No puedo enorgullecerme de ser salvadoreña. Parafraseando a Savater, sería como enorgullecerme de tener pulmones, o brazos. No tiene gran mérito, es algo dado. El potencial de hablar cambiando ocasionalmente la S por la J, y de señalar con la barbilla diciendo “ahí, ve” se desarrolló tan fácilmente como si viniera en mi ADN, sin [...]