Pude haber escrito ayer por el Día Internacional de la Mujer, pero entonces la gente, al ver que había publicado, sabría de qué iba a hablar. Mejor escribo un día después y los agarro desprevenidos, porque un día después del Día Internacional de la Mujer, no a muchos les importa tal conmemoración ni sus ramificaciones.
Pero en realidad, no voy a escribir, voy a decir “suscribo” a un par de cosas; hacer algo más sería redundante. Así que, con el perdón de Andrés Neuman y su genial blog (que recomiendo que sigan, para que lo lean por su cuenta y evitarme futuros copypasta), dejo aquí su última entrada:
Especialmente el padre
La Real Academia, que no es ninguna fulana (fulano, na: 1. Alguien cuyo nombre se ignora o no se quiere expresar. 5. Prostituta) sino una autoridad en la materia, nos ha hecho el honor (honor: 3. Honestidad y recato en las mujeres, y buena opinión que se granjean con estas virtudes) de emitir unas recomendaciones que han sido la comidilla (comidilla: 1. Tema preferido en alguna murmuración o conversación de carácter satírico. «La conducta de fulana es la comidilla de la vecindad») de estos días. Como legítima jueza (jueza: 2. Mujer del juez) de nuestro idioma, razona la Academia que el sexismo lingüístico no es motivo suficiente para ir por ahí desvirgando gramáticas (desvirgar: 1. Quitar la virginidad a una doncella) y que, si continuamos así, terminaremos hablando como verduleros (verdulero, ra: 2. Mujer descarada y ordinaria) y confundiendo al prójimo (prójimo: 1. Hombre respecto de otro, considerados bajo el concepto de la solidaridad humana. Artículo enmendado; prójimo, ma: 3. Mujer de poca estimación pública o de conducta dudosa. 4. Mujer respecto del marido). Por eso estoy convencido, no sólo como escritor sino como individuo (individuo, dua: 7. Mujer despreciable), de que los académicos, en general ellos y a veces ellas, jamás dejarán a sus hablantes huérfanos (huérfano, na: 1. A quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre). Nuestra lengua materna está llena de padres.
También le dejo a Virginia, pero un pedacito nomás; el resto lo lee aquí, y de verdad tiene que leerlo todo:
Tengo la suerte de haber tenido las condiciones necesarias para formarme un criterio propio: un carácter, una educación, un ambiente óptimos para que la señorita piense y se vea a sí misma como ser pleno y no como incubadora, cocinera, receptáculo de semen o una soda, como en Costa Rica.
No, ser mujer no es lindo. Sos una res lo querás o no, lo notés o no, creás que te afecta directamente o no. Tu capacidad mental es invisibilizada, no considerada importante o secundaria: Michelle Bachelet, Condoleeza Rice, Hillary Clinton y Angela Merkel son mujeres increíblemente capaces, pero parecen hombres, seguramente quieren serlo**, dice la gente.
Rileited:
Sujeto a debate: ¿las mujeres son personas? [En inglés]
Ficciones políticas: la vida personal es política [En inglés]. Lo es, a juzgar por la institucionalización de lo que debo o no debo hacer con mi propio cuerpo y por cómo el mundo ama y protege mi “pureza” y luego me manda a la mierda si yo tengo otras prioridades.
Si pudieras verte [En inglés, pero el video se entiende sin palabras]. Por fin: un anuncio de servicio público del Reino Unido que no amenaza a las chicas sobre cómo vestirse, cómo comportarse o adónde andar, sino que le dice a los chicos que no violen.