Fantasías reparatorias.

29 06 2008

¿El acoso sexual es así de habitual? Yo creo que sí…, supongo que depende de tus experiencias personales, de tu capacidad de empatía o de tu nivel de tolerancia. Recuerdo una vez que pude rescatar mi dignidad, por esa capacidad de adaptación que se menciona en el artículo del primer enlace. Fueron días absolutamente humillantes y llegaba a la casa llorando cuando se ponían creativos, pero logré hacer algo para protegerme. No lo que realmente quería, pero me mantuvo a salvo.

Con esto en mente, este video me hizo sonreir: “this chick is tired of getting squawked at when she walks by the construction site so she gets revenge”. Como decía mi tío Steven Tyler, “let me take a peek, dear”.






Cómo transmitir valores.

14 05 2008

Cerca de 30 alumnos de varios grados, incluidos algunos párvulos del Centro Escolar Católico Jesús Obrero de Mejicanos, salieron el lunes pasado de clases con el pelo rapado al uno por orden de la directora Sor Marina Pineda Hernández. La encargada de la escuela asegura que usar el cabello corto es parte del reglamento disciplinario interno.

(…) “Es una institución de prestigio y tenemos que dar valores (…)”, argumentó la directora.

Alumno del Jesús Obrero rapa al uno a 30 niños por orden de la directora

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Algunos hablan de una “crisis de valores” y quieren dar a entender que si se volviera un modelo más autoritario, más controlador y represor, más culpabilizante de aquello que es diferente, se solucionaría todo (…) su forma de resolver las cosas ha sido la imposición, el irrespeto.

Instituto Interamericano de Derechos Humanos, 2000





Usted esto, usted aquello.

5 04 2008

Hace poco leí este interesante post. Pensé en responder con un comentario, pero al ver que se volvía demasiado largo, desistí. Espero que esto se considere un contraargumento a las ideas expuestas en el post citado, y no una maniobra vengativa.

Si se fijan la mayoría de canciones que se han realizado dedicadas a la mujer consisten mayormente en exaltarlas y embellecer su existencia, en cambio muchas de las canciones dedicadas a los hombres su mensaje primordialmente es para decirnos que somos sinvergüenzas, no me cabe en mi cabeza que nada mas seamos eso para ellas.

Aún antes de que terminara la maduración de mi córtex, escuchaba música rock, y tenía mis propios Guitar Heroes. Todos hombres. De escuchar su música me pasé a leer sus biografías; y luego las biografías de sus groupies. Aparentemente, los hombres son músicos; las mujeres, musas. A lo mejor, es porque los hombres ven a las mujeres, y las mujeres se ven a sí mismas. Otra hipótesis es que no ha escuchado a muchas cantantes femeninas. Una más, es que sí ha escuchado suficientes, pero como “la mujer es romántica”, que cante sobre su ser amado no tiene mayor saliencia. Una mujer insultando a un hombre, llamándolo culebra ponzoñosa, eso es saliente.

Lo que he notado de la actual mujer moderna es que cada vez se están descomprometiendo de su labor en el hogar, con esto no quiero decir que sean las esclavas de la casa, pero deberían de entender que son el pilar del hogar. Es lo que suele decir la Iglesia Católica. Curiosamente, acaba de salir una nota sobre esto del trabajo del hogar, el hombre agrega alrededor de siete horas de trabajo doméstico a la mujer. Estas son demandas muy arraigadas, que se remiten a la “naturaleza entregada” de la mujer, y la Iglesia Católica será la primera en decir esto. A partir de un estudio del 2005, Paterna, Martínez y Rodes (”creencias de los hombres sobre lo que significa ser padre”. Revista Interamericana de Psicología. Vol. 39, Num. 2, pp. 275-284), encontraron que muchos hombres pueden haberse vuelto más colaboradores en el trabajo doméstico, pero siguen pensando que no es responsabilidad suya; es responsabilidad de la mujer. De ahí la exigencia de tomar “el rol como espíritu del hogar”. Y no sólo en cuanto a trabajo doméstico. Los comerciales de televisión dejan bien claro que la mujer es quien se preocupa por cuidar a su familia y el producto que se anuncia es, en este sentido, un medio para ello.

[Se me viene a la mente el anuncio de Colgate...suelo imaginarme que mientras la señora cuida que su hijo tenga aliento fresco, su hija, protección contra la caries y su esposo, sonrisa blanca, ella tiene sus propios dientes picados, y no hay una cuarta ventaja de usar Colgate que le salve su dentadura]

Entiendo que las mujeres quieren hacer muchas cosas de los que hacen los hombres. ¿Qué hacen los hombres? Si lo dije una vez, lo digo de nuevo: muchas actividades que se consideran exclusivas de hombres [y mujeres] (con excepciones biológicas) en realidad suelen ser genéricamente neutrales; cualquiera podría hacerlas, con algún entrenamiento o con voluntad. Yo reviso el aceite de mi carro, leo Cosa de Hombres de La Prensa Gráfica, toco guitarra y uso pantalones. ¿Eso me hace ver como que quiero ser hombre? Lo siento, no. Estoy pendiente de que no se jodan mis cosas, me gusta leer sobre deportes, me gusta la música, y resulta que los pantalones son cómodos (juegue fútbol en falda, a ver si le dejan en paz). Aparte que lo de los pantalones salvó un poco mi autoestima uno de estos días; un tipo adelante de mí en una fila tenía una camisa que decía “if it has wheels or a skirt, you can afford it“. Ouch. Yo sé: sólo era una forma de reafirmar la idea del objeto que se conquista, con dinero o con palabrería sobre su belleza, aunque aquí no era lo segundo. Por suerte a la par tenía otro hombre, pero esa historia es de aliados y de sistemas límbicos.

