La vida fluía automáticamente, pero acabo de ponerle la fecha a mi expediente y me acordé de la llamada. La llamada, y 12 horas después lo vi durmiendo dentro del ataúd.
Todavía no sé cómo llegó ahí. No sé qué decirle, excepto que lo recuerdo.
La vida fluía automáticamente, pero acabo de ponerle la fecha a mi expediente y me acordé de la llamada. La llamada, y 12 horas después lo vi durmiendo dentro del ataúd.
Todavía no sé cómo llegó ahí. No sé qué decirle, excepto que lo recuerdo.
Me has dejado con el corazón apachurrado, no lo conocí en persona pero qué hondo me han calado las letras que me contaron la historia.
Algún día estaremos con el Gran Jefe de Jefes.
Bye.
+26/05/2004+
Hola, que interasante forma de decir eso me has saltado el corazon yo no sabria saber si fue cierto ono pero que es genial lo es saludos…