Artículo 296: “El que de cualquier manera…”

27 05 2007

La moral, según Roger Brown, constituye una postura valorativa ante un objeto, y esta valoración lleva a actuar de determinada manera frente a él. Las normas morales surgen a nivel colectivo, pero están dirigidas fundamentalmente al comportamiento individual.

Hoy en la revista Enfoques, de la Prensa Gráfica, aparece en primera plana “Pecado o Delito“. LPG realizó un foro con cuatro juristas, que analizan el artículo 296 del Código Penal, artículo que, según el periódico, “podría ir al patíbulo por inaplicabilidad e inconstitucionalidades”. “A partir del miércoles, se castigará con cárcel a quien ofenda creencias religiosas“; esto encamina al país a mezclar “las leyes de Dios con la de los hombres“.

Si la condición es “ofender de cualquier manera una creencia religiosa”, ¿de las creencias de quiénes estamos hablando? Saber eso podría arrojar más luz sobre quienes serán los ofensores…¿metaleros, personas con tendencias homosexuales/bisexuales/pansexuales, personas divorciadas, personas feministas (o su equivalente, por “atacar” la santidad de la familia tradicional y el rol que se le confiere a la mujer en virtud de provenir de una costilla masculina), y quizás hasta Jon Sobrino, por sus escritos acerca de un Jesús escandolosamente humano e histórico?

Como sostuvo la jueza Aída Santos de Escobar en el foro de LPG, “los diputados cometen el error de querer penalizar toda conducta que no esté acorde a sus pensamientos (…) ¿Cómo valorar las buenas costumbres? Para uno puede que lo sea, para otro no“. Los diputados también se han volcado a la religiosidad ["Para Morales: 'el objetivo de cada religión es imponer su ideología'"] , nombrando a la Virgen de Fátima como “diputada honoraria 2006-2009“.

La entrevista con el diputado Rodolfo Parker deja entrever que ni siquiera él puede operativizar cuándo penalizar una conducta. Se limita a remitirse a la moral…a la suya, claro. A la de “nosotros”, y que nuestro Dios se apiade de usted si su moral no concuerda con ella. Confunde la moral con el convencionalismo social, y hace salvedades a la penalización si se es “puta” o filósofo, a los que se tatúan por rebeldía, a los buseros que pitan porque hay trabazón…así como casi cualquier acto ofende, casi cualquier acto puede tener una justificación que lo despoje de su calidad de ofensiva.

No puedo decir en qué va a terminar todo esto. Pero me parece que si la capacidad que los diputados tienen de imponer la regulación social se hace a través de sus propios criterios, de lo que ellos consideran moral y amoral, no se puede esperar en ningún momento una integración armoniosa de los diversos grupos en esta sociedad.

“El grupo social dominante tenderá a imponer su moral a la totalidad social y para ello se servirá no sólo de los mecanismos de poder institucional, sino sobre todo del discurso ideológico que convierte sus intereses en intereses universales y sus principios y valores de clase en principios o valores naturales”
(Martín-Baró, 1985, p. 164)

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8 respuestas

27 05 2007
JC

‘…La virgen de fátima…”

Me imagino, si tuviera una tumba -y no la tiene-, que se revolcaría en ella. Pero dejemos semejante payasada…

¡¿Qué tipo de personas nos legislan?! O sea, que si digo: “el Islam es una fuente de violencia en virtud de los contenidos de su lidbo sagrado Corán”… ¿Debo ir preso?

28 05 2007
Hunnapuh

Pues aparentemente si, JC, porque alguien que practique el ISLAM se sentirá ofendido por tus palabras.

Igual si hablamos mal de Toby o de Saenz Lacaye o del Papa, o del reverendo Marilyn Manson, siempre habrá quien pueda tomar la legislación tal y como está redactada e interpretarla a su favor y en perjuicio del bocón que dijo la “ofensa”.

El problema radica en quien es el que define que es moral y que no lo es, que es correcto o una ofensa. Y lo peor de todo es el uso de la frase “apología contraria”, sin definir exáctamente a que se refieren con “apología contraria”, dejando abierta la posibilidad de cualquier interpretación malintencionada.

28 05 2007
Snipe

La idea de entrada no me parece mala, porque la falta de respeto a otras religiones es el inicio muchas veces de seria discriminación. El problema es la libertad que las leyes tienen a ser interpretadas tan ampliamente, son más flexibles a significado que el libro del apocalipsis.

30 05 2007
JC

Yo creo, Snipe, que ciertamente Hunnapuh tiene razón.

Yo sí creo que tengo la OBLIGACION moral de respetar a otros credos y a lo que otros estiman como sagrado, y también creo firmemente que tengo la OBLIGACION moral de amar y honrar a mi padre, pero el Estado no tiene que meterse en ello porque -al igual que el Chapulín Colorado- por querer “arreglar” una cosa, la desarregla.

Si algún día salgo faltándole el respeto a lo que otros consideran sagrado, puedo volverme objeto de su indignación y de sus diatribas apologéticas, puedo ser considerado bocón, fanático o extremista religioso… Pero NUNCA, NUNCA ir preso o volverme el centro de atención de algún burócrata del Estado.

30 05 2007
Soy Salvadoreño

Suscribo la opinion de Ligia, de JC y de Hunnapuh.

5 06 2007
Snipe

creo que la respuesta a todas las inquietudes debería ser:

“siempre que no altere el orden público, ¡juegueeeeee!”

9 06 2007
gabivelis

Leí en un libro de Vigotski sobre la conducta moral que cada pueblo, cada época, así como cada clase social tiene su propia moral, que siempre es producto de la psicología social. Como la moral de los hotentotes que al preguntarles: ¿qué consideran bueno y qué malo? Decían: “Es bueno si robo a una mujer, es malo si me la roban a mí”.

Desde luego la civilización ha evolucionado desde ese pensamiento primitivo… Me corrijo: Desde luego. ¿la civilización ha evolucionado desde ese pensamiento primitivo???

9 06 2007
gabivelis

¡¡¡¡Te juro que creí que lo de la diputada honoraria era sarcasmo!!!!

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