Fin (por hoy, por suerte).





Katya.

5 04 2008

Como es usual, se me ha hecho un poco tarde para tocar este tema. Me gustaría sentarme y decir algunas cosas, pero creo que ya han sido dichas (Hunnapuh, El Trompudo, Xibalbá, Víctor, Rocío, por mencionar algunos). Pero quedan cosas por hacer, desde donde sea posible.

Firmar petición Justicia en el caso Katya Miranda.





Estereotipia.

16 03 2008

Acá una entrada interesante sobre los “nuevos estereotipos femeninos”. Hace un tiempo encontré un post en la misma línea, que toca a grandes rasgos los estereotipos de género, en Quo Vadis. Tengo algunas cosas que decir sobre esto, considerando que es mi tema de tesis…pero precisamente por eso, tal vez lo haga hasta agosto, cuando tenga resultados concretos.

Sin embargo, puedo decir que esto de darse cuenta de la discriminación es un golpe duro. Ahora se insiste en que las cosas ya son más equitativas, pero no lo son. Lo sé porque las vivo. Quizás con una crianza diferente, habiendo estudiado una carrera diferente, me reiría tontamente cuando un vigilante me dijera “apague su celular, amor”, o me sentiría halagada cuando un obrero X me dijera “princesa”. En realidad, me da asco (10%), miedo (20%) y encabronamiento (70%), a lo mejor porque me doy cuenta de que el hostigamiento sexual es una demostración de cierto potencial…. (no en vano este buen licenciado es mi asesor de tesis).

Yo no nací sabiendo estas cosas, y puedo asegurar que no todo se lo debo a conocer la teoría sobre el tema. El cambio de unos esquemas tan arraigados en la sociedad pasa por las vísceras. Alguien muy cercano a mí no creía mucho en estas cosas de la discriminación por ser mujer, hasta que le dio por meterse a un juego en línea haciéndose pasar por una (con Snipe comparamos, en un foro salvadoreño, el recibimiento que el grupo daba a la persona que se acababa de unir, según fuera hombre o mujer; interesante). Al fin me entendió.

Los estereotipos tienen dos componentes, según S. Fiske, una psicóloga social. El componente descriptivo caracteriza cómo la mayoría de personas de un grupo se comporta. El componente prescriptivo controla el comportamiento de los grupos estereotipados, de cierto modo obligando a conformarse a las expectativas de los demás . Ello implica que los estereotipos de género no sólo “describen”; las personas pueden creer en general que las mujeres son buenas secretarias y profesoras pero no muy buenas soldadoras, directivas o científicas. También dictan cómo “deberían ser” un hombre y una mujer, convirtiéndose en una profecía autocumplida.

Un artículo muy bueno, del Centro de Información, Documentación y Apoyo a la Investigación (”Los referentes simbólico-culturales de los salvadoreños II“, en la revista ECA de septiembre 2005), menciona que todos los referentes histórico-culturales salvadoreños son hombres (y ya sabíamos que en ARENA no querían una candidata a la presidencia). En los medios de comunicación hay un perfil de presentador, “el bayunco”: es gracioso, chusco, provocador, taimado, un poco tonto pero ingenioso. El “bayunquismo” es cosa de hombres, lo hacen hombres u hombres personificando mujeres. Las mujeres son convencionalmente atractivas y su sentido del humor es casi inexistente. Se transmite la idea de que los hombres son más estúpidos e inmaduros que las mujeres, y ellas son más dignas y sensibles. La figura de la mujer en los medios salvadoreños se caracteriza por la superficialidad, la levedad, o por la preocupación por temas “propios de la mujer” (belleza, hogar, moda, salud, relaciones interpersonales).

Un enlace más (en inglés). Desafortunadamente, las imágenes ya no están, pero el contenido es interesante; trata sobre las representaciones de hombres y mujeres en los medios visuales. La autora menciona que muchas veces es un ejercicio difícil imaginarse los roles invertidos. Supongo que es aún más difícil que en mi generación haya un proceso visceral que dé un giro positivo y significativo a las relaciones entre hombres y mujeres. Toca seguir aguantando los anuncios de El Gráfico, que dicen que a ellos nos gusta verlos jugar…a ellas, sólo nos gusta verlas. “Lo hacemos por ellas”. Lo hacemos por negocio.