/o esperar ser felicitada; deje de usar el femenino como insulto, como algo de qué distanciarse, como algo de qué avergonzarse.  Dejé de pensar que lo femenino es una categoría concreta, igual que lo masculino; son categorías tan arbitrarias que uno vive deslizándose por el espectro entre ambas y no se da cuenta. Y, no obstante, uno sigue siendo persona.

¿Con qué cara se le acercaría usted a alguna de las mujeres en estas 15 fotos para decirles “felicidades por ser mujer”? Este día no es sobre “esencias”, es sobre acciones, es sobre mantener la cabeza a flote mientras se va contra la corriente porque seguir la corriente nos estaba ahogando.

…Nuestras enemigas tenían razón en decir (aunque no, según nuestro criterio, en deplorar) que nosotras procurábamos ensanchar las mentadas “cuatro paredes”. En el mundo occidental, de alguna u otra forma, ya sea porque trabaja o porque se dedica a la ciencia de “la canasta”, la mujer se va de la casa. Ahora bien, nosotras queríamos que la salida, tanto de la trabajadora como de la exenta de necesidades, sirviera para conectarlas con la sociedad y sus problemas.

Marta Vergara

Tomado de este libro (un gran regalo de cumpleaños).

En una nota muy personal, no dejo de sentirme afortunada por estar rodeada de personas (familia, cherada) que se alejan del “qué injusto que se le dedique sólo un día al año a la mujer”, que entienden de qué se trata este día. Que aprovechan este día para informarse más y mejor y que usan ese nuevo conocimiento el resto del año para abogar por la equidad y el respeto. A ustedes: gracias.

Después de todo, “niña” no era una descripción neutral, era una acusación [...] Pero rechazar la cultura femenina no me volvió más fuerte, me volvió más débil. Me dio menos opciones y finalmente me negó mi humanidad total…

[Las protagonistas] Ellie y Riley no son sólo conceptos o buenas intenciones. Son personas: niñas completamente realizadas, extravagantes, divertidas, peligrosas. Ellie no está aquí para nadie: para inspirar, excitar o motivar a nadie. Ellie está aquí porque es ella misma y, por una vez, esa es razón suficiente.

Los personajes femeninos con frecuencia se tratan como satélites, objetos hechos por el hombre para orbitar a los protagonistas masculinos tan frecuente y uniformemente que usted pensaría que este arreglo está escrito en el código fuente del universo.

El videojuego que finalmente me hizo sentir como ser humano.

 
 
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